9 jul. 2013

A Capella, sin fotos ni adornos


Conceptos y palabras.
En muchas ocasiones es difícil determinar, de acuerdo a las intenciones del que habla, la profundidad de su discurso, especialmente  cuando leemos las reclamaciones y exigencias de quienes han vivido durante más de medio siglo bajo las imposiciones y abusos del sistema Fidelista-Estalinista establecido en Cuba.
Resulta indignante la forma en que se enfoca la situación actual del país  y la necesidad de modificar el contenido y la forma en que se aplican las leyes, la ausencia de derechos de todo tipo en la Cuba desgobernada por un grupo de ex-revolucionarios, transvestidos en dogmáticos y reaccionarios ancianos, incapaces de ver más allá de sus narices, el único apéndice erecto que les queda. 

No son las justificadas exigencias de  quienes no están de acuerdo con el sistema establecido,  tan normales  como que los reaccionarios y disfuncionales vejestorios viagro-dependientes,  rechacen las necesidad de esos  cambios, el problema es que cuando la dictadura ejercida por ellos anuncia mínimos y determinados cambios lo hacen lucir como innovaciones y concepciones económico humanitarias del sistema.
 En realidad todos "los cambios actuales", debido a la necesidad de cambios reales,  es una gran estafa, una gran mentira, expuesta sistemáticamente a todos los niveles por los funcionarios del Gobierno, para justificar y argumentar cambios que en realidad no existen, y que en realidad es el
regreso a un sistema económico que nunca debió destruirse, ni siquiera basados en las doctrinas económicas marxistas,  que jamás se refieren a la abolición del trabajo artesanal ni de las pequeñas  empresas, regularmente de origen familiar.
Quienes en 1968 destruyeron los restos de la economía cubana eran ignorantes de toda los principios de la economía propuesta por Carlos Marx, guiados solamente por el ejercicio del poder y la avaricia del control total de la economía, quizás basado en la frase de que “cada día el pequeño capital contribuye a la formación de los grandes capitales” y quisieron impedirlo,  partiendo de la base económica de un país, fundamentalmente campesina y de servicios, con una clase obrera minoritaria, sin formación cooperativista, para mediante el monopolio estatal convertirlos en obreros y crear una plataforma clasista de origen obrero, cuando lo que debieron hacer era desarrollar la industrialización del país mediante la creación de industrias de todo tipo, por personas capacitadas y no por un auto calificado guerrillero, un fanatico extremista, fracasado profesionalmente en todas sus actividades anteriores, esta vez dirigido por un Máximo Líder que creía saber todo y de todo, desde crear  vacas enanas superdotadas para la producción de leche hasta sembrar Café Caturra en los arrecifes del  Malecón  habanero.
Quizás quien no ha vivido directamente el proceso de destrucción de la economia cubana, de sus institucioners democraticas, de losa abusos y crimenes del gobierno fidelista  necesite  una explicación más profunda del motivo de mi indignación, por ello, aun corriendo el peligro de ser repetitivo lo voy a explicar.
El gobierno cubano exhibe estos "cambios" con modificaciones determinadas por el sistema,  en beneficio de la economía y del pueblo cubano, como concesiones del  “Raulismo” frente al irracional dogmatismo "Fidelista” debido a que es inaceptable para ellos  que no se trata de cambios, sino del regreso al estatus de vida del pueblo cubano de hace 54 años.
 
No pueden aceptar el fracaso del sistema ilógico que implantaron  desde 1959, en contra de todo un pueblo que apoyó la Revolución Fidelista, que se apoderó por la fuerza del gobierno de la República y  recrudeció sus impopulares acciones en 1968 con la llamada “Ofensiva Revolucionaria”, copia tropical del modelo Soviético implantado por Stalin. Si lo aceptaran, algo imposible para ellos, sería aceptar la propia auto-destrucción de la Revolución que el pueblo cubano acogió, equivocadamente, como solución a la problemática al gobierno establecido de  facto por la llamada “dictadura” batistiana, que a pesar de las pérdidas causadas por el terrorismo fidelista  mantenía un nivel económico favorable, que permitió la creación de servicios a la población humilde como la ONDI y los Comedores Populares.

No es este el momento de referirme a todas las medidas sociales realizadas por el Gobierno de Fulgencio Batista, porque es algo que se deberá analizar oportunamente, tal como se ha analizado la dictadura de Gerardo Machado,  todavía existen muchas personas que sin estar de acuerdo con el sistema establecido, “llevan su Fidelito por dentro y tienen el cerebro comido por las mentiras fidelistas”  y a quien se atreva a tratar de esclarecer la realidad de aquellos tiempos  los tacharan de Batistianos o al menos de personas desinformadas. Quienes no lo crean así investiguen
quien creó,  para el servicio de toda la población,  la  Escuela para Niñas “Rosalía  Abreu” y los Centros Cívico Militar, al estilo de las mejores escuelas privadas militares de Estados Unidos y los múltiples Centros Escolares en las zonas rurales de toda Cuba y construyó el Sanatorio para Tuberculosos de Topes de Collantes. Cuál era el país que en año 1959 tenia uno de los más bajos índices de analfabetismo de América Latina, con una tasa de desempleo insignificante, con más médicos por habitantes que cualquier otro país, con excelentes  hospitales públicos como el Hospital General Calixto García, “Hospital La Esperanza” para tuberculosos, y el Hospital Reyna Mercedes, Hospital Oncológico, Hospital Infantil, el Hospital para enfermedades Infecciosas “La Animas”,  con una extensa red de “Casas de Socorro” para Primeros Auxilios y como si el servicio público fuera insuficiente existía  una red de Clínicas Mutualistas, y  Centros Hospitalarios Regionales, de origen hispánico donde toda la población podía recibir todos los servicios  médicos,  mediante el pago de una módica suma de $2.18 pesos.
 Mentirosos, hipócritas, estafadores, ambiciosos gánsteres, liderados por un hijo de la pequeña burguesía agrícola oriental, que con su personal carisma logró convencer y embarcar en su lucha fratricida a un grupo de jóvenes cubanos que deseaban construir  una patria mejor,  administrada en beneficio de todo el pueblo, pero a quien le faltaba una ideología consecuente para realizarlo, pues su objetivo era solamente derrocar el gobierno establecido de facto para beneficiarse económicamente,  él y su cómplices desde la cima del poder ejecutivo, lo que mas tarde le obligó a adoptar la ideología del Partido Socialista Popular (comunistas) de Cuba, el único partido que contaba con una filosofía económica, social y política de qué hacer desde el ejercicio del poder,  que a pesar de su evidente corrupción y fracaso en la URSS, establecieron en Cuba.
Es cierto que en Cuba existió un Esteban Ventura, Carratala y  otros asesinos al servicio del gobierno de Batista, que defendían sus propios intereses y trataban de mantenerse en el poder, lo mismo que sucede actualmente, pero sin justificar nada se debe valorar quien comenzó el baño de sangre cubana con el asesinato de un grupo de soldados, ningún oficial, la mayoría de procedencia campesina, durante el Asalto al Cuartel Moncada,  con la ausencia inicial del Capitán Araña,  Fidel Castro, quien afirma haberse perdido en la calles de Santiago de Cuba, lugar donde había vivido durante toda su niñez y adolescencia.  Como dijo un día el Comandante Fidel Escandón:
 “El único Fidel que estuvo en el Moncada fui yo y mira ahora como tienen: Tuerto, por un disparo en el Moncada, recluido  en la Finca Pijirigua de Artemisa y me tildan de loco”. 
 
Mi intención, aparte de hacer catarsis de la indignación que me provocan las mentiras y el falseamiento de la realidad y que nadie se quiera dar cuenta de ello,  es que quienes lean estas notas analicen por si mismos hasta qué punto ese sistema  es manipulador e inconsecuente con sus teorías y no se llamen a engaño, no importa como dicen algunos de forma oportunista: “Del lobo un pelo, aunque sea del trasero”.

Curémonos en salud y evitemos ver mejoras donde solo hay retroceso positivo, y mucho menos  permitir crear mitos de falsos héroes de quienes se preparan para ser reconocidos como los salvadores de la patria, la nueva clase económicamente poderosa, que ya se prepara para apoderarse de la nación y constituirse en los nuevos millonarios, sin clase, educacion ni encanto de ningun tipo, y con todo el poder como ha sucedido en muchos países de Europa del Este. 
 
Construyamos una futura democracia, de todo el pueblo, para todo el pueblo y con todo el pueblo y cerremos el paso a los oportunistas y los herederos  del actual régimen establecido en Cuba.
 No será con seudos-tecnocratas como el Marino ni con Canel que podremos construir un país verdaderamente libre y sin ataduras con el pasado Fidelo-Estalinista.

La Victoria se acerca y los Verde Olivo y los Maduros tendrán que aceptar la realidad y nuestras razones para cambiarla totalmente partiendo de bases objetivas, sin apasionamientos ni idealismo filosofico que no conduce absolutamente a nada que valga la pena, recuperando lo mejor de nuestro pasado democratico y mejarandolo en beneficio de todo el pueblo y no de un grupo de dirigentes oportunistas que sin duda reclamaran los exitos para si. 
El futuro es y sera de todo el pueblo cubano que ha pagado muy caro sus errores y su apoyo a la fracasada y traidora Revolucion de Fidel Castro Ruz y sus complices.

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