27 ago. 2012

¿Los cubanos hemos sido víctimas de una conspiración de la burguesía, al estilo de los nazis de Adolfo Hitler?

Es una pregunta que me hice muchas veces en los 32 años que pase en Cuba después de la Revolución Fidelista de 1959. Viví numerosas anécdotas que me dieron lugar a esta duda, que por supuesto nunca confesé a nadie.
La primera de todas fue en 1962, cuando oí a alguien burlarse de la forma que mataron a Paquito González, el Primer Pionero Cubano, durante el traslado de las cenizas de Julio Antonio Mella, fundador del Primer Partido Comunista Cubano.
En esa época trabajaba como redactor de la “Revista Pionero”, donde  trataban de interesar a los niños en el proceso político que se vivía en el país, además de despertarle la curiosidad por personajes de la Revolución Cubana como el piloto Rafael del Pino, Héroe de Playa Girón, a quien yo mismo entrevisté y los héroes de la Unión Soviética, como el primer astronauta Gagarin, sobre quien escribi una historia inventada, mezcla de ficcion y realidad, de su vida como niño pionero de la URSS.









En 1960 matriculé en la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad de La Habana, convertida más tarde en Ciencias Políticas. Fidel Castro casi todas las noches se aparecía en la Universidad siendo muy popular entre algunas chicas que luego eran invitadas a visitarlo en privado. Privilegios  del líder.
Desde aquella fecha noté el tratamiento especial que daban los profesores a los hijos de la burguesía, que todavía asistían normalmente a los cursos de la Universidad .
Todavía no había comenzado abiertamente la persecución y expulsión de los estudiantes desafectos al sistema.

La mayoria de nuestros profesores eran de las clases clase media y alta cubana, y siempre nos hablaban del “suicidio de clase”, como para justificar su presencia allí. Entre ellos Gustavo Román Fabal, el preso más joven de la dictadura de Machado, quien nos explicaba la historia de las ideas políticas con anécdotas de sus viajes por todo el planeta.
Un gran burgués, pero al mismo tiempo uno de nuestros mejores profesores por el realismo de sus explicaciones con frases como: "yo vi", "cuando yo estuve", "mi impresion frente a..."  y que nos hacian experimentar su propia vivencia, que salian del contexto de los profesores que recitaban sus textos.
El Dr. Álvarez Tabio, esposo de la escultora Rita Longa, magnifico profesor, siempre elegante, vestido de cuello y corbata, que entre su manías burguesas tenia la de cambiar la manilla de su reloj todos los días, de acuerdo al color del traje que llevaba puesto, Marina Hart, hermana de Armando Hart, hijos de una familia burguesa, y otros más o menos del mismo origen que no vale la pena destacar.
Había excepciones como el Dr. Sergio Aguirre, Profesor de Historia, hombre honesto sin extremismo ni blanduras, que no tenia temor en llamar las cosas por su nombre y quien luego fue nombrado preceptor de los hijos de Fidel Castro y el  Dr. Arnaldo Escalona Almeida,quien fue sancionado y enviado a trabajar a una OFICODA, la oficina de racionamiento de productos alimenticios, por causa de sus críticas a la persecución sistemática de que eran objeto los antiguos militantes del Partido Socialista Popular,
que fueron traicionados por su dirigencia, que entregó la dirección del Partido Socialista Popular, a la burguesía representada por Fidel Castro y demás dirigentes del 26 de Julio, a cambio de los privilegios
que gozaron hasta su muerte, personajes como Juan Marinello, "comunista" y  millonario, Carlos Rafael Rodríguez , intelectual burgués, antiguo Ministro sin Cartera de Fulgencio Batista, " Blas Roca"  ex Secretario General del PSP y Lázaro Peña, líder sindical negro.
Cuando termine mis estudios quise trabajar en la Academia de Ciencias, en el Dpto. de Arqueología dirigido por la Dra. Estela Rey. Coto cerrado. Allí todos eran burgueses de clase alta, empezando por su Presidente Antonio Núñez Jiménez y terminando por más el simple investigador.
Quiero destacar, tal y como ha dicho Alfredo Guevara, los verdaderos orígenes de los dirigentes "revolucionarios",  desde Fidel y Raúl Castro, que eran de la pequeña burguesía campesina, ansiosa de poder y plena de complejos de inferioridad, nada de latifundista ni otra cosa que nos han querido hacer creer, hasta el ultimo de sus cómplices, excepto Camilo Cienfuegos,  no tenían nada que ver con una Revolución Socialista,
Fidel Castro era un abogado,  sin clientes,  que vivia de la ayuda de su esposa, la señora Mirtha Diaz Balart y de su padre, el anciano inmigrante gallego Ángel Castro. Cuando murió el señor Ángel Castro su herencia era de solo 120 000 pesos, que aunque eral algo no era mucho para decir que era una familia de clase alta.

La burguesía cubana había rechazado a Fulgencio Batista, más que por sus crímenes, por su condición de cubano mestizo de indios, negros y españoles, a quien le negaron la membrecía en sus exclusivos clubs por su condición racial.                                                                                                                                       La discriminación  racial, no solo por la condición económica de las personas, se manifestaba claramente en en los predios de la radiodifusión, donde todas las novelas, cuentos y aventuras eran de factura europea blanca.
Había que oír a los dirigentes de la Redacción Musical hablar de los artistas negros.
Siempre que había un cantante o un músico o un actor negro, que trataba de trabajar en la Televisión, decían los “negritos estos  quieren vivir del “alte” (dicho así para burlarse) y no quieren trabajar”.

Muchas de aquellas personas hacían alardes de sus orígenes y de que la Revolución no les había resuelto nada, sino que ellos eran los grandes sacrificados. En realidad todos vivían en muy buenas casas y vestían a la última moda, lo cual me molestaba  por lo hipócritas que eran, y que yo, hijo de un obrero no tenía nada que ver con ellos.
Sí señor, Alfredo Guevara ha puesto muchas cosas en claro, que el conocia y que solo él podía decir para que fueran creíbles del "dulce encanto de la burguesía y la pequeña burguesía cubana", su clase de origen.

Y repito:
¿ Los cubanos hemos sido víctimas de una conspiración de la burguesía y la pequeña burguesía, al estilo de los nazis de Adolfo Hitler? Contestelo Usted.






Lic. Román Rodríguez.

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Declaraciones de Alfredo Guevara en España, comentadas por el Periodista Pedro Corzo y tomadas de " El Lagarto Verde"

Las declaraciones de Alfredo Guevara a la Televisión Española obligan a reflexionar las causas que motivaron que un número importante de cubanos, casi todos con títulos universitarios y muchos procedentes de familias de clase media y alta, que eran los que más posibilidades tenían de disfrutar las libertades burguesas, así las denominaban, fueran los verdugos de los derechos de todos, y muy en particular los de las generaciones por venir.

Lo que dijo Guevara muy probablemente sea la conclusión a la que han arribado muchos de los que construyeron a sangre y fuego, arropados en la mentira y la difamación, el totalitarismo cubano, pero el caso de Guevara es muy especial, porque aunque no haya estado en la línea del frente, dirigido un centro de represión o un pelotón de fusilamiento, integraba la más alta cúpula del poder y era amigo personal de Fidel Castro, por lo que aquí cabe lo que dice el novelista José Antonio Albertini, “con la tinta también se mata”.

Mientras Ernesto Guevara, Ramiro Valdés, José Abrahantes, Sergio del Valle y otros mas, dedicaron todo su esfuerzo y voluntad a destruir a la oposición conduciendo al paredón a miles de personas, a la cárcel a decenas de miles y a campo de concentración como los de la UMAP a miles de jóvenes; Manuel Piñeiro, Víctor Dreke y Ernesto Guevara entrenaban a miles de jóvenes del continente, inculcándoles la certeza de que la violencia era la única solución a los males de sus respectivos países, lo que llevó el luto y la pena a cientos de hogares de América Latina. Por su parte, Arnaldo Ochoa, Ulises Rosales del Toro, Raúl Menéndez Tomasevich, Leopoldo Cintas Frías y otros entorchados cubanos, cumplían los sueños imperiales de Fidel Castro en África y América Latina, en la isla Armando Hart Dávalos instrumentaba el control absoluto de la educación e intentaban crear y promover nuevos valores sobre los que se desarrollaría el nuevo orden, entre tanto, Luis Felipe Carneado organizaba la represión a las iglesias y sus fieles, instrumentaba la infiltración en las diferentes religiones y logias fraternales, para asumir en el momento preciso su control.

Simultáneamente los medios de comunicación pasaron al control del estado. Se estableció un absoluto control en la información y el derecho de expresión, varios fueron los artífices de esta misión tan destructiva.

Aceleradamente el estado cubano se enfiló a la quiebra económica. Las industrias y los comercios fueron confiscados. La construcción paso al control del estado. Los bienes de consumo empezaron a desaparecer.

Raúl Roa García se prestó como instrumento principal para que Cuba se convirtiera en un país dependiente de la Unión Soviética. La política exterior cubana fue un reflejo de la soviética a excepción de aquellos puntos en los que el máximo líder tenía un interés especial.

Por su parte Nicolás Guillen no fue menos, aceptó dirigir la UNEAC un engendro castrista para controlar a los escritores y artistas, mientras Alfredo Guevara, uno de los más influyente colaboradores de Fidel Castro, cumplía los suyos, fundando el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica.

Se instauraron otros engendros culturales para atar a los intelectuales, uno de ellos fue el Consejo Nacional de Cultura y la Casa de las Américas, dos piezas claves para impedir una actividad intelectual independiente.

De hecho y por encima de los demás cancerberos de la creación Guevara asumió el control del mundo intelectual cubano. Impidió que los creadores se expresaran con libertad imponiendo en todas las instancias la ortodoxia fidelocastrista de “con la revolución todo, contra la revolución nada

Se asalarió la creación intelectual y aquellos que fueron y son todavía hoy capaces de negarse, a pesar del mea culpa de Guevara, sufren, en el mejor de los casos el exilio interno o externo.

Guevara dice asumir como propios los errores de la Revolución y que en su opinión lo que está sucediendo en Cuba, aludiendo a las supuestas reformas de Raúl Castro, es una apertura para que retorne la libertad, las libertades que nunca debieron ser mal vistas, frase con la que sigue escondiendo su complicidad con los dos grandes responsables de la destrucción moral y material del país, Fidel y Raúl Castro, porque en Cuba las libertades nunca fueron mal vistas, los que lucharon y siguen luchando por ella sufren persecución y acoso, se exilian, van a la cárcel o encuentran la muerte como Porfirio Ramírez, Laura Pollán, Orlando Zapata Tamayo, Osvaldo Paya Sardiñas y Harold Cepero.

Pedro Corzo.
Radio Martí Noticias.


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