27 sept. 2013

Mis millones, tus millones y los millones

 
Como quiera que ya el cantor cubano  reprimido regresó a  la “pincha”, protegido por el anciano cantautor, decidí escribir otra cosa para no  seguir  con la “pejiguera” de la falta de libertad de expresión en Cuba. Lo primero que se me ocurrió fue el título que ven aquí.
Realmente no le encontraba mucho sentido y me quedé pensando, mientras lo miraba para qué  me pudiera servir. He aquí que me doy cuenta que es un título que sirve para cualquier cosa, un comodín, una especie de  “utilityr”,  bueno para todo. Si quieren probarlo agréguenle cualquier palabra y verán que adquiere significado.
Por ejemplo si agrego la palabra "errores" tendremos: “Mis millones de errores, tus millones de errores y los millones de errores que se comenten  diariamente”. Lo que nos lleva a pensar en la enorme cantidad de gente errada que  anda por ahí, como dijo alguien: “con  hache y sin hache” y lo peor es que algunos  son hasta presidentes de paises.  
 No sé si alguien tiene  ideas para resolver este problema, pero son innegables los millones de problemas que nos causan, a millones de seres humanos, los millones de ambiciosos e hipócritas que gobiernan el mundo.
 Ahora mismo existen millones de seres humanos enfrentándose unos a otros por causa de los intereses que manipulan, a nivel mundial, algunos  individuos que dirigen sus tropas, formadas por  hombres y mujeres, para  someter  a millones de seres humanos que luchan por ser  libres y poder subsistir cada día en las miserables condiciones de vida que les han sido impuestas.
Son millones las razones que se esgrimen para levantar países en armas y deponer sus gobiernos. No es nada nuevo,  siempre ha sucedido igual, solamente han cambiado las razones, más o menos ciertas, y los medios utilizados.
En esta ocasión, como recordarán, todo comenzó en un pequeño país norafricano, durante una primavera, con la inmolación de un joven hombre ofendido y lastimado en todos los  sentidos, que se colmó cuanto una “dama”, funcionaria del gobierno, lo abofeteó por reclamar sus derechos.
 
 Hacía muy poco había visitado ese país y me llamo la atención la gran cantidad de jóvenes que permanecian  todo el día sentados en los cafés sin hacer nada, jóvenes que en su mayoría tenían nivel superior de estudios pero carecían de empleo.
Era un país aparentemente tranquilo y seguro, dominado por una familia, que utilizaba para su propio beneficio las leyes,  decretadas mucho antes por un verdadero patriota, llamado  Habib Bourguiba  que quiso darle las mismas oportunidades y derechos a hombres y mujeres y lo convirtió en el unico  pais musulman donde la poligamia está  prohibida.
Desde allí la marea liberadora y combativa creció en  toda la región y dos gobiernos más cayeron ante la insurrección de pueblos ansiosos de libertad y derechos. Pero es aquí donde surge el gran problema, cuando el oportunismo y la avaricia de  algunos nacionales, apoyados por gobiernos extranjeros, se hace presente para despojar al pueblo de sus derechos, que no podrán alcanzar ni mantener  mientras sus hombres y mujeres no logren  obtener su verdadera libertad e independencia económica.
 
















Hace 54 años que en mi país, que amo enormemente, pero donde nací por simple casualidad, pues bien hubiera podido nacer en cualquier lugar del planeta, fue el escenario donde una banda de ambiciosos delincuentes, disfrazados de profesionales y hombres comunes, se apoderaron del gobierno  y despojaran  de todos sus bienes  tanto al más poderoso  como  a quien trabajaba diariamente para vivir un poco mejor,  y  arrasaron con las conquistas y los derechos obtenidos por  los trabajadores en 59 años de la República, siendo lo peor que aún se mantienen gobernando, allí, en el traspatio del país más poderoso del mundo,  sin que a nadie  le importe un bledo las condiciones en que viven sus ciudadanos,  mientras van  a otros países lejanos, según ellos, para ayudar a liberar aquellos pueblos, cuando  la realidad es que su poco interes en nuestro pais se debe a que  nuestro territorio no posee riquezas ni nada que aportar a su economías, al no ser la fuerza de trabajo de su población y el sol y la arena para su esparcimiento.


 

 

 

 

Por ello vale la pena preguntarse:

¿Hasta cuando la lucha contra la miseria, la pobreza, la insalubridad en que viven millones de seres humanos será justificada por la lucha étnica o religiosa, utilizadas como pretextos para justificar sus intervenciones, cuando en realidad se trata de motivos económicos,  la gran ambición de los poderosos por apropiarse de la riqueza y recursos naturales de los países pobres ?


 ¡¡Quien tenga ojos que lea, quien tenga oídos que oiga, quien tenga  conciencia que sufra, quien tenga cojones que actué!!

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