30 jul. 2009

Ironia Cubana...

Autor: Lic.Justo Pla.


Trato de imaginar, envuelto en mis recuerdos, un futuro que llegue a ser real antes de mi muerte; descansando en la conocida señal que marca las noventa millas que me separan de mi tierra natal.

Con la vista en el horizonte; como si deseara atraerlo y ver más allá de su línea; pienso en aquellos primos y tíos que ahora dicen “en esta tierra de Libertad” que no pertenecen a mi familia; ni que decir de ese buen vecino o viejo amigo que allá se encuentra; y que nunca olvido porque tanto me ayudó y al que llamo hermano, aunque no lleve mi apellido.

Comienzo a meditar, en el marco de este conflicto existencial, que muchos personajes por los que me fui de mi Patria los he encontrado en este otro lado del estrecho.

Decir que aquí no existe el delator o chivato; el adulón o guataca; el envidioso, el presuntuoso, el cobarde y, por supuesto, sin olvidar el patriota que quiere que el muerto lo ponga otro, es incentivar al hada madrina para que me haga crecer la nariz.

Ha pasado el tiempo. Allá, en “Cubita la Bella”, todo sigue igual; sacrificándose por un futuro que nunca llega; mientras que los de aquí, en Miami, pensando en el regreso cuando alguien muera o lo maten; con esa ingenua fantasía de que no existe nadie que pueda seguir con la misma historia.

Algunos con una nostalgia por ese pasado que dicen que era bueno…y otros que no entienden el por qué si era tan bueno, permitieron que se destruyera.

A fin de cuentas, los más sensatos parecen ser aquellos que fueron pálidos retoños del Ku Klux Klan cubano, cuando afirman que hicieron lo que hicieron porque odiaban mucho al mulato que decía “Salud, salud”. Pero ¡ay!, pobre de ellos, lo cambiaron por el pichón de gallego que ahora grita “Patria o Muerte”, y que ha convertido nuestro amado archipiélago en un lugar más mestizo; y por qué no decirlo sin temor, más negro que antes.

Y en este paisaje con pinceladas sicológicas de Van Gogh, de este lado del horizonte, en la Calle Ocho, los blancos de otrora son ahora los hispanos o blancos no anglos; una especie de blanco inmigrante, menos blanco para otros blancos, que tiene abuelos gallegos pero no son descendientes de aquellos valientes e intrépidos conquistadores del Oeste.

Nada, los cubanos no cambiamos. Todo lo bueno siempre está en la posición geográfica, religiosa, ideológica o equipo deportivo donde estamos o pertenecemos. Y todo lo malo, lo que tiene errores y problemas, por supuesto que se ubica en el contrario; no importa a que lado u otro se encuentre del horizonte…nada de matices.

Y así cuando algún día llegue el cambio inevitable, el cual esperamos que arribe antes de la muerte, continuaremos trayendo y llevando; de aquí para allá, y de allá para acá, lo bueno y lo malo; puesto que tenemos para regalar de sobra ángeles y diablos; patriotas y traidores; valientes y cobardes; ignorantes e inteligentes; pues esa es parte de nuestra ironía.
Lic.Justo Pla.
Sociologo. Escritor
Ex diretor de Investigacions Sociales
de la Televison Cubana.

28 jul. 2009

El hombre más feliz del planeta




ESTUDIO | CEREBRO BUDISTA INCREÍBLE
Por David Jiménez, FotografÍas de Neema Frederic
Declarado el hombre más feliz del planeta
El monje francés registra una actividad inusual en la corteza izquierda de su cerebro, donde residen las sensaciones placenteras.
Es más feliz que usted, seguro. Mucho más. Matthieu Ricard obtuvo una nota inalcanzable en un estudio sobre el cerebro realizado por la Universidad de Wisconsin (EEUU). Los especialistas en neurociencia afectiva le nombraron «el hombre más feliz de la Tierra». A sus 61 años, quien hoy es asesor personal del Dalai Lama tiene una vida digna de un guión de cine. Biólogo molecular, hijo de un filósofo ateo, dejó su carrera por abrazar al budismo.

En lugar de una casa en la playa ha elegido una vida contemplativa en el monasterio nepalí de Shechen
Matthieu Ricard con el Dalai Lama. Es el único europeo que sabe tibetano clásico.
¿Una bonita casa en la playa? Matthieu Ricard prefiere el monasterio apartado de toda civilización donde vive, en las montañas de Nepal. ¿Una cuenta bancaria boyante? Ha entregado todo el dinero de las ventas de sus libros a la caridad. ¿Quizá un matrimonio bien avenido o una excitante vida sexual? Tampoco: a los 30 años decidió acogerse al celibato y dice cumplirlo sin descuidos. En realidad, Matthieu Ricard carece de todas las cosas que los demás perseguimos con el convencimiento de que nos harán un poco más felices. Y sin embargo, este francés de 61 años, biólogo molecular hasta que decidió dejarlo todo y seguir el camino de Buda, es más feliz que usted y yo. Mucho más feliz. El más feliz.
Científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro del asesor personal del Dalai Lama dentro de un proyecto en el que la cabeza de Ricard ha sido sometida a constantes resonancias magnéticas nucleares, en sesiones de hasta tres horas de duración. Su cerebro fue conectado a 256 sensores para detectar su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, placer, satisfacción y así con decenas de sensaciones diferentes.
Los resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban del 0.3 (muy infeliz) a -0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró -0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título –«el hombre más feliz de la tierra»– que él mismo no termina de aceptar. ¿Está también la modestia ligada a la felicidad? El monje prefiere limitarse a resaltar que efectivamente la cantidad de «emociones positivas» que produce su cerebro está «muy lejos de los parámetros normales».
El problema de aceptar que Ricard es el hombre más contento y satisfecho del mundo es que nos deja a la mayoría en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación y que carece de bienes materiales es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?
Los trabajos sobre la felicidad del profesor Richard J. Davidson, del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, se basan en el descubrimiento de que la mente es un órgano en constante evolución y, por lo tanto, moldeable. «La plasticidad de la mente», en palabras del científico estadounidense, cuyo estudio es el quinto más consultado por la comunidad investigadora internacional.
Los científicos han logrado probar que la corteza cerebral izquierda concentra las sensaciones placenteras, mientras el lado derecho recoge aquellas que motivan depresión, ansiedad o miedo. «La relación entre el córtex izquierdo y el derecho del cerebro puede ser medida y la relación entre ambas sirve para representar el temperamento de una persona», asegura Ricard, que durante sus resonancias magnéticas mostró una actividad inusual en su lado izquierdo.
Los neurocientíficos americanos no creen que sea casualidad que durante los estudios llevados a cabo por Davidson los mayores registros de felicidad fueran detectados siempre en monjes budistas que practican la meditación diariamente. Ricard lo explica en la capacidad de los religiosos de explotar esa «plasticidad cerebral» para alejar los pensamientos negativos y concentrarse sólo en los positivos. La idea detrás de ese concepto es que la felicidad es algo que se puede aprender, desarrollar, entrenar, mantener en forma y, lo que es más improbable, alcanzar definitivamente y sin condiciones.
Éxtasis mental. Lograr el objetivo de la dicha no es fácil. Ricard ha escrito una decena de libros –estos días combina sus retiros espirituales con la promoción de su obra Happiness en el mundo anglosajón– y cientos de artículos tratando de mostrar el camino y, aunque la mayoría de sus obras se han convertido en éxitos editoriales, el propio autor descarta que su lectura garantice el éxito. Al igual que un logro en atletismo o en la vida laboral, el cambio sólo es posible con esfuerzo y tenacidad, pero Ricard asegura que todo habrá merecido la pena una vez se alcanza el estado de éxtasis mental que logran los elegidos. En su Defensa de la felicidad (Urano), la traducción de su último libro publicado en España, el monje explica cómo nuestra vida puede ser transformada incluso a través de variaciones mínimas en la manera en que manejamos nuestros pensamientos y «percibimos el mundo que nos rodea».
Es un viaje hacia el interior de uno mismo que Matthieu Ricard recorrió contra todo pronóstico. Nacido en París en 1946, el «monje feliz», como se le conoce en todo el mundo, creció en un ambiente ilustrado. Su padre, Jean-François Revel, fue un reconocido escritor, filósofo y miembro de la Academia Francesa que reúne a la elite intelectual del país galo. Su madre dedicó gran parte de su vida profesional a la pintura surrealista y tuvo un gran éxito antes de convertirse también ella en monja budista. Ricard vivió en su juventud los excesos propios del París de los años 60 y tras terminar sus estudios de secundaria se decidió por las ciencias. Hizo su doctorado en genética celular en el Instituto Pasteur de París y trabajó con el premio Nobel de medicina François Jacob. Parecía destinado a convertirse en uno de los grandes investigadores del campo de la biología cuando le dio a su padre el disgusto de su vida.

El estudio de textos budistas desencadenó una llamada espiritual que le llevó a dejarlo todo. Decidió que el laboratorio no era lo suyo y partió hacia el Himalaya para hacerse discípulo de Kangyur Rinpoche, un histórico maestro tibetano de la tradición Nyingma, la más ancestral escuela del budismo. Era 1972 y las próximas tres décadas de este francés de carácter suave y cultura exquisita –el único europeo que lee, habla y traduce el tibetano clásico– iban a ser dignas del mejor guión de una película.
Tras estudiar con los grandes maestros del budismo, pasar meses en retiros y recorrer los pueblos del Himalaya, conoció al Dalai Lama y en 1989 se convirtió en uno de sus principales asesores y en su traductor al francés. Su posición como mano derecha del Señor de la Compasión le ha convertido en la figura budista occidental más influyente del mundo y llevaron al gobierno francés a concederle la Orden Nacional Francesa.
La vida elegida por Ricard le enfrentó a los ideales en los que se había formado y al ateísmo de su padre. Ambos decidieron discutir sus diferencias en El monje y el fisólofo, un diálogo que sólo en Francia vendió 500.000 copias y en el que la búsqueda de la felicidad está presente en cada capítulo. «Tenía muchas esperanzas en su futuro profesional y me parecía una lástima que abandonara [su carrera científica]. Después me di cuenta de que había transferido su espíritu científico al estudio del budismo», decía el padre antes de morir, una vez hubo aceptado la elección de Matthieu.
La idea de Ricard de ofrecerse para los estudios de la mente que llevaba a cabo la Universidad de Wisconsin estuvo influenciada por el propio Dalai Lama, que durante años ha colaborado con científicos occidentales, facilitando el análisis cerebral de los monjes y su capacidad de aislar la mente durante las sesiones de meditación. Uno de los aspectos que más ha fascinado a los investigadores es la capacidad de los monjes de suprimir sentimientos que hasta ahora creíamos inevitables en la condición humana: el enfado, el odio o la avaricia. El estudio de sus cerebros demuestra una capacidad extraordinaria para controlar sus impulsos basados en el principio de que Buda no prometió a sus seguidores la salvación en el cielo, sólo el final de sus sufrimientos en la tierra si lograban controlar sus deseos. Para muchos ese ha sido uno de los puntos flacos del budismo: la limitación de las ambiciones personales y la pasividad.
Ricard suele acudir a una anécdota del Dalai Lama para negar que el control de los impulsos negativos sea igual a pasividad o falta de respuesta, por ejemplo ante un crimen o un genocidio. «Alguien le preguntó en una ocasión al Dalai Lama qué haría si alguien entra en una habitación para matar a todos los presentes. Su respuesta irónica fue: «Empezaría por dispararle a las piernas. Y si eso no funciona, apuntaría a la cabeza».
Ricard cree que el problema es que nuestros sentimientos negativos hacia otras personas no están a menudo justificados, sino que los hemos creado nosotros en nuestra mente de forma artificial como respuesta a nuestras propias frustraciones. Y ése es uno de los impulsos que el monje francés piensa que hay que aprender a controlar si se quiere ser feliz. Para el escritor, la felicidad es «un tesoro escondido en lo más profundo de cada persona». Atraparla es cuestión de práctica y fuerza de voluntad, no de bienes materiales, poder o belleza. Los que llegan al final del viaje y logran la serenidad que lleva a la dicha, asegura Ricard, sienten lo mismo que «un pájaro cuando es liberado de su jaula».
Satisfacción filipina. Tampoco es necesario leer a este hijo adoptivo de Buda o retirarse a un templo en el Himalaya para comprobar que el «dinero no da la felicidad». Los habitantes de las barriadas pobres de Manila se muestran, a pesar de sus dificultades, aparentemente más contentos que los tiburones financieros de la vecina y multimillonaria Hong Kong. Cada vez que se hace una encuesta sobre felicidad global, los filipinos aparecen entre los pueblos más satisfechos. Ni la pobreza ni el hecho de que su país haya sido declarado el «lugar del mundo más afectado por los desastres naturales» por el Centro para la Investigación y Epidemiología de Desastres parecen afectar su visión positiva de la vida. Su intensa vida social y familiar compensa penurias privaciones. Los honkoneses, con una renta per cápita 20 veces mayor, aparecen sistemáticamente en los últimos lugares en los mismos sondeos de felicidad. La presión consumista, el estrés y el deterioro de las relaciones sociales figuran entre las causas de insatisfacción más citadas por los ciudadanos. Todo el desarrollo y el dinero del mundo no han logrado levantar el ánimo de la Nueva York de Asia.
Matthieu Ricard ve en resultados como éste la prueba de que cualquiera, no importa las desgracias que haya vivido, puede alcanzar la felicidad si cambia el chip mental que a menudo nos hace detenernos en los aspectos negativos de la existencia. Incluso la pérdida de los seres queridos puede sobrellevarse con relativa facilidad si se afronta la muerte desde una perspectiva nueva, menos centrada en su dramatismo. «Mi padre murió el año pasado a los 82 años. Como dependía tanto de su brillantez intelectual, cuando se vio limitado se desanimó», asegura el monje, para quien la muerte de quienes nos rodean debe ser aceptada como un paso más en el ciclo natural de la vida y no necesariamente como un episodio triste. «El mejor homenaje que podemos ofrecer a los que ya no están con nosotros es vivir la vida de forma constructiva, ser conscientes de que nacemos solos y morimos solos. ¿Por qué no sentir que cada ser humano es nuestro familiar, que cada casa es nuestro hogar?».
Los investigadores que han estado analizando las emociones de Ricard creen que los resultados podrían servir para paliar enfermedades como la depresión y llevar a la gente a entrenar una mente saludable de la misma forma que hoy se acude al gimnasio a mejorar la forma física. Más aún, si como sugiere Ricard, una de las claves de la satisfacción personal es el control y la supresión de instintos negativos como el odio, y si existe una forma de limitarlos, estaríamos ante la posibilidad de mejorar la condición humana y enmendar sus peores defectos.
Por supuesto son muchos los que apuntan a la inocencia y la sobredosis de utopía que supone pensar en una aldea global en la que todo el mundo perdona a los demás y nadie se enfada con nadie, un mundo basado en las buenas maneras y sentimientos, sin guerras ni luchas de poder. El monje francés responde a quienes dudan con la pregunta que mejor define su visión de la vida: «¿Acaso quieres vivir una vida en la que tu felicidad dependa de otras personas?».
Matthieu Ricard no quiere. Por eso en lugar de una casa en la playa ha elegido una vida contemplativa en el monasterio nepalí de Shechen; por eso ha regalado los millones de euros procedentes de sus libros (se han vendido millones de copias en todo el mundo y han sido traducidos a una decena de lenguas); y quizá por eso ha evitado los conflictos propios de la vida matrimonial. El «hombre más feliz del mundo» no sugiere que todo el mundo haga lo mismo para encontrar la dicha. Sólo que aprendamos que la deseada casa de la playa, los millones en el banco o esa pareja tan atractiva tampoco nos conducirán a ella. Aprender a contentarnos con lo que tenemos quizá sí.

Vejez: Cuando la agudeza mental y la acción disminuyen, es tiempo de experimentar y manifestar cariño, afecto, amor y comprensión.
Muerte: Forma parte de la vida, rebelarse es ir contra la propia naturaleza de la existencia. Sólo hay un camino: aceptarla.
Soledad :existe una manera de no sentirse abandonado: percibir a todos los hombres como parte de nuestra familia.
Alegría: Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.
Identidad: No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda, ésa que nos hace ser buenos y cariñosos con quienes nos rodean.
Conflictos de pareja minimizarlos. Es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.
Familia: Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia.
Deterioro físico: Hay que aprender a valorarlo positivamente. Verlo como el principio de una nueva vida y no el principio del fin.
Relaciones sociales: Es más fácil estar de buen humor que discutir y enfadarse. Lo ideal es seguir siendo como somos y utilizar siempre que podamos la franqueza y la amabilidad.
Felicidad: Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.

21 jul. 2009

Astronauta Americano Cubana a la Criolla


Una astronauta que prepara 'ropa vieja' - Estados Unidos - El ... La recién escogida astronauta de la NASA, Serena María Auñón, dice que si de ella dependiera, incluiría en el menú de una estación espacial un suculento ...

Hace algunos días he estado algo ocupado escribiendo e intercambiando ideas sobre cuestiones filosóficas con mi amigo escritor Roberto A.San Martin. Intercambio enriquecedor para ambos, que para hacerlo con seriedad toma tiempo y reflexión. Afortunadamente mi estimado amigo ha decidido viajar a la Argentina con su amada esposa y yo aprovecho para regresar a redactar estas notas que son parte de mi distracción casi diaria.
Por otra parte Armando Hidalgo, mi buen amigo y hermano norteamericano cubano, así como digo, no al revés, me ha llamado simplemente para reclamarme porque hacía días no escribía nada, e incluso con el derecho que da la amistad, me ha dicho que yo, a la usanza de otros escritores (¡! escritor yo!!) estaba disfrutando de lo que escribía en el reposo de mi piscina.
No es tanto así, pues no escribo por ningún beneficio económico actualmente y en este nórdico país, donde resido, la piscina no es una inversión muy inteligente que digamos. Por eso mientras me preparo para escapar del invierno polar canadiense, a algún país cálido y acogedor, leo la prensa y redacto estas notas.
Hoy he leído algo, no muy destacado en El Nuevo Herald sobre una americano cubana que se prepara como astronauta para viajar al espacio extraterrestre.
Aunque ya hubo un cubano, Arnaldo Tamayo, que viajo invitado por la URSS, no hay duda que esta noticia merece destacarse.


Se trata de una joven, hija de un cubano y una dama norteamericana que ha invertido sus esfuerzos para lograr ser astronauta, y no solo eso, es además médico cirujano que ha cumplido misiones militares en el extranjero y que uno de sus sueños, parte de realizar su viaje espacial, es comer la famosa “ropa vieja” cubana durante su estancia fuera de la orbita terreste.
¿Se puede se decir que es este un caso excepcional porque es una mujer, o una astronauta que le gusta comer “ropa vieja” que llevara frijoles negros en tubito para comerlo allá arriba?
Mi respuesta es no. Para mí lo excepcional de esta noticia es que es un talento más que han perdido Cuba, en esta saga de inmigración provocada por la situación que se vive nuestra querida patria, gracias a la vieja tozudez de ambas partes, en una absurda fijación de la política de la “ guerra fría”, que no se acaba de resolver, aunque afortunadamente el Presidente Obama parece estar dándole lo golpes finales y que esperamos el General Presidente Raúl Castro lo apoye, para bien todos, especialmente ahora que los halcones de la guerra, para desgracia de unos y beneficio nuestro, están volando en otros cielos.
Armando Hidalgo es un cubano nacido en New York, que se ofende cuando le llaman
gringo, o latino, su cubanía está a prueba de toda duda y sueña con tomar su retiro a la sombra de las palmeras cubanas. No es astronauta, ni político, ni republicano, ni comunista, es un trabajador, católico, algo brujero, le gusta el ron y los tabacos, aunque no usa bigote, hombre sencillo que habla castellano con acento de cubano nacido en la Habana Vieja, que vive orgulloso de Juana su abuela mulata que ya tiene 118 años, descendiente de esclavos africanos españoles.
Puede alguien explicarme porque no puede cumplir su sueño cubano, solamente porque la alta politiquería de Unga de Vaca, de los dos lados, no se lo permite, mientras por detrás del telón de bagazo, los que deciden la cosa, se han estado dando la lengua durante años, como se puede apreciar en la noticia referida al intercambio entre militares norteamericanos y cubanos en Guantánamo, noticia que no me molesta, pues como militar que fui en mi juventud me consta que no son los militares quienes deciden sino los políticos..

Recuerdo cuando Carlos Aldana, actualmente defenestrado Zar de la ideología seudo marxista cubana, quien en sus funciones como político de abordo mando a hacer unas ridículas y provocantes maniobras frente a la bahía de la base norteamericana de Guantanamo,con el archí viejo buque cubano Cuba, cuando navegábamos alrededor de la isla como entrenamiento de los Guardiamarinas
Creo que es hora de tornar la pagina y comenzar a escribir otra epopeya, no de guerra sino de paz, de reconstrucción de nuestras riquezas, de nuestras ciudades para que los cubanos e hijos de cubanos, desperdigados por el mundo podamos regresar a vivir en nuestro suelo, el único lugar donde todos seremos verdaderos ciudadanos de primera clase sin discriminación ni favores piadosos, cubanos a parte entera, en nuestra suelo por derecho de nuestra sangre y nuestro nacimiento.
¡Váyanse al carijo! Politiqueros y libertadores de pacotilla, usurpadores, embarcadores, marxistas de manigua, vividores!
Diría mi abuela una cubana hija de un español mambí, asesinado por cubanos traidores.
Por favor, no nos cuiden ni nos defiendan tanto, déjennos ser adultos y ciudadanos a tiempo completo de nuestro país, déjennos vivir tranquilos, “con patria, pero sin amo, teniendo en la mano un ramo de flores y una bandera!!
!!Que así sea!!.

13 jul. 2009

Las dos riquezas

Meditacion



Hablando de la riqueza pienso que hay dos formas de ella. Una material y otra espiritual.La primera va y viene con los giros que de la vida y son solo valores de intercambio que el hombre ha creado.
Para mí no tiene mucho valor este tipo de riqueza, aun cuando es necesaria para subsistir, o quizás mejor para supervivir.
Si aprecio mucho la otra, la que germina y crece con el tiempo en nuestra alma, que algunos piensan que viene de un soplo de seres divinos,cuando la aumentamos y hacemos crecer con nuestras buenas acciones es cada vez mayor y se escribe en un libro lleno de notas diarias.
Es un libro que escribimos cada día con nuestras acciones, unido a algo que estaba ya escrito en parte antes de nuestro llegada al mundo y que nosotros hemos enriquecido.
Si lo alimentamos con bondad cada día crece y es mayor, de nosotros depende su crecimiento y de lo que allí se escriba. No es cosa del destino como piensan algunos.
Somos nosotros los arquitectos de nuestra propia obra personal.
No importa que por el instante solamente nosotros lo leamos cada vez que abrimos nuestros ojos al nuevo día.
Lo escrito allí, cuando lo leemos, nos dará alegría o pesares, pero siempre nos dejara un mensaje para seguir viviendo y continuar nuestra escritura.
Solamente cuando nuestra envoltura carnal se corrompa dejaremos de escribir y otros, entonces, lo leerán recordando nuestro paso junto a ellos.
Si lo que escribimos fue merecedor, todos guardaran ese libro y escribirán, en su propio libro, quien eras y que escribiste. Si lo que escribimos fue maligno, degradante de la naturaleza humana, entonces quemaran el libro y nuestra riqueza se convertirá en humo, solamente humo y cenizas.
Permitanme hacerles un corto relato, como mucho de personal, quizás pueda ilustrar lo que dije.
No pretendo sea ejemplo, solo elementos para que analices por ti mismo, pues es posible que yo no tenga razón en lo que digo.






Los Hermanos enriquecidos


Había una vez dos hombres que eran hermanos y aunque se amaban profundamente eran totalmente diferentes.
El mayor, desde su más tierna infancia era temeroso de la pobreza. Luchó a brazo partido con la vida hasta lograr acumular riquezas, suficientes para sentirse tranquilo. En su juventud, cuando era pobre hizo muchos amigos que lo apreciaban tanto como él a ellos. Era feliz al punto que olvidó aquel hermano que también había salido luchar por subsistir. Lo consideraba débil y no apto para luchar a su lado, cuando lo veía solo criticas le hacía ostentando lo logrado.
Un día sus amigos partieron y los siguió en la aventura, pensado que el triunfo estaba allende de los mares.
Al arribar al nuevo puerto siguió su lucha con la vida y cada vez su fortuna se hizo mayor. En poco tiempo alcanzó superar lo que tenia y tuvo mucho más de lo que nunca hubiera necesitado.

Muchos de sus amigos fracasaron y cuando se acercaban a él era pedirle algo de lo que había acumulado.
Llegó el momento que ver un viejo amigo era una amenaza para su bolsillo y comenzó a evitarlos.
Hizo nuevos amigos, pero un día pensó que eran tan aprovechados como los viejos y decidió abandonarlos, hasta que determinó acogerse al retiro que bien se merecía.
Tratando de vender sus posesiones, alguien quiso cobrarle un alto porcentaje por la venta de lo que solo a él pertenecía. No era tanto comparable con lo que había acumulado, pero aun temía a la pobreza. Se molestaba solo de pensarlo, tanto que confesó a alguien su inquietud con palabras muy quejosas:
¿Por qué cuando alguien reúne algo, los demás solo tratan de quitarle lo que tiene?
Ya no era feliz aunque era rico. Ya no tenía amigos que lo amaran, solo sirvientes que cuando podían le robaban, su propia esposa solamente esperaba el día en que pudiera apoderarse de sus logros y su propia amante le temía.
Su hermano por su lado se dedico a cultivar su espíritu y supero de cierto modo su ignorancia, enriqueciendo su mente con las obras creadas por los grandes
y artistas, al mismo tiempo, logró vivir compartiendo un poco de lo que sabía y sirviendo a quienes solicitaban sus servicios, pudo conocer el mundo y viajó e enriqueció sus ojos con los más bellos paisajes en su camino. Cultivó su espíritu y logró calmar sus ansiedades y sus temores, comprendió que la vida es bella cuando la vivimos compartida.
Amó a los seres humanos como a su propia familia y desterró de su alma el egoísmo, rechazando la injusticia, la desigualdad y el abuso.

Ya anciano era feliz disfrutando de sus recuerdos, escribiendo y revisando libros. No se arrepentía de su vida y deseaba seguir viviendo para dar más de lo que tenía.
Sabia, que el día que su carne se convirtiera en polvo, que su única riqueza quedaría en el recuerdo de quienes disfrutaran la riqueza de sus valores y escribieran en sus libros quien había sido.



10 jul. 2009

Poetas, poesía “poetologos”





Hace algunos días me sugería una lectora y amiga de muchos años que publicara en el blog algunas de mis poemas que le he dado a leer. Son obras que he coleccionado durante años y por insistencia de mis hijas, los he registrado por aquello de los derechos de autor.
En fin no he tomado todavia la decisión de hacerlo, pero ocurre que navegando por la Internet y curioseando los temas cubanos, me encontré dos artículos lo que quiero comentar con relación a los poetas y la poesía.
Uno de los articulistas es un viejo amigo que ejerce hace muchos años sus labores como periodista y escritor, este amigo mío según sus propia palabras, es más que un intelectual de derecha, es de la” derecha dre”, entiéndase ultraderecha.
El otro, que no conozco es un disidente al parecer más moderado políticamente, pero que por su escrito luce bastante machista.
Mis notas están referidas, a partir de comentarios en sus textos respectivos, que son más bien de carácter político, a su enfoque sobre los poetas y su poesía.

Aparte de estos articulistas, de quienes hablaré sin falta, hace tiempo quería comentar sobre un articulo bastante desfavorable sobre un cubano tomado como bandera por muchos, a veces por oportunismo y otras muy equivocadamente, pero quien es, para mí y para muchos, el gran poeta y Apóstol de la Independencia de Cuba: José Martí. Publicado por este escritorzuelo, pues no merece otro calificativo para mi, comentarista
habitual de un conocido diario en castellano, se atrevió a comentar críticamente a José Martí, poniendo entre dicho sus valores y su personalidad política, reconocidos y mundialmente, incluso por sus enemigos de otrora.
En aquel momento no quise ni siquiera comentar nada porque pensé que era darle demasiado valor a quien no lo merecía realmente.
Ahora bien esta vez encuentro que mi amigo periodista ha comentado algo sobre el apodo de nuestro Apóstol de “Pepe Ginebrita” por su afición a esta bebida.
Como respuesta el llamado periodista que menciono al pricipio, váyase a ver quién es,pues no lo conozco, decía que era una falta de respeto la de mi amigo escritor. Opinión que podía o no tener razón para publicarla, todo dependiendo de su devoción por nuestro Apóstol y pienso que tiene todo su derecho a defender la imagen martina y criticar, pues hacerlo es una buena acción más que una necesidad,José Martí no necesita que nadie lo defienda, el problema surge cuando este rinoceronte desbocado, hace una comparación que en mi opinión fue fatal e hizo pedazos su intención y la defensa perdiera la calidad del propósito.
Este Señor aspirante a periodista escribió que era mejor lo llamaran “Pepe Ginebrita” por gustarle la ginebra y no “Pepe Mariposa” por aquello de dedicarse a hacer versos.
Cuando leí esto me indigné más con la defensa que con el supuesto ataque de mi amigo periodista.
¿Quien le dijo a este ignorante emborronador de cuartillas, por muy disidente que sea, que hacer poesía es labor de homosexuales? ¿De dónde sacó tamaña estupidez?
No sabe que los homosexuales, o “ mariposas”, como dice este patán, están y han estado presentes en cualquier actividad humana, que hasta en las fuerzas armadas hoy luchan por sus derechos de ser humano, que grandes conquistadores y guerreros de la antigüedad practicaban ese género de orientación sexual.
Que los grandes guerreros de Esparta, ejemplo de sacrifico y valentía eran homosexuales.
Entonces, ¿porque trata, insinúa, dice que hacer versos o ser poeta es sinónimo de homosexual?
Cuídate “macho”, que quien lo tiene tan presente puede ser porque le atrae la actividad!
Lo de “Pepe Ginebrita” me importa un bledo, hace mucho que he oído decir eso y no me parece que aun siendo verdad la quita nada a los valores de ese hombre extraordinario que fue José Martí.
De poetas actuales y extranjeros copio esta nota tomada del Wikipedia que demuestra, en nuestro contexto hispánico, como los hombres de Estado distinguen a los poetas por su obra.
“Mohamed Sibari ( en arabe: محمد الصيباري ) est un écrivain et poète marocain d'expression espagnole né à Ksar el-Kébir, en 1945. Mohamed Sibari est le premier écrivain marocain à avoir publié un roman en espagnol au Maroc. Il est décoré par SM Juan Carlos I, roi d'Espagne avec le grade de la Croix Officielle du Mérite Civil en 2003.
Par terminar cumpliendo el deseo de mi querida amiga de muchos años, madre de una de mis hijas, les entrego este poema que escribí hace no mucho y aunque no son de la calidad de los que admiro, es la expresión de mis impresiones de la vida.

5 jul. 2009

Facebook Cubiche




Estoy seguro que cuando lean este titular pensaran que voy a comentar algo sobre el Facebook.Cu que suponemos el gobierno cubano ha puesto en línea. Digo esto porque la primera noticia que tuve de esa pagina web fue leyendo los mensajes de un grupo simpaticas ciber amigas,constituido por damas y damitas cubanas dispersas por todo el mundo.
Mi entrada a ese maravilloso mundo femenino de comentarios y bromas, algunas muy fuertes, y halagüeñas del sexo masculino, se debió a una invitación de mi hija mayor, invitacion que por supuesto acepte sin vacilar.
Mi madre decía que yo admiraba tanto las mujeres que por eso solo le había dado nietas y ningún nieto.Yo no lo decidí, pero bien podría ser cierto.
Quiero hablar del" Facebook Cubiche", una modalidad que existe entre nosotros los cubanos mucho antes de que ni siquiera nadie imaginara la existencia de la Internet.
Siempre, o casi siempre, que un cubano encuentra a otro cubano la primera pregunta, después de la presentación de rigor, es:



- ¿Y tú de dónde eres?-

Ubicados ya geográficamente, comienzan las interrogantes directas, por cierto nada discretas, para tratar ubicar a la persona en determinado, medio social o laboral.
Esta gestion la hacen con preguntas al estilo de si conoces a fulano o a fulana, si fuiste a tal lugar, a que te dedicas..etc...etc.., en fin diversas preguntas que le dan al otro un retrato hablado de dónde tu saliste.

Las repuestas son tan abundantes como las preguntas y confirman regularmente la famosa ley de la proximidad:

-¡Ñooo, compadre eso es lo que yo más conozco! -
-¿Qué tú dices? ¿Mayita la peluquera? –
-Ay mi amiga ese era la que resolvía el tinte y la manzanilla "p’a" todas las mujeres de mi casa. Mi vieja decía que si ella no le pintaba el pelo, el viejo iba a caerles detrás a todas las chiquitas del barrio.-

Existian evaluaciones referidas a un hombre como:

-Ése gallo es tremendo tipo, ese te resuelve cualquier cosa!-

Esto es cuando se trata de se trata de amistades positivas, porque si no ahí venían todas la exclamaciones que en otros países hubieran sido causa de difamación y costado un paquete de pesos al "comentarista" ocasional.



-¡¿Qué? ¡Oye ese un H.P! Te lo digo yo que lo conozco muy bien.

-¿Quien dices, Margot “La Culua” ? Ponte “p’a “las cosas que esa le quita el "mario" a Jennifer López, si le dan chance!-

Es cierto que este método también cumple roles referenciales cuando alguien dice pregúntale a fulano y tu veras que el si me conoce bien.
Yo mismo he podido comprobar esto cuando supe que una de las cubanas que partipaba en la pagina está casada con uno de mis colegas de trabajo en Cuba.

Y así se va entretejiendo la red de amistades, que al fin constituye el Facebook Cubiche, donde todos los cubanos se conocen y conocen a otros cubanos que los conocen a ellos.
Para terminar quiero contarles una anécdota relacionada con este tema.
Vivía yo en edificio Alaska, convertido en parqueo de autos por el deterioro que sufre toda la ciudad, situado en una de las via mas concurridas de La Habana,
frente al Instituto Cubanode Radio y Television, mi centro laboral de aquella epoca, el "ICRT" en una Casa de Huéspedes donde la mayoría eran estudiantes llegados de otras provincias.
Nuestra casa era una versión opuesta y masculina de la famosa “Bombonera de Lola” , otra Casa de Huéspedes situada en la calle San Rafael y Ronda, al lado del Estadio de la Universidad de La Habana, llamada así por la belleza de las chicas que residian allí.
En nuestra casa, por supuesto no faltaban las visitas femeninas, a veces invitadas y otras por iniciativa propia, en búsqueda de contactos con jóvenes que tenían un potencial futuro profesional y viceversa con la Bombonera, que solo se podía visitar hasta el portal,porque desde allí no se podía pasar por órdenes estrictas de Lola, aunque había quien con la complicidad de las chicas se “ colaba” al menor descuido.

Entre los más antiguos residentes del "Alaska" estaba, “ Toyito”, un estudiante manzanillero, hoy radicado en Tampa, devenido especialista en decoracion y acomodo de anaqueles y entrepaños en Publix.
Un día Pepe, primo de Toyito,fotógrafo profesional se apareció de visita con unas de sus capturas profesionales: Nenita, una chica de ojos azules, larga cabellera rubia, hermosas piernas de estilo gallego, que inmediatamente puso todo la casa en movimiento tratando de conocerla.
Como siempre Pepe hizo las presentaciones y luego se desarrollo esta conversación:

-¿De dónde tú eres Nenita?
-Yo soy del interior-
-Tú eres casada? ¿Tienes novio?
-No,solo amigos con privilegios, sin compromiso-dijo riendose de su propia expresion.

Se siguieron muchas preguntas de los que estábamos s allí tratando de ganar su amistad hasta que alguien hizo la pregunta clave:

-¿Qué haces por acá en La Habana? ¿Vienes a menudo?-

Y la Nenita respondió:

- Paseando, haciendo amistades. Yo vengo una o dos veces todos los meses-

-¿Y cómo resuelves los pasajes? Preguntamos asombrados.

En ese momento el deterioro del transporte era ya evidente y muy difícil ir a visitar la familia en las provincias, sobre todo para la gente de las provincias orientales. Y la respuesta no se hizo esperar:

-No, yo no vengo en guagua-

-¿Tú tienes carro?-




-No, a mi me traen mis amigos “Cheo Machete”, “Nano, llega y vírate” “Juancho el Trípode”
-¿Nenita, quienes son esa gente?
-Ellos son mis amigos camioneros, rastreros de la Carretera Central…

Ahí mismo se acabo la entrevista con Nenita, amiga de los camioneros, y que tenian por lema aquello de "El que no se acuesta se baja". Por supuesto temeroso de la salud del grupo, dado la cierta promiscuidad de nuestras amistades y vivienda, Toyito le prohibió a Pepe volver a invitar a chicas con tan singulares relaciones sociales.

4 jul. 2009

!Qué bueno, hoy es sábado!

Me gusta el sábado. No crea nadie que por motivos culturales, étnicos o religiosos. Me gusta simplemente porque es el primer día de descanso de la semana, porque es el día de jugar la lotería y hasta que no dan los resultados, en la noche, me siento potencialmente millonario.

Porque si, me gusta disfrutar los sábados, aunque los domingos tenía por costumbre irme a desayunar a mi Habana Vieja, mucho antes de que “Don” Eusebio Leal la descubriera.
En mis recuerdos de estudiante siempre sonrío para mis adentros cuando viene a mi mente esta preferencia por el día sábado.
Estábamos estudiando Lengua y Literatura Árabe, en la Universidad del Cairo, cuando un poco por “barcos” y jarana comenzamos a decir que nosotros éramos muy respetuosos y por tanto guardamos el día de descanso de todas las religiones que allí se practicaban. Nuestra semana se convertían así en la más corta de todos los estudiantes y sólo teníamos actividades de lunes a jueves, pues el viernes es el “Goma’a”, día de descanso de los Musulmanes, el sábado es el “Sabbat” de los Hebreos y el Domingo es el día festivo de los Cristianos.
Demás está decir que la práctica de la religión, es algo importante en los países Orientales. Como nuestra afirmación se relacionaba con la observación del dia festivo de cada religión,la pregunta obligada era cual era nuestra religión,nuestra respuesta era que éramos Ñáñigos,
que no siendo realmente una religión si se relacionaba con las raíces de la cultura cubana.
En aquellos tiempos estábamos muy inmersos en la doctrina ateísta como parte del proceso adoctrinamiento filosófico marxista de nuestro país, no como hoy, que según el Partido Comunista Cubano, un militante comunista puede ser practicante de cualquier religión, tema que prometo comentar en alguna ocasión.
De esta manera nos evitábamos entrar en contradicciones de tipo religioso, además que la base inicial era una broma nuestra y no se ajustaba realmente a nuestra vida real en el Egipto,pues debido a que los tres estudiantes que estábamos éramos graduados de la Licenciatura en Diplomacia, el tiempo libre de los estudios debíamos so dedicarlo a hacer trabajo voluntario en la sede la Embajada de Cuba en Egipto, exigencia del Embajador José Luis García Guitar quien decía no quería estudiantes puros allí y que todos teníamos que hacer algo, aunque fuera perder el tiempo, pues generalmente no hay mucho trabajo que hacer en la Embajadas salvo las gestiones representativas del cargo, no como en las Oficinas Comerciales y los Consulados que si realizan muchas y más variadas tareas de transacciones comerciales y documentación.
Lo demas es bla bla bla...

3 jul. 2009

Racismo en Cuba?


Académicos piden debate y acciones contra el racismo en Cuba

Esta noticia confirma lo que habia expuesto en mi blog ayer, con referencia a la desercion, fuga, del pelotero cubano Chapman:!Qué brutos compadre, pero qué brutos son esos dirigentes!"
Quisiera no tener razon para decirlo, pero desgraciadamente es asi, en Cuba existe el racismo como en muchas regiones del planeta.



Fotografía reciente de una de las calles de Centro Habana, una barriada de la capital cubana cuya población es predominantemente mestiza. EFE
Foto Por Carlos Batista/Agence France Presse
LA HABANA




A 50 años de una revolución que proclamó la "igualdad'' en Cuba, manifestaciones de racismo no institucional preocupan a académicos y estudiosos que piden un debate abierto y acciones inmediatas para evitar que alcance proporciones mayores.

"Hay que debatir públicamente el tema, alertar, enseñarles a los racistas conscientes e inconscientes la capacidad que tenemos de reeducarlos o aplastarlos, y utilizar esa capacidad o de lo contrario el racismo vuelve'', dijo a la AFP Esteban Morales, un académico socialista.

El problema fue abordado recientemente en paneles de las revistas Espacio Laical y Temas, donde especialistas coincidieron en que al triunfar la revolución de Fidel Castro en 1959 eliminó el racismo institucional con acciones y leyes sobre igualdad de oportunidades para los cubanos, pero -señalan- sin tener en cuenta la diversidad.

En 1962 el gobierno dio por resuelto el asunto y la isla se concentró en priorizar la unidad nacional frente a su conflicto con Estados Unidos. No obstante, las expresiones de racismo se mantuvieron latentes durante 30 años en la sociedad cubana y en los años 90, con la crisis económica, salieron a flote.

"Fue un error de idealismo y voluntarismo'' y luego se creó "un ambiente de represión moral y política'' sobre el tratamiento del tema, y "aún es posible encontrar dificultades para hacerlo'', sostiene Morales, autor de un libro y varios artículos sobre el racismo en Cuba.

En el debate de la revista Espacio Laical, el politólogo Jesús Guanche opinó que "se hicieron esfuerzos y se cometieron errores'' y que "lo peor fue darlo por resuelto en poco tiempo''.

El racismo en Cuba, explican los especialistas, se originó cuando fueron llevados cientos de miles de africanos como esclavos, entre los siglos XVII y XIX, y tiene su combustible en la desigualdad económica y cultural.

"Sin estar en nada, la policía me para en la calle, me pide el carnet de identidad y me pregunta cosas. Sin embargo, a los blancos que sí andan en cosas no los paran'', dijo a la AFP Yovany Hernández, un albañil negro de 38 años.

Los trabajos mejor remunerados como el turismo son reservados a blancos y la emigración, mayoritariamente blanca, le envía remesas a sus familiares en la isla, lo que acentúa la diferencia económica.

"El racismo en Cuba no se ha acabado nunca, está solapado y es fuerte. Lo siento a diario, siempre me lo recuerdan. Por ejemplo, a mí me gusta vestirme bien y hay gente que dice: ¿y este negro que se cree?", dice un empleado de un restaurante, que prefirió el anonimato.

En la televisión, se queja, la mayoría de las caras son blancas, y las parejas entre negros y blancos no son muy bien vistas. Existe toda una gama de definiciones raciales, como prietos (negros) o jabaos (mulatos de ojos claros), y el cabello "bueno'' es el liso y el "malo'' el rizado.

Según el último censo (2002), de los 11.2 millones de cubanos el 65 por ciento son blancos, el 25 por ciento mulatos y el 10 por ciento negros. Pero los expertos advierten que esos datos corresponden a lo que declararon los censados y estiman que la población no blanca es mayor.

En el Parlamento hay 64 por ciento blancos, 19 por ciento negros y 17 por ciento mulatos. De los 27 miembros del Consejo de Estado, 11 son negros o mulatos; de los 23 del Buró Político del Partido Comunista, cinco son negros o mulatos; y los 28 ministros casi todos son blancos.

Un sondeo revelado por el politólogo Rafael Hernández indica que el 45 por ciento de los consultados dijo haber sido discriminado alguna vez y el 40 por ciento señala haber discriminado. El 82.5 por ciento admitió que "es muy común'' que una persona sea discriminada y discrimine a su vez.

Los académicos destacan que para crear conciencia del problema, educar y propiciar oportunidades en favor de quienes sufren discriminación es urgente una discusión amplia y abierta, aprovechando el clima de debates sobre asuntos que antes se silenciaban al que convocó el presidente Raúl Castro.

1 jul. 2009

Pedir Prestado

En mi blog hay un propósito que nunca he señalado, pero que ya he puesto en práctica en mi nota Meditación.
Se trata de hacer llegar a mis amigo y lectores informaciones interesantes o quizás útiles para su crecimiento intelectual.
Aunque alguna vez he dicho que soy un poeta, psicólogo, periodista, Maestro de Reiki, también he sido estudiante de de Pedagogía y Profesor de Historia y Psicología, de donde aún me queda esta manía de explicar y transmitir conocimientos.
Pedir Prestado es una forma de evitar se hable de plagio cuando reproduzco una información de la índole que señalo.
Esta vez quiero entregarles un artículo de alguien que admiro mucho y
que posiblemente ustedes conozcan también: Paulo Coelho.Este articulo me impresionó mucho y aunque al principio pensé trataba sobre uno de los componentes del personalidad del individuo, el temperamento, cuando lo leí sentí que un panorama nuevo de conductas a seguir se abrió ante mis ojos. No son preceptos ni descargas filosofales como diría un cubiche, se trata de un regodeo intelectual que gratifica sin par nuestras papilas cerebrales si es que existen.
!!Que delicia, que increíble sabor de las palabras hilvanadas con tanto arte y sabiduría!!
Sinceramente, leer estos artículos del Maestro Paulo Coelho es un alimento espiritual.
Aquí les dejo esta muestra para que la saboreen y la disfruten, y además su web www.guerrerodelaluz.com por si quieren visitarlo y leerlo directamente. Pueden seleccionar allí el idioma que deseen utilizar para leerlo.




El guerrero de la luz y su temperamento
De Paulo Coelho

El guerrero de la luz se permite que un día de su vida sea diferente del anterior. A él no le da miedo ni llorar por viejas heridas ni alegrarse con nuevos descubrimientos. Cuando siente que ha llegado la hora, lo deja todo y se lanza a la aventura tan soñada. Al entender que ha llegado al límite de su resistencia, se retira del combate, sin culparse por haber hecho una o dos locuras inesperadas.
La historia que sigue ilustra lo que quiero decir.

Un hombre que buscaba la santidad decidió subir a lo alto de una montaña llevando apenas la ropa que estaba vistiendo, y permanecer allí arriba meditando hasta el final de sus días.
Sólo que pronto se dio cuenta de que un único juego de ropa no era suficiente, porque se ensuciaba con demasiada rapidez. Bajó de la montaña, fue hasta la aldea más próxima, y pidió otras vestimentas. Como todos sabían que el hombre buscaba la santidad, le entregaron un nuevo par de pantalones y una camisa.
El hombre dio las gracias y volvió a subir hasta la ermita que estaba construyendo en lo alto del monte. Se pasaba las noches levantando las paredes, y los días entregado a la meditación, alimentándose con los frutos de los árboles y bebiendo el agua que brotaba de una fuente cercana.
Un mes más tarde, descubrió que un ratón solía roerle la ropa extra que dejaba a secar. Como quería concentrarse apenas en sus deberes espirituales, bajo de nuevo hasta el poblado, y pidió que le consiguiesen un gato.
Los habitantes de aquel lugar, respetando su búsqueda, le dieron lo que pedía.
Al cabo de siete días, el gato casi había muerto de inanición, porque no conseguía alimentarse con frutas, y ya no había más ratones en la zona. Regresó a la aldea en busca de leche, y como los campesinos sabían que no era para él (que a fin de cuentas resistía sin comer nada más que lo que la naturaleza le ofrecía), una vez más lo ayudaron.
El gato acabó rápidamente con la leche, así que el hombre pidió que le prestaran una vaca.
Como la vaca daba más leche de la necesaria, él empezó a beber también, por no desperdiciarla. De esta manera, en poco tiempo – respirando el aire de la montaña, comiendo frutas, meditando, bebiendo leche, y haciendo ejercicio – se transformó en un modelo de belleza. Una bonita muchacha que subió un día al monte buscando un cordero extraviado, terminó enamorándose, e intentó convencerlo de que necesitaba una esposa para cuidar de las tareas de la casa mientras él meditaba en paz.
El hombre pasó tres días ayunando, procurando averiguar cuál sería la decisión adecuada. Finalmente, comprendió que el matrimonio es una bendición del cielo, y aceptó la propuesta.
Tres años después, el hombre estaba casado, tenía dos hijos, tres vacas, una huerta con árboles frutales, y dirigía un lugar de meditación, con una gigantesca lista de espera de gente que quería conocer el milagroso “templo de la eterna juventud”.
Cuando alguien le preguntaba cómo había comenzado todo aquello, él respondía:
- Dos semanas después de llegar aquí, sólo tenía dos juegos de ropa. Un ratón empezó a roer uno de ellos y...
Pero nadie quería escuchar el final de la historia; estaban seguros de que era un sagaz hombre de negocios, queriendo inventarse una leyenda para poder aumentar aún más el precio de la estancia en el templo.
Pero, como buen guerrero de la luz, a él no le importaban los comentarios de los demás; estaba contento por haber sido capaz de hacer realidad sus sueños.