24 sept. 2013

Las Manias del " Abuelo Bob".

Fidel Castro
 

Uno de las manias que más se pueden notar en los  abuelos son el enfoque de su realidad actual con  referencias y  relatos surgidos de su memoria antigua, casi siempre con una actitud mesiánica y reformadora, olvidando la mayoría de las veces sus propia actuaciones  en los tiempos a que se refieren.  No es una confesión,  pues aunque también soy abuelo trato de ser lo más objetivo posible en todos  mis comentarios.
Robertico y Silvio
 

   El hecho que me impulsa a escribir sobre el tema es que hace apenas unos días he leído un escrito publicado por un dinámico abuelo,  compañero mío de aquellos tiempos, provocado por un gesto de la pseudo socialista y real dictadura que existe en nuestro país, retando a un famoso,  viejo también, clown del sistema reproducir un gesto,  que en mi criterio es uno de los pocos gestos respetables que esa persona ha realizado desinteresadamente, hoy  desde la ancianidad de su vida profesional y cronológica, a favor de un  artista poco conocido, y entonces me viene  a la mente  una pregunta,  siempre perturbadora:


Pedro Luis Ferrer

Dónde estabas  tú,  que ahora reclamas  a ese  cantautor se pronuncie por otro  artista cubano, seguramente muy merecedor  de ese pronunciamiento que pides, cuando sancionaron  a mi amigo Pedro Luis Ferrer por decir que quería  cantar con una artista  cubana exiliada?

 




Estoy seguro que hubiera sido algo impresionante  venido de la mano y el cerebro de quien  supo    destacar la valentía de quienes luchaban por su liberacion nacional  y destacar las  acciones del  del  Ejército Soviético contra el fascismo alemán.  Pero no era posible y tú seguiste tu ruta y yo continué revisando el estilo y el lenguaje de “Transito” y  “Ciencia y Salud” mientras trataba de cambiar mi perfil  profesional  como psicólogo  y dando clases de  Relaciones  Humanas.

Yo personalmente, nunca he sentido admiración por la obra del anciano canta autor Silvio Rodríguez  y de Robertico Carcasses, el "corajudo" músico que hoy en plena juventud, muestra su  desagrado por las condiciones en que le ha tocado vivir, creadas por quienes  lo antecedieron e impusieron  ese sistema psicodélico, mezcla de todas las filosofías y sistemas,  bajo el mando  de Fidel Castro Ruz, basado en su " lema cultural" fascista: "Dentro de la Revolución todo fuera de Revolución nada", consigna traicionada todo  el tiempo, como lo demuestra que  Robertico Carcasses se manifestó dentro de  la Revolución, en un acto Castrista y así y todo  fue sancionado, pues  fui admirador de otros  intérpretes cubanos aunque reconozco la  calidad y valores profesionales de ellos y otros como Pablito Milanés.

Como dice la canción de Joan Manuel  Serrat,  “es caprichoso el azar” y  nos volvimos a encontrar.  Por el abuelo Bob, siempre he sentido un cierto nivel de admiración y  de respeto, pero  es  leyendo su mensaje,  debido a sus facultades miméticas y de adaptación, que me hago consciente de que siempre hemos viajado en la misma dirección, pero por diferentes caminos.  Para mí el abuelo Bob es inclasificable,  a veces pienso que es un soñador o quizás un idealista  y que  en eso nos parecemos mucho  y otras  me parece un  oportunista o un loco,  y en eso no nos parecemos absolutamente en nada. En cierta ocasión me contaron que en la privacidad del despacho de un alto dirigente asumió la  defensa de mi carácter, debido a mi comportamiento con él cuando visitó por primera vez, el lugar donde yo trabajaba.  Por eso cuando llegué al exilio y supe de  su presencia en estos medios,  quise comunicarme con él para agradecerle su gesto de 20 años atrás.

En este nuevo  encuentro, esta vez virtual,  en esta etapa de nuestras vidas,  me preocupó fuera “ un enviado del cielo”,  como tantos otros que pululan por estos lares, y trate de mantener la distancia, no tanto porque me hayas calificado de “tipo” un día, a lo cual dio una justificación bastante rara , sino porque a veces hasta al enemigo hay que agradecerle sus acciones pasadas, aunque sea mejor dejarlo tranquilo, además mi amistad no califica religiones, ideas ni filosofía, y tengo un amigo que vive en Miami  y dice públicamente que Fidel Castro es como su padre. Creo realmente en la libertad de pensamiento y expresión, sin límites y condeno todo lo que pueda reprimir  a cualquiera, sea de derecha o de izquierda.  
 Sin embargo olvidé decirle, o más bien omití hacerlo, que la defensa  de mi persona era errónea , pues si lo  había tratado correctamente y con cierta deferencia  había sido más que nada impresionado por su elegante uniforme militar de la aviación, me dijo era piloto,  que me inducía a tomar las mismas  precauciones que tome durante 23 años para no demostrar mis verdaderos pensamientos,  traicionados por el gobierno  desde el año 1966, cuando sin razón ni motivo troncharon mi desarrollo profesional, simplemente por la voluntad del Embajador que no quería a su lado” estudiantes puros” sino monos amaestrados que le ayudaran a realizar sus labores, mientras él en las noches compartir su cama con la cocinera de la embajada,  con quien  procreo un hijo, que nunca ha reconocido. Algo muy difícil de hacer ahora pues según relata  un  famoso escritor   cubano,  fue asesinado por vulgares delincuentes o quién sabe si por un enviado desde aquellas tierras, lugar donde su acción constituye una violación de las leyes  irreparable.

En aquellos tiempos cuando veía al abuelo Bob,  con  su  frondoso  mostacho,  me hacía pensar en el  dictador ruso que  asesino intelectuales y artistas que no se doblegaban a sus propósitos.
 El abuelo Bob, en aquella época era muy amigo del   naciente v  famoso cantautor que hoy protege al artista sancionado por sus palabras, dichas en público , cuando era un  trovador que apenas había dejado de ser adolescente y me pregunto como Bob compartía aquella amistad con el  omnipotente  enemigo del naciente artista,   aquel  dirigente amigo suyo con  quien erróneamente “ rompió adargas” por defenderme y no tengo respuesta de quien era realmente amigo.
                                                       Pero no lo culpo, en aquella  
epoca  todos  fuimos engañados por el sistema y creímos en la utopía fidelista, incluso  hasta llegar a pensar que  había
sacado del juego a los viejos comunistas en 1962, 
cuando la “micro fracción”, última gran mentira,
que se hizo evidente durante la “ gran ofensiva revolucionaria”  que acabo con la total autonomía del ciudadano y que ahora quieren  restaurar.   
 
 





Por lo demás abuelo Bob, cuida tu prostata, come sin sal  y poca azucar y publica  una novela autobiográfica que ya nuestro tiempo se fue a “Bolina”  


 

 

 
 

 

 
 

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