12 sept. 2018

¡No más salvadores ni guerreros iluminados! ¡Nunca más!


Qué piensas? A veces cuando entro a las paginas de Facebook leo esta pregunta. Algo que no resulta dificil de responder, pues pienso algo que no es complicado ni irrealizable. 
Y digo:



Cuando el mundo fue creado no había fronteras, banderas ni pasaportes. Pero si había delincuentes, asesinos, tiranos, déspotas, dictadores y traidores. Sin embargo, la humanidad creció y se desarrolló. Ahora tenemos fronteras, banderas, pasaportes y delincuentes, asesinos, tiranos, déspotas, dictadores y traidores, que además tienen poder y lo utilizan para oprimir a los demás. Han surgido las fronteras y con ello un incremento de las normas que regulan el libre tránsito de un país a otro, e incluso dentro de los propios países, que los poderosos delincuentes limitan para mantenerse en el poder, con la ayuda de infelices verdugos, suruentro esta pregunta. gidos dentro de la misma masa que oprimen, y les sirven de instrumentos para mantener su poder personal. Por eso es justo que la humanidad se defienda y proteja a las víctimas de los dictadores y los delincuentes, tanto del mismo país, como de los que han logrado apoderarse de los gobiernos que dominan esos países, en el caso nuestro, los cubanos que un día cometimos el gran error de permitir que un dictador nos engañara con sus cantos de sirenas y que hoy nuestros descendientes, por desconocimiento de sus derechos, como seres humanos, se resignen a vivir bajo la condiciones dictadas por los gobiernos, y otros, tan ignorantes como ellos los repriman en beneficio de los gobernantes. Seria lógico pensar que si no existieran quienes apoyan al gobierno, frente a los demás ciudadanos, no pudieran mantenerse en el poder. 

Y si no es así saquemos cuentas:  ¿Cuántos ministros y dirigentes gobiernan el país? ¿Cuántos ciudadanos son miembros del omnipotente partido político que dirige el gobierno del país? ¿Cuántos son miembros de fuerzas armadas? ¿Cuántos están dispuestos a sustituirlos y asumir sus funciones sin estar formados para ello? Si suponemos que entre todos son un millón, hay 10 millones más que los pudieran sacar de allí a puro sombrerazos. Y no sucede así, porque están acostumbrados a soportar callados y pensar que tienen todo lo mejor que pudieran tener, aunque sea sin libertad. Las leyes de algunos gobiernos, para ayudar a los cubanos exiliados, por diferentes motivos, es una forma de demostrar que todavía existen países y gobiernos honestos que quieren ayudar a la humanidad, lo demás es solo bala bla, sin razón ni significado alguno. Algunos países, que han brindado protección a quienes hemos sido abusados por el poder, a veces se quejan de las actitudes de algunos cubanos delincuentes. Es cierto que hay cubanos delincuentes, gracias al sistema que les ha sido impuesto y les obliga a delinquir para supervivir. Hay razones que explican como algunas malas actitudes se interiorizan. Los cubanos no somos delincuentes espontáneamente. Cada día, son menos los países que brindan ayuda y apoyo a los cubanos refugiados, ocupados en resolver sus propios problemas. Y cada vez, lentamente, vamos quedando a merced de nuestras propias fuerzas. Lo que quizás, como dijo nuestro glorioso Titán de Bronce, Antonio Maceo y Grajales: “Es mejor morir en la batalla, que triunfar con la ayuda de amigos tan poderosos“ Los cubanos somos hijos de un pueblo alegre, optimista, surgidos de la mezcla de nativos americanos, europeos, africanos y asiáticos, con un particular sentido del humor y la música. Nos reímos de nosotros mismos y bailamos con el toque de un tambor y el sonido de una caldera de hierro, pero somos seres humanos solidarios y misericordiosos y no nos alegra la muerte de ningun otro ser humano, pero gracias a la implacable biología, en beneficio de todos, ya murió el cerebro maligno, que creó el sistema que nos ha convertido en seres diferentes de nuestras raíces. Sus herederos también morirán, más tarde o temprano, yo también moriré, quizás antes que ellos, por un accidente o por la mano de un enviado, como castigo por publicar estas cosas, y juro, ante el Universo, que no me importa. Pero sus herederos, los que ahora gobiernan, aunque quieran seguir sus directrices de gobierno, como si fuera la dinastía de un emperador romano, no podrán, solo hubo y habrá un personaje como Fidel Castro, los demás serán simples copias. Su hermano, el príncipe heredero, por las mismas causas, desaparecerá (aunque, entre otras cosas, ha demostrado no ser tan agresivo como lo habían presentado, y ser más inteligente para mantener el poder y darle un cierto rumbo más favorable a la nación) y aunque haya velado durante años por la formación de su sustituto, que quizás, porque no tiene deudas con el pasado, gobernara con buenas intenciones y con ciertos aires de democracia, hasta que la envejecida y oprobiosa dictadura desaparezca. Como desaparecen todas, y otros cubanos, formados con nuevos y mejores conceptos en el respeto de la democracia y la humanidad, sin oportunismo ni ideas utópicas, crearan una Republica sin dictadores ni esclavos, quizás con un mínimo de delincuentes surgidos por desaciertos en su formación, que deberán ser guiados por mejores caminos. Y la sociedad podrá escribir en sus banderas la nueva consigna, que la guie en su acción: 
¡No más salvadores ni guerreros iluminados! ¡Nunca más! 

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