29 oct. 2018

Presidio Modelo de Isla de Pinos. Palacio de los abusos del Gobierno deCuba.



Desde hace algunas semanas no he podido dedicar mas tiempo a mi blog . "www.notasintimas.com, donde   publico algunas de mis opiniones, y trato de reflejar algunos de mis pensamientos, avalado  con informaciones actualizadas, tratando de no ofender a nadie, pero hoy, sin buscarlo he leido un articulo que me ha llenado de vergüenza y enojo.sobre el Presidio Modelo y me ha hecho pensar que si mi padre viera lo que ha pasado en ese lugar, moriría de la cólera por esos hechos, que hablan tan mal de la condición humana de alguna gente y me enojaron tanto y me hicieron sentir vergüenza  por no  haber hecho nada en contra eso, creyendo que con estudiar podría ayudar a que otros fueran felices (soy psicologo) nuestro país fuera más agradable para todos con una televisión con programas de calidad. 
La historia comienza cuando mi difunta madre vivía  en Isla de Pinos  donde vivia su familia paterna después que dos sus tías, fueron secuestradas por los esclavos y su abuelo materno fue asesinado por cubanos voluntarios al servicio de  España, conoció a mi padre un electricista, miembro del  ejército cubano, enviado a trabajar a la isla como castigo, donde se licenció del ejército y pasó a la Policía Municipal que cuidaban la Isla de Pinos  donde vivían cubanos, ingleses, norteamericanos, japoneses y caimaneros, llegado de Gran Caimán.                                                                                                     Mi difunta madre había cumplido 15 años, cuando conoció a mi padre que tenía 26 años  y decidieron casarse. En nuestra adolescencia mi padre nos contaba anécdotas de su vida en la isla y de los abusos contra los presos por los policías y los abuso de un tal Capitan Americo contra los policías que se negaban a maltratar a los presos,  entre ellos mi padre, que no se dejo abusar, porqu era electricista y si lo botaban no le sería difícil conseguir trabajo, por lo que fue trasladado al pueblo de Remedios y de allí  a Sancti Spíritus donde fue cesanteado. Cuando contaba estas historias se indignaba  con los abusos del Presidio Modelo, donde por oponerse  a los abusos  había terminado su carrera de militar . Cuando nos contaba esas historias, uno de mis hermanos decía que  era cosa de viejos, donde siempre él era el bueno y el héroe de la historia.                                                                Por eso siempre quise leer  sobre las condiciones reales de la vida de los prisioneros en aquella prisión, y encontré el libro de Carlos Montenegro "Hombres Sin  Mujer" que daba una cierta imagen de la vida de los prisioneros y la historia de un hombre René Hidalgo, una historia con muchas interrogantes y como se había rehabilitado.  Cuando lei un articulo del Miami Herald,  sobre el Presidio Modelo, me indigne tanto como mi padre pensé que si mi padre resucitaba moriría de cólera al ver lo que ha sucedido desde que los falsos, revolucionarios, que se hacen llamar comunistas tomaron el poder en Cuba, en 1959. Y lo comente y resumi y lo vuelvo a publicar, No me importan los derechos de autor, lo público y les doy las gracias por la información. 

El 1 de febrero de 1926 el presidente de Cuba, Gerardo Machado, colocó la primera piedra, de lo que lo que sería el Presidio Modelo de Isla de Pinos. que  fue inaugurado el 16 de septiembre de 1931,  Se construyeron cinco edificios, cuatro para alojar a los presos y uno que serviría como comedor. Cada edificio  tenía cinco pisos y en cada uno de ellos 93 celdas. En su centro se levantaba una torre garita desde la cual un guardia armado vigilaba todos los pisos y a la cual accedía desde los sótanos que existen debajo de cada circular. Todas, semejando un gran campo de concentración,  dentro de una doble cerca de alambres. A partir de la inauguración,  llegaron de miles de convictos de otras prisiones, el Presidio Modelo se convirtió en la gran cárcel de Cuba. Los que cumplieron sus sentencias y lograron salir de allí  contaban horrorosas historias como la gran corrupción de los custodios,  aunque eran tan corruptos como ellos, los actos violentos entre los presos de sodomía, violaciones y asesinatos. 
El Presidio Modelo siempre albergó delincuentes comunes, con la excepción de algunos prisioneros políticos que fueron recluidos allí, como Pablo de la Torriente Brau en 1933 y Fidel Castro en 1953, quien debía cumplir una condena de 15 años por su participación en el ataque al Cuartel Moncada y de la cual sólo purgó un año y siete meses en condiciones óptimas. leyendo y cocinando sabrosos espaguetis, con todos condimentos  en la enfermería de la prisión, hasta que el presidente Fulgencio Batista su coterráneo y buen amigo y compadre de su padre lo indultó en 1955. 
En 1959 que el Presidio Modelo se convirtió en una instalación penitenciaria sólo para presos políticos, opositores al régimen fidelista. Pero no por eso el horror cesó, se incrementó, por órdenes del gobierno seudo comunista de Fidel Castro.  Los primeros recluidos allí fueron los militares del gobierno de Fulgencio Batista que habían sido sancionados por los tribunales revolucionarios. Después enviados allí quienes comenzaban a oponerse a la penetracion comunista de la revolución,  estudiantes, periodistas, empresarios, artistas, obreros y campesinos, los verdaderos revolucionarios que habían derrotado al gobierno de Batista. Los cuales fueron  sometidos al trabajo forzado como en tiempos de la colonia,  incluso en condiciones peores.  
 Los prisioneros debían soportar severas condiciones de trabajo, golpizas brutales y asesinatos. “Raro era el día que los camiones no regresan al anochecer con decenas de heridos, muchos de gravedad, y alguna que otra vez, un muerto”, escribió Díaz Rodríguez  un escritor cubano que sufrió personalmente aquellos abusos. 
 “Durante el Plan de Trabajo los custodios llegaban con sus machetes hasta donde trabajábamos, golpeando e hiriendo a diestra y siniestra". La lista de abusos y malos tratos que se cometieron es interminable. Los periodistas Alfredo Izaguirre Rivas y Emilio Adolfo Rivero Caro se negaron a aceptar el plan de trabajo forzado y fueron golpeados hasta perder el conocimiento y después encerrados en la celdas de castigo. En otra ocasión obligaron a un grupo de prisioneros a saltar a una zanja llena de los excrementos de todo el penal con el pretexto de sacar del fondo la basura y los desperdicios que supuestamente tupían el lecho del canal. En el libro El presidio político en Cuba comunista, Reinol González, Coordinador Nacional del Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), y quien pasó quince años preso, ofreció este testimonio: “Fue un hecho sin precedentes en Isla de Pinos. De un ensañamiento increíble. Ese día yo me encontraba enfermo y el médico había ordenado que me incluyeran en la lista de los rebajados, pero el jefe del operativo, el teniente Juan Rivero, no creyendo en mi enfermedad me unió al grupo. Al llegar a la orilla de la zanja los guardias nos empujaron obligándonos a entrar en ella. Algunas partes de la zanja eran muy estrechas y los guardias podían alcanzarnos con sus bayonetas, cosa que hacían cuando veían que un preso no sacaba nada del fondo”. “Cada mañana, poco antes del alba, los condenados eran llamados a formar en sus respectivas brigadas de trabajo. A partir de ese momento ya nadie podía tener seguridad de que regresaría con vida, ya de noche, al concluir la agotadora jornada”. 
Un poco después de la invasión de Bahía de Cochinos, quizás en previsión de una futura acción similar, las autoridades penitenciarias comenzaron a perforar en los túneles existentes debajo de las circulares para instalar TNT en todas ellas. En el mismo libro El presidio político en Cuba comunista, otro de los que estuvo allí preso, identificado solo como HH, explica en qué consiste ese monstruoso plan: “El explosivo era de manufactura soviética empacado en unas cajas que quedaron perfectamente identificadas por nosotros. Cada una contendría 60 kilogramos de TNT, y por la cantidad de cajas instaladas, la carga total fue de alrededor de 6,500 libras”. Es decir, una especie de solución final: hacer volar por los aires a los casi siete mil prisioneros que había en ese momento en el Presidio Modelo. Pero los presos no permanecieron pasivos y enseguida comenzaron a urdir planes para desactivar las cargas: “Conversamos con tres agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que estaban presos con nosotros en la circular número cuatro. Se llamaban Eustace Danbrook, Daniel Caswell y Edmund Taransky, o al menos con esos nombres los conocimos. Caswell era un experto en construcciones subterráneas, y era el que había hecho el túnel que cruzaba de Berlín Este a Berlín Oeste. Los tres habían sido sorprendidos tratando de instalar equipos de espionaje en las oficinas de la agencia china de noticias Sinjuá en el Hotel Habana Hilton en 1960”.                              La ayuda de los tres agentes fue crucial para que los miembros de un centro de análisis y coordinación que había sido creado por los presos pudiesen planear la desactivación de las cargas en las circulares. “Primero, pudimos lograr muestras de los explosivos porque una de las perforaciones atravesó el muro interno del túnel y pudimos retirar un buen pedazo que sirvió para convencer a los incrédulos de que aquello era realmente TNT”, terminó diciendo el recluso HH. Durante años los presos políticos cubanos debieron vivir bajo el horror de aquella amenaza. Hasta el mes de marzo de 1967 en que el Presidio Modelo fue cerrado definitivamente y todos los presos fueron llevados a otras instalaciones del país: 1500 fueron trasladados a la Fortaleza de la Cabaña, en La Habana. Otros 700 fueron enviados a las prisiones El Mijial y Boniato, en Oriente. Y el resto fue dividido en dos grupos: uno fue a parar a la prisión de Remedios, en la provincia de Las Villas y el otro a la de Pinar del Río. Sin embargo, el cierre del Presidio Modelo de Isla de Pinos no significó el fin del calvario de los prisioneros cubanos; fue peor en otras cárceles. La disolución del Presidio Modelo yo la veo políticamente clara. El gobierno debió haber evaluado el precio político del trabajo forzado y la importancia de la enorme concentración que llegó a tener ese penal y decidió dispersar los reclusos. La terminación del trabajo forzado no significó una etapa de recuperación para los presos, al contrario, fue una etapa psicológicamente muy dura que el Ministerio del Interior trató de aprovechar para quebrar colectiva e individualmente al presidio político. Y en ese clima se desarrolló la tripolación de la ropa: amarilla por un lado, azul por el otro, y el calzoncillo. Y todo con mucha violencia, para mantener la política de ablandamiento, uno de sus principales objetivos”. Con la desaparición del Presidio Modelo de Isla de Pinos, se abrieron otras cárceles a lo largo de toda la isla El horror continuaba en otras latitudes. 
Hoy, cincuenta años después, todo lo que queda son las ruinas de los edificios de las circulares.
 Y los dolorosos recuerdos de las decenas de miles de prisioneros que pasaron por allí.
Y me pregunto:

 Para que sirvio el secuestro de mis tías abuelas por los esclavos, convirtieron en sus mujeres?       
 Para qué murió mi bisabuelo asesinado por los cubanos al servicio de España? 
 Para que el Padre Arocha, familia de mi abuelo paterno, se arriesgo en llevar a Artemisa los planes de invasión  al occidente de la isla de Cuba del Mayor General  Antonio Maceo?                                 
Para que sacrificó su vida y cambió su apellido del padre de mi abuela paterna  José Linares,  de Quivican, para colectar   el dinero enviado a José Martí que no quiso aceptar, pero  que nunca le devolvieron?                                                                                                                                               Como si ya se gestaran las semillas del mal, que lograron que el  hijo de un soldado de la colonia se dominará la isla de Cuba para su provecho.