18 abr. 2009

La puerca de Mama Melchora ..


La mayor parte de los cubanos conocen la frase que comienza con mi título de hoy. No voy a repetirla porque estas notas no están reservadas a un público adulto, pero es muy fácil de completar. Esa frase es para mí un reflejo de todo lo que está sucediendo con lo que podemos llamar “el caso Cuba”
Ayer leía las últimas noticias Cuba. La prensa resaltaba con especial fuerza las declaraciones del Presidente de Estados unidos de Norteamerica, Barak Obama en su encuentro con Hugo Chávez, Presidente Venezuela y las de la Secretaria de Estado Hillary Clinton con referencia a Cuba.
Las palabras de la Señora Clinton, en mi opinión, son muy inteligentes y acertadas, lo mismo que las del Presidente Obama.
Fue una sorpresa el matiz de las palabras del Presidente Hugo Chávez.
El señor Presidente Venezolano utilizó un lenguaje muy sorprende, como si fuera la más ingenua expresión de un adolescente con aquello de “yo quiero ser tu amigo”, remarcando que la mano que le daba Obama era la misma con la que había saludado a George W. Busch. Eso me ha hecho pensar sobre cúal de las mano fue.
Chávez, que recientemente ha viajado por los países del Oriente, debe saber que en esas culturas cada mano tiene su vocación y tarea
específica. Si se trata de la mano izquierda, es la mano encargada de la higiene personal del trasero, que también en la cultura occidental es llamada la mano siniestra o más bien del Diablo, que está bien para Bush, pero no para Obama que se merece la mano derecha.
Ambos presidentes vertieron frases interesantes, que bien interpretadas, y dichas sinceramente, pueden cambiar el futuro de las relaciones entre USA y Venezuela que en determinados momentos no han sido muy pacificas.
No debemos olvidar que Venezuela suministra petróleo a Estados Unidos de Norteamérica, un cliente que dada la baja de los precios del petróleo no se puede dar el lujo de perder sin motivos realmente valederos.
Todos sabemos que la economía juega un papel muy importante en la amistad entre los países.
No quiero opinar más sobre esto porque Chávez es todavía un misterio y un factor sorpresa constante, además creo que es algo que deben analizar y valorar nuestros hermanos venezolanos.
Sigamos con Cuba, que es mi Patria y sobre la que tengo todo el derecho de opinar, ejerciendo mi libertad de expresión, sin cortapisas. Incluso pudiendo estar equivocado.
Es sintomático el panorama noticioso de lo que se producirá en los próximos días, o quizás semanas, en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos de Norteamérica.
Desde una visión externa la posición del Presidente Obama y sus colaboradores es justa y sobre todo racional. Es cierto, como manifestó la señora Clinton, que todo lo que se ha hecho para presionar a Cuba es un fracaso.
Ha sido una política retardada, retrógrada, por llamarla de alguna forma, plagada de errores y meteduras de patas, sin análisis serios de la mentalidad del cubano medio, y muy especialmente de los líderes de un proceso que fue cayendo cada vez en un extremismo inconsecuente, que respondía a la política norteamericana, de forma emocional, sin preveer las consecuencias.
Es cierto que todos los hispanoamericanos, de alguna forma, hemos sufrido la arrogancia de algunos gobiernos de Estado Unidos de Norteamérica, país que casi siempre ha buscado la satisfacción de sus intereses sin tener en cuenta para nada los nuestros, como la ocupación de territorios mexicanos, en 1844, que todavía ocupan, la fundación de la República de Panamá, con el deliberado propósito de crear y dominar el Canal de Panamá, en el territorio de la Gran Colombia, la interferencia en la Guerra Hispano-Cubana, y el desconocimiento de las tropas mambisas del General Calixto García Iñiguez, bloqueadas en la Loma de San Juan.
La ignorancia total de los derechos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en el Tratado de Paris, donde los tres países interesados fueron ignorados totalmente, con la sola participación de USA y España.
La ocupación de Santo Domingo en 1965, y mucho más que serían referencias extensas y no es esencialmente mi tema.
Raúl Castro ha reclamado respeto a la soberanía de Cuba para sentarse a conversar de temas de todo tipo.
Creo que aunque a muchos no les guste tiene razón. Cuba no es ni debe ser colonia de nadie, ni mucho menos tratada como una colonia bananera, más tarde nos arrepentiríamos por haberlo permitido, como sucedió con la conocida Enmienda Platt en 1902.
Es cierto que el gobierno cubano tambien ha cometido errores tacticos donde los más afectados hemos sido los cubanos, errores cometidos quizás bajo la presión del momento y todo lo que se ha vivido.
De ambas partes se han realizado muchos excesos y dichos criterios que han desembocado en la absurda y penosa situación actual.
Es cierto también que quienes han perdido la vida, no lapueden recuperar, pero los que sin causa justificda fueron depojados de sus bienes, obtenidos trabajando honradamente durante años, si marversar a nadie, sin robar al erario público, como dijeron al principio, deben ser indemnizados, si todavia estan vivos o sus herederos, lo mismo que hizo el gobieno de Cuba con algunos españoles, quien sabe si familiares de algun funcionario actual de la Isla.
No merecen, ni deben ser indemnizados los que acumularon robando al país, vendiendo las riquezas de la nación, en el mejor de los casos debian devolver lo que se llevaron antes y después de Enero del 1959.
Acaso nos olvidamos de que hubo un Ministro de Educacion que compró un stadium en Miami, que hay quien compró una isla en Portugal, que hubo quien organizó su museo personal con un salario de Representante y que ahora sale un periodista decirnos que era un patriota garibaldino que vino a luchar por el bienestar de los cubanos.
Esos los malversadores, los vendepatrias, los ladrones del erario público
no deben ser indemnizados ni siquiera recordados.
No menos cierto que hay dirigentes cubanos, de línea dura con los que no hay arreglo posible, tanto de un lado como del otro del Estrecho de la Florida, que solamente predican la division entre los cubanos de aqui y de allá. Tenemos que hacer algo para terminar con toda esta situación que nos perjudica a todos los cubano y ha servido para beneficiar a los que se han aprovechado oportunistamente del bloqueo o embargo impuesto a Cuba, unos para justificar errores y otros para seguir aprovechandose de la ingenuidad de algunos compatriotas nuestros.
Por ahí ya andan los “queridos hermanos mexicanos” preocupados por la posible y total aparición de Cuba en el mercado turístico americano, cosa que todavía no se ha concretado.
¿Que clase de hermanos son esos?
Son los mismos que se repartieron la cuota azucarera de Cuba cuando comenzó el embargo, los mismos que se preparan para clavarle los dientes cuando las cosas se normalicen, y que ahora se aprovechan de la posición intransigente del gobierno cubano para sacar ventajas del gobierno norteamericano.
México y Canadá mantuvieron relaciones con Cuba en todo este tiempo.
Canadá simplemente ha mantenido su posición independiente como la mantienes ahora, sin someterse a los dictados de nadie. Pero otra cosa parece ser por el otro lado del continente, o por lo menos eso es lo que parece.
Si como pienso, las declaraciones del Presidente Obama, y de la forma que desea llevar las negociaciones, son aceptadas por Cuba, estoy seguro que muchas cosas van a cambiar.
Es necesaria la confianza y la disponibilidad de Cuba. En el pasado hubo gestos de acercamiento del Gobierno de Carter que fueron rebatidos con la llamada Operación Carlota.
Un sacrificio innecesario de cubanos en aras de un internacionalismo que no nunca existió de parte de los países beneficiados, y que sólo Cuba practicó sinceramente haciéndose calificar por la propia población africana como “nuevos colonialistas”. No podemos caer en los mismo errores.
Debemos pensar sobre todo en el interés de TODOS los cubanos, no en los intereses de algunos políticos de aquí y de allá.
Que no sea como los generales batistianos, con honrosas excepciones, por supuesto, que traicionaron y que luego hemos pagados todos en aras de un sueño que no se realizó y falta mucho para que se realice, sobre todo por la falta de un hombre que todavía no existe, un hombre nuevo, de una calidad justa para implicarse en proyectos de redención de la humanidad.
Cuba debe reflexionar. Ayer luchamos contra dominación española, que inventó hasta la conspiración de La Escalera para asesinar a la naciente y artesanal pequeña burguesía criolla y mulata que costó la vida al poeta Placido Valdés.
El injustificable
fusilamiento de los Estudiantes de Medicina en 1971, que asesino en combate al Apóstol de nuestra independencia José Marti, al General José Antonio Maceo, nuestro Titán de Bronce, al Padre de la patria Carlos Manuel de Céspedes, al Mayor Ignacio Agramonte, al General Vicente García, y a mi bisabuelo el judio asturiano Justo Mena, independentista
asesinado por cubanos al servicio de España.
Una guerra injusta de rapiña de un Ejercito colonialista, del cual era miembro el mismo señor Ángel Castro, padre del actual presidente de Cuba, Raúl Castro, sin embargo ya todo pasó al olvido, al perdón, y muchos cubanos ahora reclaman, la ciudadanía española, ciertamente
más por interés que por amor a la patria ibérica, sólo para poder viajar a otro país y probar su suerte como inmigrantes.
Hasta la hija del “Che” Guevara reclamó su ciudadanía argentina para ella y sus hijos, con la finalidad, según sus propias palabras de poder viajar libremente y sin restricciones, causa no única, pero si primaria de la huidas de balseros, de las deserciones, toda una gama increible de acciones desesperadas debido a la imposibilidad de viajar legalmente
de acuerdo a las leyes del Estado cubano.
Es necesario abolir esas restricciones y que cada uno viaje a dónde desee.
Que todos los cubanos podamos viajar a Cuba con las ciudadanías de otros países sin ser vistos como traidores ni vende patrias.
Cuando estas leyes sean abolidas, muchos cubanos viajaran y regresaran a la tierra que los vio nacer una y otra vez, la patria es sólo una y para siempre.
Si Cuba desea evitar el robo de cerebros y de sus técnicos, cuando alguien comience sus estudios se le explique cuales son las condiciones y sus obligaciones de no abndonar el país cuando termine su formación, y el compromiso que adquiere con el Estado Cubano, que pagara por sus estudios, de lo contrario que estudie como estudiante privado y pague por sus estudios y se vaya cuando lo desée.
Estados Unidos de Norteamérica debe aceptar la oferta de Raúl Castro de liberar a todos los presos y enviarlos con su familia a Estados Unidos de Norteamérica, liberando a esos cinco hombres que tiene presos por servir a Cuba en su territorio.
Que el gobierno cubano respete la voluntd de quienes no quieran emigrar y dejen de perseguirlos por sus ideas políticas.
Es posible que haya muchos casos que deban ser analizados, sobre todo aquellos donde han habido muertes.
Tómense las medidas más inteligentes y olvidémos desde ahora, de quienes especulan y se aprovechan de la situación actual para su beneficio personal, especialmente politiqueros y periodistas sensacionalistas que se dedican a comentar y entrevistar a los que antes fueron fieras privilegiadas del gobierno de Cuba y ahora se presentan para contarnos los chismes de la vida privada de Fidel Castro y sus Ministros, como ovejitas que escaparon al lobo feroz. Asombrándonos de lo mismo que sucede en todos los países donde alguien tiene una posición importante o la riqueza necesaria para hacerlo.
Hemos pasado 50 años diciendo que Fidel Castro es un dictador y me pregunto:
¿Cómo pensaban que debía vivir un Dictador y sus Ministros?
¿En una choza de guano, como llamaba el difunto Presidente Ramón Grau San Martín a su mansión de la Quinta Avenida?
No lo creo realmente. Como decía Grau San Martín:
“Por qué no decirlo amigos, pura utopía”. Utopía Marxista, por más señas, digo yo.

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