2 may. 2009

Problemas Técnicos?



Es una frase de moda, mejor dicho, una expresión que tiene un alcance prácticamente inmensurable.
La pregunta que nos surge cuando la oímos casi nunca tiene respuesta, sobre todo si lo que implica rebasa nuestro nivel normal de información.
Para quien la oye por primera vez o más bien la lee, las dudas pueden ser aun mayores y las interrogantes casi increíbles.
¿Con qué técnico es el problema? ¿De qué técnica se trata? ¿Y cuál es el problema? Nada, el enigma esconde la realidad de los hechos.
Yo, por ejemplo, no quiero ocultar nada, y mucho menos sobre mi ignorancia sobre la técnica de hacer un blog con todos los recursos que se ponen a disposición de los blogueros, sin embargo, tengo el asesoramiento de una de mis hijas que, como dije antes, me indujo a realizarlo
Ahora parece que todo va por buen camino hasta que surja la nueva dificultad técnica para continuar haciéndolo.
Por esos “problemas técnicos”, en realidad mi ignorancia, hace varios días no publicaba nada.
Esta frase la conocí en los tiempos que trabajaba para la Televisión Cubana. Era una gran sábana para taparlo todo, una cortina de palabras, para ocultar todo las zancadillas de algunos dirigentes y de algunos técnicos que dificultaban los procesos de creación de programas.
Que no se piense que por motivos políticos, sino simplemente por incapacidad, celos y falta de cooperación.
La Televisión era un medio donde el ”cumbilato” hacia sus prodigios, especialmente en los que habían soñado con sustituir el reinado de los Mestre convirtiéndose en príncipes herederos, entre ellos los izquierdosos como Mirtha Muñiz, “La Gallega” y Ángel López, José Luís Barreras Lluch (hijo), el zorrotroco jefe de talento artístico de la TV, un verdadero Torquemada que junto con su cómplice José Oliveros, exigían tres candidatos por cada personaje de un libreto y separaban en los elencos a las parejas de interpretes que manifestaban relaciones amorosas entre ellos, como Pedro Álvarez y Verónica Lynch, Ramoncito Veloz y Annia Linares, la seudo revolucionaria y corta-melena Ana Lassalle, el “insurrecto emboinado” Salvador Wood, los oportunistas como Juan Hernández y Carlos Díaz que aspiraban a dirigir el ICR, y muchos otros burócratas, que aunque tenían aspiraciones artísticas carecían de talento y se realizaban poniendo trabas a los verdaderos creadores.
Cuando el video hizo su aparición en el medio televisivo, y servía más para corregir defectos que para propósito de creación, esta frase era comodín para justificarlo todo.
Había excepciones muy respetables como la del artista Marcos Miranda quien al mismo tiempo que interpretaba al periodista Julius Fučík y los maquillistas le marcaban en el rostro las huellas de las torturas infligidas por los verdugos en la Alemania nazi, dirigía la grabación del video, una obra realmente expositora de su talento como creador.
Cuando por alguna razón, regularmente el desconocimiento de la técnica del video, no se terminaba la grabación del video en el tiempo asignado y los burócratas decidían no extenderlo, con el único propósito de no pagar dietas extras a los trabajadores, sin tomar en cuenta el costo de remontar todo el escenario de nuevo, se formaban las situaciones que había que justificar con la frasecita famosa.
Recuerdo que yo personalmente, en plena Luna de Miel, fui atrapado por los “problemas técnicos”.
Siempre he sentido admiración por la Revolución Francesa, desde mi tiempo en la Universidad, incluso mi equipo de estudio, integrado entre otros por Roberto Luque Escalona, llevaba el nombre de Maximiliano Robespierre, un nombrecito muy especial en el contexto hiperpolitizado de la Escuela de Ciencias Políticas, de la Universidad de La Habana, razón por la que de acuerdo con mi prometida contrajimos nupcias el 14 de Julio de 1973.
Días antes se estaba grabando un video para un programa en honor al aniversario del nacimiento de un miembro de las tropas especiales del Minint, y sucedió que por falta de tiempo no se pudo terminar la grabación y a alguien de la dirección de la TV se le ocurrió retransmitir en el mismo horario asignado un video dedicado a Carlos Mariategui el periodista peruano que había nacido el 16 de Julio de 1894, sin mencionar para nada “el problema técnico’’ ni la posposicion del programa que no se pudo terminar de grabar.
El cambio de fecha de trasmisión no afectaba nada, dado que el aniversario se había celebrado un mes antes.
La solución parecía ideal salvo que la madre sabia que se estaba preparando el programa dedicado al aniversario de su hijo, y al ver que no aparecía por ninguna parte en la fecha señalada, y que nadie le explicó el motivo del cambio en la programación, comenzó a averiguar qué había sucedido y me localizó, ignoro de que manera, en el hotel donde me hallaba celebrando mis recientes esponsales.
Como decimos los cubanos me puso “ como un Bombin”, diciéndome que su hijo no se había sacrificado por nada, que los cubanos apreciabamos más a alguien de cualquier país que a los propios cubanos y que eso no se quedaría así.
El Director de la Programación Informativa, quien debía haber explicado lo sucedido a la señora, por una simple actitud de respeto, no se ocupó de nada y apresuradamente me “peloteo” lo que se estaba convirtiendo innecesariamente en un problema serio.
Las actitud y las amenazas de la señora, que yo podía comprender desde el punto de vista afectivo, y el organismo implicado en la vida de su hijo, me hizo victima del
pánico y mi ansiada Luna de Miel, a partir de ahí se convirtió en una Luna de Mierd...…donde la compresión y el buen humor campesino de mi casi estrenada esposa me ayudó a recuperarme de la disfunción eréctil provocada por la situación y sin posibilidades de recurrir al Palo Cabinda o al Viagra que sería la solución actual.

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