26 oct. 2010

PROMESAS

PROMESAS

Hoy quiero referirme a mi voluntad de hacer determinadas promesas pero antes quisiera me permitan explicar el porqué de esta determinación.
He recibido diversas opiniones entre las cuales hay una de cierta persona que estimo y que realmente me gustaría analizáramos juntos, relacionadas con la nota que he escrito anteriormente titulada:
Regresar a Cuba”. 
Inspirado en un tema planteado por una escritora cubana, respecto a lo que piensan los cubanos sobre regresar a Cuba para quedarse.
Mi respuesta aparece en una  nota publicada por mi y no critico ni excluyo,  por supuesto, la que pueda tener alguien  diferente a la mia.  Fui claro y preciso, pero no conciso y parece que no lo suficiente para hacerme comprender, o al menos esa persona no  comprendió.
Esa persona llegó al extremo de recomendarme  que no escribiera más nada sobre las cuestiones relacionadas con la política cubana,  puesto que era una situación superada de la que nadie hablaba ni se ocupaba en ninguna parte, solamente algunos amigos mios, que no merecía ser tratada porque sólo era un tema de viejos cagalitrosos  que seguían aferrados a sus conceptos caducos para enfrentar la situación cubana.
Me dio la impresión de que para ella ya todos estaba resuelto y yo estaba agitando banderas qe nadie veia y perdiendo mi  tiempo.
Entre sus recomendaciones estaba la de retomar los comentarios costumbristaa que  alguna vez he hecho y tratarlos de forma amena y divertida.
Pensé, francamente, tendría que hablar con como nuestro muy conocido declamador Luis Carbónell para que me aconsejara algunos temas, cosa que por el momento se me hace un poco difícil.


 También me sugería que comentara mis viajes por el Medio Oriente. Es cierto que  me gustaría hacer eso,  pero lo  he reservado como tema de una novela que estoy escribiendo.
Para finalizar, en plena crítica, más o menos ríspida, me decía que si no me gustaba ese tema escribiera sobre las mariposas y su emigración. En realidad respecto a ese tema no domino absolutamente nada, excepto que son  bellas exponentes de la belleza alada.
Su recomendación directa fue que no escribiera más sobre la situación política cubana y menos para hablar de personas  que la gente no recuerda ni siquiera quienes son.
No quiero abundar más porque tendría que explicar su valoración de algunas de las personas que tome como ejemplo en el artículo anterior.  Culminó su reprimenda anunciando que si volvía a escribir sobre esos temas no leería más lo que escribo.

Por supuesto que para quien escribe, profesionalmente o por simple placer,  esto era lo más importante de la conversación, pues escribimos para que alguien lea lo que hemos escrito, incluyendo los llamados Diarios íntimos, que se supone deben quedar en el más estricto secreto de quien lo escribió. .
Estas son las causas que me han llevado a tomar la decisión de hacer estas promesas que el tiempo será testigo de cómo las cumpliré. 
Mis  promesas:
No escribiré nada sobre la funesta, decadente y destructora política cubana

No tocare ni con el pétalo d una rosa la personalidad de sus dirigentes, actuales y pasados,  durante los últimos 50 años y mucho menos para decir que son unos mentirosos y estafadores que engañaron a la población desde el primer día que tomaron el poder-
No comentaré nada que ponga al descubierto la corrupción que existe prácticamente a todos niveles de la sociedad producto o consecuencia de la carencia y desviación de recursos que ha sufrido el país durante los últimos años.
No criticaré nada de lo que suceda y que no parezca adecuado con respecto a los derechos humanos y la libre expresión de los ciudadanos.
No diré que en mi criterio el sistema instaurado en Cuba no tiene nada que ver con el marxismo y mucho menos con , socialismo, comunismo, o capitalismo, que es una dictadura personal, feudal, basada en el caudillismo más retrógrado que pueda existir bajo la falsa denominación de la Dictadura del Proletariado.
No escribiré nada remarcando todas las medidas antidemocráticas y elitistas tomadas por un partido único que dice representar a la sociedad en su totalidad.
No me referiré más nunca a la falta de libertad de movimiento dentro del país ni para salir al exterior o regresar si no es mediante la aprobación de las autoridades del país sin tener en cuenta para nada la voluntad individual
En fin no volveré a escribir sobre nada que toque la extraordinaria fibra híper sensible de esta lectora y sus amistades.

Éstas son mis promesas, porque pienso que es posible que haya perdido mi tiempo escribiendo cosas- como dice mi lectora- que a nadie ya le interesan aunque la isla que me vio nacer se  siga cayendo en pedazos sin muestras de recuperación inmediata.
Posiblemente me dedique a terminar las cosas que hace algun tiempo he comenzado escribir y en los momentos de paz y meditación a contemplar mi ombligo en mi zona Hara.
En realidad  no lo voy a lamentar,  todo lo he dicho antes, está escrito y ni siquiera el tiempo lo podrá borrar.
Pero como sabemos que la mayoría de las promesas no se cumplen y muchos se violan desde el principio les pido humildemente que me ayuden a reafirmar mis propósitos.
Ayudarme es muy fácil, al final de la nota existe un espacio para que puedan expresar sus opiniones. Quisiera me digas sinceramente si continuó escribiendo cuando sea necesario sobre los temas que he prometido no escribir más y sencillamente me dedico a emborronar cuartillas con otras ideas.
Créanme si se molestan en darme su opinión lo agradeceré infinitamente y no será para mí ningún sacrificio evitar estos temas aunque tenga deseos de tratarlos.
Siempre escribí por encargo y seguirlo haciendo no me cuesta ningún trabajo.
Gracias por su colaboración y la paciencia para haber leído estas promesas que hago sin pena ni sacrificio de ningún tipo,  sólo un poquito frustrado por la incomprension
de que he sido objeto.


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