20 oct. 2010

Regresar a Cuba




REGRESAR A CUBA
Este tema, como todos los temas, tiene  diversas aristas sobre las cuales cada uno puede tener una opinión diferente.
Trataré de ser lo menos extenso posible. Haré un esfuerzo aunque no poseo el don de sintetizar, una deformación de estudiante primero  y   como profesional   después, debido quizás a que mis  escritos debían cubrir un número determinado de páginas fijado de antemano por los profesores y los editores.
Existe en Cuba un hombre que posee todos los ex posibles dentro del largo proceso político cubano, que un día decidió regresar a Cuba y abandonar el exilio para establecerse allá, Según dicen algunos confortablemente en el Vedado y no en un solar de la Habana Vieja. Su propósito es poner en práctica los cambios que estima necesario para el bien den nuestro país.
Este hombre, cubano de origen español,  ex guerrillero, ex comandante, ex prisionero, ex exiliado político, se habla muy poco, o mejor yo diría que casi ni se habla.
Al principio de su toma de decisión fue criticado por muchos que consideran su actitud inexplicable, reacción normal que no creo extremista, porque cada persona es también prisionero de sus miedos que los paralizan, y le impiden tomar decisiones como estas  en un momento de su vida que pongan en peligro su integridad fisica.





Gutierrez Menoyo
Cubano por su decisión y gallego testarudo y cojonudo, excusen el calificativo, tengo un inmenso respeto por su actitud y decisión.
El campo de lucha que ha escogido, con riesgo indudable para su seguridad personal le pertenece a él y sólo a él.
No creo que nadie tenga derecho a criticarlo ni mucho menos a negar su actitud , sus 20 años de prisión son la prueba más tangible de su devoción a la causa de la libertad de Cuba.



Hubert Matos

Existe en Miami un hombre cubano que posee todos los mismos ex que el cubano español excepto el último pues continua siendo un exiliado político.
Este hombre, que después de cumplir 20 años encerrado en las mazmorras castristas se exilió en Miami y creó una organización para continuar enfrentándose a la dictadura de los hermanos Castro.
Un día u otro se hacen comentarios sobre su trayectoria y se califica su actuación dentro del proceso revolucionario y fuera del proceso revolucionario: unos le admiran y le elogian y otros lo critican por sus años de guerillero al lado del dictador Fidel Castro.

El Comandante Hubert Matos sigue representando la moral de quien ha expuesto su vida en dos ocasiones diferentes  y corrió peligros para defender su verdad.
Los años en prisión  ni el exilio han podido doblegar la voluntad de lucha de este hombre que cualquiera podría catalogar como un Quijote enfrentado a la triste realidad de una  revolución fracasada.

Cubano por su nacimiento y por sus actitudes ciudadanas,  un día abandonó el magisterio para empuñar las armas. No me siento capaz de calificarlo porque no creo tener el índice que me permita hacerlo con justicia y pecaría tanto por exceso como por defecto. Baste decir que en su muy respetable ancianidad, que ya se acerca al siglo de vida, este hombre representa para mí el digno heredero del coraje y la hidalguía mambisa.
Muchas veces he pensado cuanto ha perdido Cuba por no haber oído sus palabras cuando denunció lo que sucedía en el seno de la joven revolución.
Que  formidable Presidente habría sido un día si hubiera podido tomar las riendas de una nación perdida desde la fundación de la república mediatizada entre la corrupción de los hombres que aun habiendo participado en la Guerra de Independencia fueron tan corruptos y crueles como los colonialistas hispanos, sostenidos por potencias extranjeras que buscaban solamente su propio beneficio.
Ambos hombres representan la lucha que no termina, allí donde cada uno determinó quee hacer y cómo continuar.

José Martí, el Apóstol de nuestra Independencia un día se lanzó al campo de batalla y en la primera perdió la vida, su existencia material que tan valiosa hubiera sido conservar para fundar la República ansiada por los cubanos. Algunos lo han calificado como un verdadero suicidio pues él no estaba preparado físicamente para el combate directo con las armas, otro han dicho que fueron los calificativos de algunos estúpidos los que lo llevaron a tomar esta decisión, no importa las razones, lo más importante para mí fue que perdimos un hombre, que a pesar de sus dolencias fisicas muy numerosas y graves,  valía la pena hubiese continuado viviendo hasta el fin de su existencia material.
















Quizás alguien piense que olvidado las figuras gloriosas de Antonio Maceo y Máximo Gomez, y no es cierto no los olvido ni los olvidaré jamás, pero ellos eran guerreros y tenían la experiencia para saber cómo enfrentarse al enemigo del campo de batalla. Estos hombres son la respuesta más evidente al tema que
propongo. Sin embargo no es sólo con ellos como representantes de la realidad objetiva que quiero argumentar en mi comentario. Hay hombres y mujeres que en un momento de su vida toman decisiones que para muchos resulta inexplicables, sobre todo en la proximidad del tiempo.
¿Regresar? Quizas, si quizas no. Pero yo no regreso ni critico a quien lo haga.Es su problema.
Mi respuesta puede ser ambigua y quizás errónea, pues no creo poseer toda la verdad ni creo que nadie la posea, yo elegí este frente donde hoy a una edad bastante avanzada expongo mis ideas a favor de una causa que maas temprano que tarde logrará sus objetivos.
Cuando era muy joven, muchas veces cuando veía las manifestaciones de intelectuales auto denominados Marxistas viviendo en Europa u otros continentes, exhibiendo la imagen de revolucionarios y comunistas, como sigue sucediendo, pensaba era muy fácil decirlo  sin vivir la cotidianidad de un proceso difícil y riesgoso en todos sentidos, tanto de dentro como desde fuera.
Me decía que para ser comunista y revolucionario se debía vivir y sufrir todo lo que  vivía y sufría el pueblo de Cuba y ver despues que hacia el sufriente. La mayoria como lo vi muchas veces muchas  se iban que jodian a sufrir en el capitalismo. .
Sigo pensando igual con respecto a los que vivimos en exilio y los que luchan dentro de Cuba por modificar o cambiar el sistema de forma cívica y ciudadana.
Pienso que quienes hoy se enfrentan al monstruo dentro de sus entrañas poseen el coraje que muchos no poseemos actualmente para hacerlo de la misma forma. Indudablemente los años nos convierte en físicamente más conservadores pero no por eso creo que nadie deba sentirse culpable.
Cada quien debe estar allí donde considera es más útil y lo puede hacer mejor. Yo presuntamente cultive mi mente en la satisfacción y el conocimiento de la cultura universal, en el seno del propio proceso al cual hoy me enfrento y los utilizo para desnudarlo y denunciar sus mentiras y errores.

Durante 28 años traté de abandonar el país sin poder lograrlo, sufriendo y guardando para mí mis pensamientos más íntimos, quería irme sin necesidad de arriesgar mi vida como tantos otros lo han hecho, quería llegar a la otra orilla del estrecho o quizás aún más lejos  para poder expresar libremente mis ideas y al fin lo logre.

Después de tantos años de separación de todo tipo puede abrazar de nuevo mis hermanos de sangre y llorar junto a ellos la muerte de nuestro padre que ellos no pudieron antes debido a la distancia y el exilio. Y afirmo con todo respeto a quien piense diferente. No  regresaré ahora y seguiré andando por el mundo como lo he hecho en los últimos años. Amo mi país, mi ciudad, mi barrio, mis amigos la mayoría han muerto, pero no quiero vivir de nuevo y sufrir lo que sufría antes.  Puede que sea una actitud egoísta y no me importa, pero yo hoy no regreso quizás mañana. Nadie sabe.





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