29 abr. 2014

DISCRIMINACION ?




Quienes me conocen hace más o menos unos 60 años, saben que por ser de ascendencia hispana, más exactamente mediterránea y nativo americano, no poseo otros factores que me hagan víctima de una discriminación mas o menos evidente. Por tanto, si me interesa  este tema es porque considero que todo hombre o mujer que tenga un sentido humano de su existencia, debe romper lanzas en contra de cualquier tipo de discriminación.
Recientemente conversaba a través de Facebook como un joven y conocido actor e intelectual cubano, muy admirado y querido en su adolescencia, como actor de la televisión cubana, inspirado en su emotiva reseña de una ley norteamericana eliminando lo que se llamó en su momento, la discriminación positiva, para dar acceso a los estudios, y actividades laborales, de forma priorizada a los que hoy llaman afroamericanos, no sé por que pues en mi opinión, es otra forma de discriminarse y hacerse diferente de todos los demás norteamericanos. 
Lo que resulta poco asimilable como sería decir soy
Judeo-hispa-canar-abor-ame-cubano, de pronunciación casi imposible y con tendencia a provocar una luxación lingual.

Como las preferencias de mis queridos antepasados estaban centradas en  las aborígenes de Cuba o Yucatán, no tuve la oportunidad de llevar las mismas raíces, procedentes del África, como  muchos de mis compatriotas,  cosa que me hubiera agradado por las mismas razones que un conocido animador de la televisión de Miami dice que es chino para arriba y mulato de la cintura para abajo.
 Pero bueno al que le tocó le tocó. Dijo Marisita cuando alguien pensó que ella era totalmente retrasada mental y se equívoco.

Lo cierto es que yo afirmaba que la discriminación existe, a pesar de nuestro mestizaje, en nuestros país de origen, Cuba y otros del mundo, algunos con características muy sui generis, como en Haití donde con ligeras variantes casi todo el mundo lleva en su genética la presencia africana. 
Hoy me decidí a escribir estas líneas porque acabo de leer una noticia de que un negro norteamericano estaba siendo juzgado por el desvío de un avión hacia Cuba, en los años 80, pensando que allí lo recibirían como héroe y le proporcionarían entrenamiento guerrillero, cuando en realidad pasó 13 años en las cárceles cubanas, acusado por piratería aérea, aunque tuvo la oportunidad de contraer matrimonio y procrear dos hijas, que hoy viven en Estados Unidos, razón por la cual decidió regresar y someterse a la justicia norteamericana.
Conociendo perfectamente  los antecedentes del actual gobierno cubano, en cuestiones de piratería aérea, me pregunto si lo metieron en la cárcel por pirata o por negro.  Es una disyuntiva que no puede evitar acuda a mi pensamiento, y aquí la expongo. Claro, pudiera sospechar desde otras razones, más profundas, como sobre la posible colaboración clandestina del gobierno cubano con el gobierno de Estados Unidos de América en diversos sujetos como el tráfico de drogas, y en el pasado la contención de las salidas llamadas ilegales. 
Digo llamadas ilegales porqué es un término absurdo debido que la salida de cualquier país, en el libre ejercicio del derecho de cualquier ciudadano, en mi criterio no es ilegal, lo ilegal aparece cuando la persona trata de penetrar en el territorio de otro países. 
Lo mismo que el calificativo de  desertor, que solo se debe aplicar en asuntos  militares.

No conozco las circunstancias particulares de ese caso. Hay otras personas negras norteamericanas refugiadas en Cuba que puede sean  casos diferentes, lo mismo que de muchas otras nacionalidades, pues el refugio, del cual yo mismo hace un cuarto de siglo fui beneficiado, es un derecho que existe desde la antigüedad cuando las personas se refugiaban en las iglesias, algo que hoy no se respeta mucho como lo demuestra algunos hechos, recientes en la esfera internacional.

En último lugar,  debo agregar, que el mestizaje del cubano va mucho más allá de lo que oficialmente llaman las dos vertientes de la cultura cubana, clasificación utilizada por el actual gobierno, olvidando el mosaico étnico existente en la isla.  Se dice que los cubanos somos descendientes de negros africanos y de blancos europeos, fundamentalmente hispanos, sin embargo dentro de la población existen descendiente  de chinos, yucatecos, tainos , nuestros aborígenes,  y algunos de árabes y judíos. 
Etnias  presente en el mosaico étnico cubano, mezclados regularmente con los blancos europeos, sobre todo hispanos, mestizaje, prácticamente presente en toda Cuba. Sin embargo no termina ahí, pues también existe, y muy frecuente el mestizaje entre las demás etnias, significativamente entre asiáticos y negros africanos, en las provincias occidentales. Los descendientes de las demás etnias están más concentrados en determinadas regiones del país,  como lo yucatecos en la actual Habana Campo y Pinar del Río, los Tainos aborígenes de Cuba en las montañas orientales,  los hijos de negros haitianos y jamaicanos, en Camaguey y Oriente. 
Existe  también, no muy numerosa, una comunidad de origen árabe en la provincia de Oriente y  La Habana y Matanzas de origen judío. 
Los cubanos,  muy  al contrario de lo que se dice, oficialmente, no son personalmente, de naturaleza racista, todo lo contrario el cubano medio posee más bien características xenófilas, siempre dispuesto a acoger a las personas de otras etnias sin discriminación.  
La influencia de otras culturas, como la Estadounidense, es lo que  ha desarrollado, entre los cubanos, el rechazo a algunos extranjeros y por supuesto las aberrantes clasificaciones del actual gobierno, que al estilo utilizado por los gobernantes soviéticos, han tratado de dividir la población por su lugar de origen, dentro de la misma Cuba. 
No olvidemos que los sentimientos nacionales del cubano priman sobre el punto geográfico donde vive actualmente, los hijos de los cubanos, nacidos en Europa o en cualquier lugar de América, en especial Miami , cuando se les pregunta responden convencidos " Soy cubano, nacido en Miami", como si fuese una ciudad, más de la isla de Cuba. 
Por eso siempre afirmó que ser cubano es más que una nacionalidad, ser cubano es un sentimiento imposible de desarraigar en el fondo de nuestra alma, nuestro espíritu y nuestro cerebro. 
A pesar de nuestros defectos, de las contradicciones que pueda existir entre las distintas generaciones los cubanos somos uno e indivisibles. 
Lo esencial ya está dicho y tengo la esperanza cierta, que lo mismo que  hoy día se concede todo tipo de derechos a personas afectadas por sus diversidades, alguna vez lleguemos a nivel de comprender que el color de la piel, el tipo de cabello, el tamaño y forma de los ojos no diferencia a ningún ser humano, creados, según las Sagradas Escrituras, a imagen de su creador.
Y nada más que decir, solamente que soy cubano,  de alma, vida y corazón, nacido en la ciudad de La Habana por primera vez  y por segunda vez en Montreal, Canadá.