9 nov. 2015

“Todo lo que existe ha sido creado para realizar alguna función que justifique su existencia”

“Todo lo que existe ha sido creado para realizar alguna función que justifique su existencia”

Es un pensamiento constante,  en mi forma de observar lo que me rodea y a mí mismo. Quizás porque no soy el más creyente de los creyentes. Ayer, anoche, he dormido muy poco y sin embargo son las 06:00   de la mañana y me tenido que levantar, sin poderlo evitar, para  escribir estas líneas.
Todos hemos aprendido que Dios,  en sólo seis días creó el universo y creó a los  hombres a su imagen y semejanza. Dios que hemos aprendido a considerar un ser perfecto, un día comprendió que en su obra también había errores, y no dudo en enviar un diluvio para destruir todo lo que había creado, principalmente al  hombre, inmerso en todo tipo de vicios y corrupción. Y eligió a Noé, un hombre de buen comportamiento para que salvara algunos de los seres que había creado, para comenzar de nuevo a poblar el mundo creado por él, y prometió que jamás destruiría su obra.
Desde un principio  Dios, consciente de los errores que había cometido en su creación, entre ellos con el hombre, su hijo, creado a su imagen y semejanza y decidió, como prueba tangible de que eras  sus hijos,  darle  la tarea de corregir los errores de su creación.
Y fue entonces que envió hombres que fueron llamados Profetas, para que guiaran las  reformas de los  errores de su creación. Los hombres  elegidos, para reformar el camino torcido de sus hermanos  fueron, entre ellos,  Moisés, el primero entre todos,  dicen que nacido de un pecado de la hija del Faraón, Abraham que con inmensa  sabiduría,  en su momento, los guio, Jesús de Nazaret que trato de  reformar, mediante  el amor,  la obra de Moisés y fue asesinado sin poder culminar su obra  y 630 años después  Mahoma,  que Dios guarde, como una nueva visión de los hechos.
Y mando también hombres sabios como Salomón, Rey de Reyes, Al Príncipe Gautama Buda que abandonó su  bienestar material  para guiar  a los hombres y otros, de todas las especies colores, sin discriminar a nadie, para continuar su obra. Pero los hombres,  en lugar de guiarse por  las palabras de sus  Maestros, abusaron y asesinaron a otros  hombres en nombre de padre que los creo.
Cada día surgen quienes asesinan a sus propios hijos, que no respetan y abandonan a sus padres, que les   dieron la vida, mientras disipan sus vidas en placeres mundanos y van practicando los pecados de Sodoma y Gomorra, aprovechando la promesa de  Dios de  no volver a destruirlos, mientras se destruyen entre ellos por “defender” más bien imponer, su propia versión de las palabras de Dios,  cuando en realidad se trata  de apropiarse de todo lo creado para su beneficio personal.
La  usura, las perversiones de todo tipo se justifican como hechos naturales, intoxican a sus propios hijos con  drogas que les roban su voluntad, y crean guerras con el doble propósito de despojar a  los demás y eliminar físicamente a otros seres  humanos porque piensan que un día la tierra perderá su riqueza y no podrá mantener a todos sus habitantes, porque día a día la destruyen y  la convierten  en desiertos, sin agua y sin frutos. Hasta que solamente quedara la  semilla   que existe, como en cualquier fruta, en lo más profundo de su masa. Pero se equivocan, porque Dios seleccionara  y protegerá al último hombre y la última mujer, como hizo con Noé y su familia,  para sembrar la semilla, humedecerla cada día, para que la humanidad vuelva a crecer de las cenizas de su destrucción.
Ojala no sea demasiado tarde  podamos seguir disfrutando de la creación del Padre, respetando las creencias de cada ser  humano y sin emplear las fuerza para someterlos, como en la antigua Roma, que al final perdió la batalla.  

No será necesario erradicar los Cesares, los burgueses ni Dios  para hacer nuestra propia redención, bastara con ser honestos con nosotros mismos y permitir que todos participemos en la construcción de un mundo nuevo,  pacifico para todos y el  bienestar de todos.