21 dic. 2016

La ONU: Incomprensible e Inexplicable.

Hay cosas inexplicables y esta es una de ellas. No se trata de si nuestras creencias políticas están al lado de la izquierda o la derecha del mundo, de ser capitalistas o socialistas. De ser un joven pleno de ilusiones o un anciano amargado y desilusionado de la vida, después de haber sido despojado de sus bienes. De alguien enriquecido a la sombra de una dictadura totalitaria, en algún país del mundo, disfrazada de revolucionaria, de mantener hombres en la prisión, durante años, por defender sus ideas, como Nelson Mandela, Huber Matos, como los independentistas de cualquier país. De lo que se trata es de que el Organismo Internacional más poderoso del mundo sirva de escenario para rendir homenaje al último de los grandes dictadores fallecidos. Un hombre que destruyo la vida de su país en el sentido económico, político y social, que mando asesinar hombres y mujeres simplemente por no compartir su forma de gobernar.
Que hundió a sus habitantes en la más espantosa miseria, mientras él y sus cómplices disfrutaban de todo lo mejor y más agradable de la vida.
Que arrojo en la prisión, en condiciones horrendas, cientos de miles de ciudadanos que no habían cometido ningún delito ni asesinado a nadie. Y no solo eso, sino que aquellos que podían ser líderes tuvieron que huir o fueron pasados por las armas en juicios sumarísimos, faltos de pruebas que probaran sus delitos, solo por la convicción de quienes los juzgaban.
Que facilito la muerte, en misiones imposibles, de hombres más honestos que él, como Ernesto “Che” Guevara, un hombre violento y radical, pero fiel a sus convicciones, cualidad que el jamás tuvo. Que hizo desaparecer al hombre más admirado y respetado de su ejército, Camilo Cienfuegos, respeto que se ganó en combate mientras vivía escondido y protegido, por su escolta, en la selva de la sierra Maestra, sin participar en su guerra de Guerrillas, eliminándolo solo porque le hacía sombra a su popularidad.
Que metió en la cárcel, durante más de 20 años a un hombre que era su amigo y le informo que en sus grupos de mando había comunistas, lo cual negó, acusándolo de traición, para menos de un año después, reconocer que era cierto y que el mismo participaba de esas ideas. Afirmación totalmente falsa y que solo expuso por oportunismo, ante la invasión de tropas formadas por cubanos, que querían sacarlo del poder que había usurpado y que, sin razón ni pruebas, catálogo de mercenarios.
Que apoyo y organizo guerras en otros países con el pretexto de ayudar a su liberación, cuando en realidad iba a robar y extraer todo lo que podían de allí, como en Angola, donde hizo asesinar miles de hombres jóvenes de su propio país, para al mismo tiempo convertirse en custodios de las propiedades de grandes compañías, que según ellos explotaban esos países, recibiendo varios millones en pago como vulgares e incontrolables mercenarios.
 Por eso afirmo, que es inexplicable que quienes dicen defender la democracia se presten a semejante espectáculo circense, propaganda injustificable, organizado por los cabilderos de esa institución y me pregunto ¿si estarán ciegos todos esos delegados que se han prestado para esa comedia? Que provoca más dolor que risa. ¿Acaso en esos organismos internacionales no hay nadie capaz de ver la realidad de Cuba, y como han hecho el régimen castrista, solo se dediquen a culpar a los Estados Unidos de Norteamérica de todos las barbaridades y abusos cometidos por sus propias  autoridades?
Para mi nada de esto tiene sentido y solo es comparable con haber rendido homenaje a los asesinos que crucificaron al Cristo de Nazaret, para luego adoptar su Evangelio como lar gran verdad del mundo. ¿Acaso tendremos que esperar que, como Roma un día se convirtió en sede del cristianismo, los grandes países capitalistas se conviertan en verdaderos comunistas para reconocer los asesinatos y los abusos dirigidos por hombres como Fidel Castro, Stalin, Anastasio Somoza, Rafael Trujillo, Gerardo Machado, Nicolás Ceasescu , Adolfo Hitler, Benito Mussolini y muchos más que no quiero mencionar?