18 abr. 2009

La puerca de Mama Melchora ..


La mayor parte de los cubanos conocen la frase que comienza con mi título de hoy. No voy a repetirla porque estas notas no están reservadas a un público adulto, pero es muy fácil de completar. Esa frase es para mí un reflejo de todo lo que está sucediendo con lo que podemos llamar “el caso Cuba”
Ayer leía las últimas noticias Cuba. La prensa resaltaba con especial fuerza las declaraciones del Presidente de Estados unidos de Norteamerica, Barak Obama en su encuentro con Hugo Chávez, Presidente Venezuela y las de la Secretaria de Estado Hillary Clinton con referencia a Cuba.
Las palabras de la Señora Clinton, en mi opinión, son muy inteligentes y acertadas, lo mismo que las del Presidente Obama.
Fue una sorpresa el matiz de las palabras del Presidente Hugo Chávez.
El señor Presidente Venezolano utilizó un lenguaje muy sorprende, como si fuera la más ingenua expresión de un adolescente con aquello de “yo quiero ser tu amigo”, remarcando que la mano que le daba Obama era la misma con la que había saludado a George W. Busch. Eso me ha hecho pensar sobre cúal de las mano fue.
Chávez, que recientemente ha viajado por los países del Oriente, debe saber que en esas culturas cada mano tiene su vocación y tarea
específica. Si se trata de la mano izquierda, es la mano encargada de la higiene personal del trasero, que también en la cultura occidental es llamada la mano siniestra o más bien del Diablo, que está bien para Bush, pero no para Obama que se merece la mano derecha.
Ambos presidentes vertieron frases interesantes, que bien interpretadas, y dichas sinceramente, pueden cambiar el futuro de las relaciones entre USA y Venezuela que en determinados momentos no han sido muy pacificas.
No debemos olvidar que Venezuela suministra petróleo a Estados Unidos de Norteamérica, un cliente que dada la baja de los precios del petróleo no se puede dar el lujo de perder sin motivos realmente valederos.
Todos sabemos que la economía juega un papel muy importante en la amistad entre los países.
No quiero opinar más sobre esto porque Chávez es todavía un misterio y un factor sorpresa constante, además creo que es algo que deben analizar y valorar nuestros hermanos venezolanos.
Sigamos con Cuba, que es mi Patria y sobre la que tengo todo el derecho de opinar, ejerciendo mi libertad de expresión, sin cortapisas. Incluso pudiendo estar equivocado.
Es sintomático el panorama noticioso de lo que se producirá en los próximos días, o quizás semanas, en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos de Norteamérica.
Desde una visión externa la posición del Presidente Obama y sus colaboradores es justa y sobre todo racional. Es cierto, como manifestó la señora Clinton, que todo lo que se ha hecho para presionar a Cuba es un fracaso.
Ha sido una política retardada, retrógrada, por llamarla de alguna forma, plagada de errores y meteduras de patas, sin análisis serios de la mentalidad del cubano medio, y muy especialmente de los líderes de un proceso que fue cayendo cada vez en un extremismo inconsecuente, que respondía a la política norteamericana, de forma emocional, sin preveer las consecuencias.
Es cierto que todos los hispanoamericanos, de alguna forma, hemos sufrido la arrogancia de algunos gobiernos de Estado Unidos de Norteamérica, país que casi siempre ha buscado la satisfacción de sus intereses sin tener en cuenta para nada los nuestros, como la ocupación de territorios mexicanos, en 1844, que todavía ocupan, la fundación de la República de Panamá, con el deliberado propósito de crear y dominar el Canal de Panamá, en el territorio de la Gran Colombia, la interferencia en la Guerra Hispano-Cubana, y el desconocimiento de las tropas mambisas del General Calixto García Iñiguez, bloqueadas en la Loma de San Juan.
La ignorancia total de los derechos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en el Tratado de Paris, donde los tres países interesados fueron ignorados totalmente, con la sola participación de USA y España.
La ocupación de Santo Domingo en 1965, y mucho más que serían referencias extensas y no es esencialmente mi tema.
Raúl Castro ha reclamado respeto a la soberanía de Cuba para sentarse a conversar de temas de todo tipo.
Creo que aunque a muchos no les guste tiene razón. Cuba no es ni debe ser colonia de nadie, ni mucho menos tratada como una colonia bananera, más tarde nos arrepentiríamos por haberlo permitido, como sucedió con la conocida Enmienda Platt en 1902.
Es cierto que el gobierno cubano tambien ha cometido errores tacticos donde los más afectados hemos sido los cubanos, errores cometidos quizás bajo la presión del momento y todo lo que se ha vivido.
De ambas partes se han realizado muchos excesos y dichos criterios que han desembocado en la absurda y penosa situación actual.
Es cierto también que quienes han perdido la vida, no lapueden recuperar, pero los que sin causa justificda fueron depojados de sus bienes, obtenidos trabajando honradamente durante años, si marversar a nadie, sin robar al erario público, como dijeron al principio, deben ser indemnizados, si todavia estan vivos o sus herederos, lo mismo que hizo el gobieno de Cuba con algunos españoles, quien sabe si familiares de algun funcionario actual de la Isla.
No merecen, ni deben ser indemnizados los que acumularon robando al país, vendiendo las riquezas de la nación, en el mejor de los casos debian devolver lo que se llevaron antes y después de Enero del 1959.
Acaso nos olvidamos de que hubo un Ministro de Educacion que compró un stadium en Miami, que hay quien compró una isla en Portugal, que hubo quien organizó su museo personal con un salario de Representante y que ahora sale un periodista decirnos que era un patriota garibaldino que vino a luchar por el bienestar de los cubanos.
Esos los malversadores, los vendepatrias, los ladrones del erario público
no deben ser indemnizados ni siquiera recordados.
No menos cierto que hay dirigentes cubanos, de línea dura con los que no hay arreglo posible, tanto de un lado como del otro del Estrecho de la Florida, que solamente predican la division entre los cubanos de aqui y de allá. Tenemos que hacer algo para terminar con toda esta situación que nos perjudica a todos los cubano y ha servido para beneficiar a los que se han aprovechado oportunistamente del bloqueo o embargo impuesto a Cuba, unos para justificar errores y otros para seguir aprovechandose de la ingenuidad de algunos compatriotas nuestros.
Por ahí ya andan los “queridos hermanos mexicanos” preocupados por la posible y total aparición de Cuba en el mercado turístico americano, cosa que todavía no se ha concretado.
¿Que clase de hermanos son esos?
Son los mismos que se repartieron la cuota azucarera de Cuba cuando comenzó el embargo, los mismos que se preparan para clavarle los dientes cuando las cosas se normalicen, y que ahora se aprovechan de la posición intransigente del gobierno cubano para sacar ventajas del gobierno norteamericano.
México y Canadá mantuvieron relaciones con Cuba en todo este tiempo.
Canadá simplemente ha mantenido su posición independiente como la mantienes ahora, sin someterse a los dictados de nadie. Pero otra cosa parece ser por el otro lado del continente, o por lo menos eso es lo que parece.
Si como pienso, las declaraciones del Presidente Obama, y de la forma que desea llevar las negociaciones, son aceptadas por Cuba, estoy seguro que muchas cosas van a cambiar.
Es necesaria la confianza y la disponibilidad de Cuba. En el pasado hubo gestos de acercamiento del Gobierno de Carter que fueron rebatidos con la llamada Operación Carlota.
Un sacrificio innecesario de cubanos en aras de un internacionalismo que no nunca existió de parte de los países beneficiados, y que sólo Cuba practicó sinceramente haciéndose calificar por la propia población africana como “nuevos colonialistas”. No podemos caer en los mismo errores.
Debemos pensar sobre todo en el interés de TODOS los cubanos, no en los intereses de algunos políticos de aquí y de allá.
Que no sea como los generales batistianos, con honrosas excepciones, por supuesto, que traicionaron y que luego hemos pagados todos en aras de un sueño que no se realizó y falta mucho para que se realice, sobre todo por la falta de un hombre que todavía no existe, un hombre nuevo, de una calidad justa para implicarse en proyectos de redención de la humanidad.
Cuba debe reflexionar. Ayer luchamos contra dominación española, que inventó hasta la conspiración de La Escalera para asesinar a la naciente y artesanal pequeña burguesía criolla y mulata que costó la vida al poeta Placido Valdés.
El injustificable
fusilamiento de los Estudiantes de Medicina en 1971, que asesino en combate al Apóstol de nuestra independencia José Marti, al General José Antonio Maceo, nuestro Titán de Bronce, al Padre de la patria Carlos Manuel de Céspedes, al Mayor Ignacio Agramonte, al General Vicente García, y a mi bisabuelo el judio asturiano Justo Mena, independentista
asesinado por cubanos al servicio de España.
Una guerra injusta de rapiña de un Ejercito colonialista, del cual era miembro el mismo señor Ángel Castro, padre del actual presidente de Cuba, Raúl Castro, sin embargo ya todo pasó al olvido, al perdón, y muchos cubanos ahora reclaman, la ciudadanía española, ciertamente
más por interés que por amor a la patria ibérica, sólo para poder viajar a otro país y probar su suerte como inmigrantes.
Hasta la hija del “Che” Guevara reclamó su ciudadanía argentina para ella y sus hijos, con la finalidad, según sus propias palabras de poder viajar libremente y sin restricciones, causa no única, pero si primaria de la huidas de balseros, de las deserciones, toda una gama increible de acciones desesperadas debido a la imposibilidad de viajar legalmente
de acuerdo a las leyes del Estado cubano.
Es necesario abolir esas restricciones y que cada uno viaje a dónde desee.
Que todos los cubanos podamos viajar a Cuba con las ciudadanías de otros países sin ser vistos como traidores ni vende patrias.
Cuando estas leyes sean abolidas, muchos cubanos viajaran y regresaran a la tierra que los vio nacer una y otra vez, la patria es sólo una y para siempre.
Si Cuba desea evitar el robo de cerebros y de sus técnicos, cuando alguien comience sus estudios se le explique cuales son las condiciones y sus obligaciones de no abndonar el país cuando termine su formación, y el compromiso que adquiere con el Estado Cubano, que pagara por sus estudios, de lo contrario que estudie como estudiante privado y pague por sus estudios y se vaya cuando lo desée.
Estados Unidos de Norteamérica debe aceptar la oferta de Raúl Castro de liberar a todos los presos y enviarlos con su familia a Estados Unidos de Norteamérica, liberando a esos cinco hombres que tiene presos por servir a Cuba en su territorio.
Que el gobierno cubano respete la voluntd de quienes no quieran emigrar y dejen de perseguirlos por sus ideas políticas.
Es posible que haya muchos casos que deban ser analizados, sobre todo aquellos donde han habido muertes.
Tómense las medidas más inteligentes y olvidémos desde ahora, de quienes especulan y se aprovechan de la situación actual para su beneficio personal, especialmente politiqueros y periodistas sensacionalistas que se dedican a comentar y entrevistar a los que antes fueron fieras privilegiadas del gobierno de Cuba y ahora se presentan para contarnos los chismes de la vida privada de Fidel Castro y sus Ministros, como ovejitas que escaparon al lobo feroz. Asombrándonos de lo mismo que sucede en todos los países donde alguien tiene una posición importante o la riqueza necesaria para hacerlo.
Hemos pasado 50 años diciendo que Fidel Castro es un dictador y me pregunto:
¿Cómo pensaban que debía vivir un Dictador y sus Ministros?
¿En una choza de guano, como llamaba el difunto Presidente Ramón Grau San Martín a su mansión de la Quinta Avenida?
No lo creo realmente. Como decía Grau San Martín:
“Por qué no decirlo amigos, pura utopía”. Utopía Marxista, por más señas, digo yo.

16 abr. 2009

Un Año Más


Hoy hace 19 años que decidí quedarme en Canadá luego de un viaje turístico a la antigua URSS hoy rebautizada Rusia, después de su salida definitiva del sistema seudo marxista creado por Yussef Dugasvili, alias “Stalin”, un georgiano, que según el líder de la Revolución de Octubre nunca debió ser sucesor suyo, un tema del que pudiéramos escribir años y que en definitiva ya no vale la pena.
Realmente prefiero escribir sobre mí y contarles como se produjo este suceso tan importante de mi vida, quizás con menos pasión y más racional que nunca.
No soy, como alguien alguna vez pensó, un ser humano afectado por la nostalgia, poseo una capacidad de adaptación extraordinaria que no le permite manifestarse a pesar de mi idealismo romántico y que me da la posibilidad de ver el mundo con ojos y alma de niño, tal y como decía mi querido padre.
Con el tiempo me han ido surgiendo nuevas razones para estar más satisfecho de mi decisión,fuertes motivos que no me permiten ningún tipo de arrepentimiento.
Como dije en mi nota anterior, aquella acción se originó en un pasado más lejano, que hoy desde mi actual visión del mundo, no por más madurez sino por menos impedimentos para expresar mis ideas, puedo analizar con más objetividad.
La noche de 31 de diciembre de 1958, se produjo la huida del general Fulgencio Batista Zaldivar como consecuencia de la lucha desatada por los grupos revolucionarios enfrentados al sistema batistiano, y principalmente la traición de sus generales, que esperaban ser bien acogidos por el Ejecito Rebelde, comandado por Fidel Castro, y seguir disfrutando de sus privilegios bajo el nuevo régimen que estaba por surgir.
Sin estos dos factores conjugados hubiera sido muy difícil que el Ejercito Rebelde hubiera obtenido tan rapidamente la victoria total, pues sus fuerzas no eran tan numerosas ni tan bien armados como las tropas del Ejército de la Republica.
Las tropelías cometidas por las fuerzas represivas del gobierno y el terrorismo revolucionario, con el pueblo avasallado y aterrorizado por ambas partes, reforzó los deseos de liberarse de la inseguridad y el miedo, lo que dio como resultado la gran explosión de entusiasmo de los cubanos ante la huida de Batista y sus principales seguidores.
Aquella nueva situación cambio todos mis planes, tanto como la de muchos cubanos de aquel tiempo. Después de muchos esfuerzos para ahorrar el dinero, había sacado mi pasaporte con la llamada V-29, una visa turística, para viajar Los Estado Unidos de Norteamérica, con el propósito de quedarme en Miami, y siguiendo la trayectoria de mi hermano Ramón, que era mi ideal de realización personal de aquellos tiempos, estudiar el idioma inglés y las artes de la peluquería que ya había comenzado en la Escuela de Peluqueros de San Lázaro y M.
Mi hija Xiomara cumplía años el día 8 de Enero y quería celebrarlo junto a ella antes de emprender aquella aventura, que no tenía ni la más remota idea de adónde me podía llevar. Ese infortunado día hasta los aeropuertos los cerraron, como dijo mi difunto amigo Carlos Puebla, “llegó el Comandante y mandó a parar”.
Un poco sin saber qué hacer, no tenía trabajo, y ya me había despedido de todo el mundo, conocí al marido de una amiga mía, el cual era corneta del Estado Mayor de la Marina de Guerra.
Al explicarle mi situación me aconsejó participar en una convocatoria para formar el Grupo de Honores y Ceremonias de la Marina, una idea que me agradó mucho pues resolvía todos mis problemas económicos.
Después de pasar un riguroso examen físico y académico logré entrar al curso que pasamos en la Academia Naval del Mariel, un ambiente muy refinado por ser la Escuela de Guardiamarinas, donde se formaban los hijos de la burguesía criolla y de otros padres que mediante ciertos servicios se les facilitaba el ingreso de sus hijos a la Academia.
Era una escuela de un elevado nivel técnico, que se ha mantenido siempre, muy semejante a las Escuelas Navales de los Estados Unidos de Norteamérica.
Los guardiamarinas aprendían allí incluso la educación formal necesaria a un oficial de la marina, sus comedores eran semejantes al de los mejores restaurantes que luego he tenido la oportunidad de conocer, con copas, cubiertos de plata, servilletas y manteles de hilo, servidos por marinos uniformados.
Terminé mi formación militar, con anécdotas muy propias de mi distracción habitual, como aquella mañana que no oí la voz de girar a retaguardia y continué marchando de frente, y cuando me di cuenta que iba solo lo único que pensé era que todos se habían equivocado menos yo, algo que sucede a muchas personas en la vida diaria, incpaces de reconocer sus propios errores.
Desde niño había sentido vocación por ser marinero, quizás por la influencia de mis antecedentes familiares, que aunque eran marinos de la pesca y el cabotaje estaban muy vinculados a la mar. Me sentía muy bien con aquel giro que había dado mi vida.
Cuando nos graduamos fuimos ubicados en Malecón y San Pedro en la Habana Vieja, un barrio que conocía como la palma de mi mano, y designados como la guardia militar de ese lugar donde estaba el Estado Mayor de la Marina y el Ministerio de la Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR),
Los sueños de realizar nuestras coreografías de Honores y Ceremonias quedó reducido al último lugar, se impusieron las guardias de 24 horas en las esquinas del edificio del EMG, y en las casamatas en el sótano, donde los que teníamos la suerte de ser designados allí, podíamos dormir y leer tranquilamente sin ser molestados.
Nuestro pelotón era muy heterogéneo, estaba formado por combatientes de la Sierra como Francisco Villanueva, “Pancho Villa”, ex-jefe del pelotón de fusilamiento de la Cabaña y enviado allí, para de cierta manera liberarlo de su obsecion por vengar el sufrimiento de su hermano el Comandante Omar Villanueva, quien quedó parapléjico en el ataque al Tren Blindado de Santa Clara.
Muchos estudiantes que habían sido atraídos por aquello de Honores y Ceremonias, como Pedro Díaz, un estudiante de medicina, evangelico, que hacía gala de ser virgen a sus 20 años, y que se preparaba para contraer nupcias, y así liberarse de las ataduras morales de su religión, y otros como Antonio Hurtado “Moño”, Abelardo Lamar, Eduardo Díaz Martínez, todos más tarde graduados como doctores en medicina.
Pertenecían al peloton varios jóvenes enviados por la Juventud Socialista, que ya comenzaba a infiltrar las instituciones oficiales del país, y quienes paulatinamente han alcanzado posiciones importantes dentro del gobierno, como Ricardo Cabrisas, otro estudiante de medicina que temía ser detectado por Fidel por haber abandonado la carrera en cuarto año, cumpliendo instrucciones de su organización.
Cabrisas fue rechazado en el examen físico por tener un varicocele, es decir várices en un testículo, que inmediatamente con sus contactos como alumno de medicina se hizo operar, y regresó después para integrarse al grupo y pasar la escuela con nosotros.
Se ganó la admiración de todos por su persistencia que nosotros ignorábamos fuera una orientación política, y nada personal. Muchas veces conversé con él sobre su antepasado el poeta Hilarión, pero jamás mencionó nada de su filiación política, y puedo decir que era un joven muy sonriente y educado. Sin embargo, y no por falta suya, vale decir que cuando se cumplieron los 25 años de la fundación de Marina de Guerra Revolucionaria a nosotros, los llamados fundadores, nos reunieron y nos dieron un diploma, el mío por ejemplo, erroneamente a nombre de mi hermano Ramón, peluquero, totalmente alérgico al pescado y a la mar.
Ricardo Cabrisas, en esa fecha ya era Ministro de Comercio Exterior, y su diploma
se lo entregaron en un acto frente al Museo de Bellas Artes,junto al famoso yate “Granma”. Un acto de la guataquería criolla. Conociéndolo cómo lo conozco estoy seguro se hubiera sentido quizás mejor con nosotros sus antiguos compañeros de armas. Pero este hecho me hizo pensar que el sentido de clase era, fue y será muy difícil de eliminar, gracias al espíritu sumiso de quienes ven las diferencias en el poder, sea económico, social o político, y que evidentemente no ha sido posible de eliminar aún en la construcción del socialismo. Hoy Ricardo Cabrisas, es Vicepresidente de Cuba.
Otro personaje, muy abierto en sus ideas políticas, y que difícilmente podía ocultar, sus padres eran militantes comunistas muy conocidos, era Andrés Secundino Palenque, a quien llamábamos “El Oso”.
Palenque estaba muy bien informado, posiblemente por sus padres, así un 4 de abril de 1961,fecha de la fundación de la Unión de Pioneros de Cuba, me dijo con gran alegría:
“Hoy el Comandante Fidel abrazó la bandera de los trabajadores. El Compañero Blas Roca le dijo que él era único que estaba capacitado para ser Secretario General de los Comunistas cubanos, que por tanto le entregaba su cargo de Secretario General del Partido Socialista Popular y ponía en sus manos la bandera de los trabajadores”.
Esto me lo dijo el Oso días antes de la invasión de Playa Girón, y del famoso discurso del Cementerio de Colón donde Fidel Castro declaró el carácter socialista de su revolución, que ahora, por casi un acto de magia no era verde como las palmas y más bien roja por dentro y por fuera.
Recuerdo que un día fui con Palenque a matricularme en un curso de preparación para ingresar a la Universidad, cuando cruzamos el Parque de las Misiones, frente a la terraza norte del antiguo Palacio Presidencial, se me ocurrió preguntarle quienes eran Carlos Marx, Lenin, Stalin, su primera reacción fue de sorpresa, luego de duda y al final no me dio ninguna respuesta.
Me imagino que si estaba haciendo labores de captación conmigo aquel día le di la sorpresa de su vida, no se acercó más a mí. Quizás pensó que yo era un agente de la CIA.
Fueron diversas la experiencias difíciles que me tocó vivir en el camino que recorrí, no lo siento pero pienso que hubo algunas innecesarias que se pudieron evitar. Por ejemplo, el recorrido que hicimos a pie por la Ciénega de Zapata, cuando no había ni rastro de posibles invasiones, la subida al Pico Turquino en tenis, no tenía botas, calculada para dos días de recorrido y que gracias al desconocimiento del terreno que tenían nuestros oficiales, que no tomaron cuenta las subidas y bajadas, nos demoramos 4 días para llegar al Pico Cuba y de ahí al Turquino para luego subir la Loma de la Vela para llegar hasta las Minas del Frío.
De aquel recorrido no olvido cuando Luís Mendoza, un guardiamarina, me pidió le entregara mi arma, un revolver 38 S.W, porque tenían sospechas que los oficiales se llevarían el barco para Miami y el político, que comenzaba a hacer sus primeros méritos como dirigente, organizó una demostración de fuerza tirando cortinas de humo en la Bahía de Guantánamo, frente a lo que él llamó el último reducto del imperialismo en Cuba. Ridícula y fragrante provocación, mientas estábamos rodeados de las fragatas y los barcos de guerra norteamericanos. Una situación realmente rocambolesca.
Recuerdo muchas cosas de los primeros años, alguna de importancia y otras más o menos importantes como mis primeras Navidades acuartelado, y separado de mi familia por la toma de posesión de nuevo presidente norteamericano.
Los atrincheramientos en los arrecifes de Cabañas y Mariel, en la espera de un enemigo que nunca llegó. La frustración de mis estudios en Egipto por un capricho del embajador. El cambio obligado de Pedagogía para Psicología, porque no se avenía con mi trabajo en la Televisión, la falta de cooperación a todos los niveles para hacer programas de valor didáctico mientras se daba todo tipo de facilidades a los programas de entretenimiento. Experiencias que iban mellando, anulando, mi enstusiasmo revolucionario.
A pesar de todo cumplía mis tareas sin jamás tener una crítica ni ningún tipo de sanción, me mantenía trabajando resposablemente y cumpliendo con mis deberes, hasta que un día solicité la plaza de Director de Relaciones Públicas de la Televisión y se me contestó que a pesar de mi experiencia y mi formación profesional, graduado de Ciencias Políticas y Psicología Social,dopmiando varios idiomas, no se me podía otorgar pues eran plazas reservadas a los miembros del Partido, es decir nomenclatura del Partido, y yo no podía ocuparla.
Una evidente discrimainacion laboral por razones ajenas a la competencia del candidato y que podia haber sucedido en cualquier otro tipo de sociedad sometida a intereses de grupos o organizaciones dominantes, una negacion total de los principios fundamentales de una sociedad socialista.
En varias ocasiones por mi actitud responsable y cumplimmiento laboral había sido invitado a ingresar en las filas del Partido, y siempre pedí fuera pospuesto por razones de índole estrictamente personal, que no quise explicar por lo que eso podía conllevar, alegando solamente mis problemas de salud. En realidad también tenia contradicciones con los problemas de creencias religiosas,que prácticamente no podía manifestar, y mis propias ideas e interpretaciones de la conceptos ateístas de Carlos Marx, los que he estudiado profundamente.
Tenia en ese tiempo muchas contradicciones con el sistema imperante, y no estaba de acuerdo con muchas versiones oficiales que podían ponerme en evidencia como libre pensador o quizás revisionista de la doctrina marxista.
Entre esas contradicciones filosóficas estaban mis reservas con los aportes de Lenin al marxismo y su aplicación tanto en la URSS como en Cuba y otros países socialistas.
En mi pensamiento se manifestaban toda una gama de ideas que de exponerlas se podían catalogar como diversionismo ideológico, por los ideologos del Partido Comunista Cubano, sin ninguna disponibilidad para oir opiniones que no se ajustaran a los patrones establecidos,a veces a niveles de manuales, a partir de conceptos dogmáticos, y sin mucho analisis de nuestras propias condiciones como pais tropical y occidental.
No hubiera querido extenderme en estas notas innecesariamente, pero hay veces que es difícil decir sintéticamente todo que uno desea comunicar, sobre todo cuando se trata de hechos importantes de nuestra vida.
Estas son mis razones y respeto las suyas para quedarse o irse. Será el tiempo quien decida quien tenía o no razón.
Para mí hace ya 19 años que me fui de Cuba,antes fueron 32 esperando para irme. Al fin hice lo que hubiera debido hacer mucho antes en el primero de mis viajes: ¡Quedarme!

14 abr. 2009

La Numerología 16490*


Es posible que al leer este título, pues no tengo otro mejor, a alguien se le ocurra pensar que voy a escribir sobre ese arte, o quizás ciencia, practicado desde la antigüedad por matemáticos adivinadores del futuro.
No quiero hablar nada de eso por la sencilla razón de que el pasado ya no se puede repetir, es solo un recuerdo que puede ser agradable o no.
El pasado sólo debe ser útil para evitar errores, y recordar las cosas agradables, aunque ambos irrepetibles, y olvidar concientemente las cosas que nos han hecho mal.
Lo mismo del futuro, no quiero decir nada, son sólo, proyectos, ilusiones, que se pueden realizar o no, estimulantes cuando se trata de cosas positivas, agradables.
De sufrimientos, y penas evitables, si pensamos en cosas negativas, que nunca se producen ni se materializan de forma alguna.
Es cierto que se debe prever, pero no sufrir, pues las penas quedan y cuando no sucede nada has sufrido por gusto, sin que valga la pena.
Si sucediera lo que temes sufrirías doblemente, en la espera y cuando lo hechos se producen. Algo parecido a los condenados a muerte, que mueren mil veces antes que se ejecute la condena, que a veces son perdonados, pero que ya lo sufrido no se lo pueden borrar.
Es mejor pensar y disfrutar de cosas agradable por aquello de ‘‘que me quiten lo bailao. Lo más importante es el presente, el aquí, ahora y esperar el mañana con una sonrisa en los labios pensando que todo será mejor.
Dijo un filósofo asiático, si quieres conocer la razón del presente, analiza el pasado, si quieres conocer tu futuro analiza tu presente que es donde éste se construye...
Pienso, es largo y complicado seguir por esta vía, casi filosófica, por temor a aburrirlos, pues todas estas ideas se ligan con la cólera y el miedo, dos estados emocionales que debemos evitar a toda costa.
La cólera nos enferma: taquicardia, hipertensión, diabetes, y mucho más. El miedo nos paraliza, nos quita la auto defensa, el entusiasmo, las iniciativas, incluso la demostración de nuestros afectos cuando estamos enamorados por la llamada timidez y el miedo al rechazo. En fin de nada de eso quiero hablar ni deseo escribir.
Quisiera comentar de la presencia de los números en nuestra vida, marcando hitos de nuestra historia personal.
Más tarde les diré porqué surgió este tema y la importancia de cierto numerito en mi vida que ando reflejándolo por todo. Paciencia.
Todo comenzó así. Nací un 29 de Febrero, un mes que cambia cada cuatro años, simplemente para poner el almanaque en tiempo adecuado con los horarios, un día que es como la memoria del tiempo, la colecta de 6 horas anuales, cada año, para luego reunirlas y hacer un día más: 29 de Febrero.
Puede parecer sin importancia para un adulto, pero para un niño que no sabe cual es realmente su día de nacimiento, como los demás niños, es difícil de aceptar. Ahora mismo hay quien como mis hermanos Rebeca y Ramón, que dicen mi cumpleaños es el 1 de marzo, y no el 28 de febrero como me dijeron siempre. Lo que para mí es real, pues solo me faltan 6 horitas, 380 minutitos, 21600 segunditos para que yo sea un año menos joven.
Y digo menos joven, porque lo de más viejo no va, no lo acepto, claro sin ponerme bravo aunque algunos así lo crean.
¿Pero se imaginan la inseguridad de los regalitos y las felicitaciones que eso da?
Si le dices a tu pareja que se le olvidó, puede que saque de abajo del escaparate el regalito y te dirá que “era para mañana, tu verdadero aniversario” .
Si le reclamas a un amigo, lo primero que te dice es, “Compadre que desesperado eres, le quitas las ganas de felicitarte a uno. ¿Dime tu aniversario es mañana, no?”
Y así hasta el infinito.
Claro que hay otras fechas de nacimiento, yo por lo menos tengo dos. Si no me creen ahora les cuento.
La primera ya la saben y no hay nada más que agregar, por lo menos en protesta por esa fecha.
La segunda fue en e1966, estaba yo en Egipto, estudiando Lengua y Literatura Árabe, becado por el gobierno Egipcio, gracias al promedio de 97 puntos de mi expediente académico, y por ser tercero de la promocion de Ciencias Políticas, del año 1965, y no por otros méritos, pues eran los egipcios quienes decidian a quienes se la otorgaba de acuerdo al expediente del estudiante y su nivel académico.
Era mi afán especializarme en el conocimiento de las culturas semíticas, que además fueron en las que se originaron mis raíces ancestrales maternas, exactamente en un pueblo perdido a orillas del Nilo llamado Meniah, de donde le llegó su apellido materno Mena, nombre muy popular en Egipto y también del Faraón, fundador de la primera dinastía.
En fin transcurría el año 1996 y me sentía feliz como jamás lo había sido en mi vida, hasta el asma que me agobiaba diariamente en Cuba había desaparecido.
Llegó el verano y con él las vacaciones escolares, y las autoridades educacionales decidieron enviarnos para Alejandría a un campamento de estudiantes, pues el calor en el Cairo rebasaba los 50 grados Celsius a la sombra.
En Alejandría éramos tratados casi como niños escolares. Guardo recuerdos maravillosos aún de mi estancia en aquella ciudad mediterránea.
Conocí los restos de la famosa biblioteca de Alejandría, que luego me sirvió para explicarle a mi amigo Pauste, astro de la escenografía de la televisión cubana, cómo era, para su diseño de un programa educacional.
Visité la tumba romana donde la Shell copió la concha marina del emblema que la identifica,
la tumba del caballo de Alejandro, y las excavaciones para sacar a la luz del sol un anfiteatro romano en el centro de la ciudad.
Dos incidentes, como en un pésimo drama, rompieron la felicidad del momento, el intento de mandarme para Cuba en un barco pesquero cubano llamado “26 de Julio’, por instrucciones del embajador de aquellos tiempos, que pude evitar gracias a la indiscreción de un tripulante a quien pude oír haciendo el comentario.
Allí en la cubierta estaba un policía árabe que cuidaba el portalón de entrada, y a su lado me mantuve hasta que nos retiramos del barco.
Más tarde, mediante mentiras me mandó a Moscú y de ahí para Cuba, simplemente porque decía no quería estudiantes puros en su embajada. Según sus propias palabras, él necesitaba quienes trabajaran en la embajada sostenidos por la beca del gobierno egipcio.
Como yo entendía que había ido allí a estudiar, cuando logró hacerme regresar a Cuba no hubo más consecuencias, pues yo no había dado ningún motivo, sólo que frustró mis deseos de fundar una Escuela de Estudios Semíticos en la Universidad de La Habana.
El segundo suceso y que realmente marca mi nueva fecha nacimiento, es una anécdota tragi cómica por su desarrollo y no por sus consecuencias.
Estaba nadando con mi ex esposa Marta Beatriz Riera, también becada en Lengua árabe, en la playa del Palacio Montazar, un lugar de recreo del Rey Farouk, en uno de esos movimientos inesperados que hace el mar, se retiraron las arenas donde estábamos parados antes de ponernos a nadar, cuando intenté pararme no daba pie, y me fui al fondo a merced del fuerte impulso de las olas, luchando desesperadamente para acercarme a la orilla, mientras “a gritos pelao’s” pedía auxilio en árabe, luego en inglés y por último en castellano mientras profería todas la malas palabras que recordaba.
Agotado de luchar, me dejé ir y para mí sorpresa comencé a flotar, y fue cuando Martha Riera me lanzó una cámara de neumático, y me haló hasta la playa.
A nuestro lado un estudiante eritreo había pasado por lo mismo que yo con aquel fuerte oleaje, Mzuzu, y quien luego me decía muy feliz:

‘‘Mr. Román, happy Anniversary, we were born today’.

* Estas simples notas surgieron cuando reflexionaba sobre los últimos 19 años que he vivido en Montreal y que se cumplen el 16 de abril de 2009, lo que abreviado he utilizado para identificar mi correo electrónico:
roman16490@gmail.com
Casi como una marca de fábrica, formada solamente por mi nombre y números, que como dije otras veces son importantes para mí y para nadie más.

8 abr. 2009

Aji Guaguao


Hablando de mi vida pinera, casi como decir mis primeros pasos por el mundo,recuerdo que cuando mi madre me bañaba me paraba encima de una mesa para secarme yo cantaba algo así como "Guajira tatanamera..." una versión muy infantil de la famosa canción de Joseito Fernández, a quien en ni adultez tuve la dicha de conocer personalmente, popularizada por el norteamericano Peter Seeguer.
Se pueden imaginar que edad podía yo tener para ser secado encima de una mesa, y no sólo eso, recuerdo además mi primera lección de inglés, cuando al regreso con mi padre de la barbería donde me llevó a cortar el pelo, mi madre me sentó encima de su vientre y yo le dije “se me olvidó mi sombrerito en la barbería”, y ella me rectificó diciéndome que repitiera "I forget my little hat at the barber shop".
Más tarde mi abuelo Ramón me enseñó una frase del mallorquín que sonaba más o menos "Secce jugge manyent felde d'un peñat", muchas veces llamaba mi atención con aquello de "Look Out", advirtiéndome de un inminente peligro para un niño pequeño como era yo.
Mi abuelo, a quien llamábamos "Guiugui', por su costumbre de silbar cuando llegaba a la casa, era toda una fuente de comentarios que iban más lejos de lo comprensible para nosotros los niños, cuado nos decía: “Todavía durmiendo, hum…están como los que sólo saben gritar Camaradas! pero no trabajan”, frase que los domingos era más amable para decirnos “Levántese Señor Conde que la Condesa se levantó” y continuar con una poesía de su inspiración.
Pienso que de estas experiencias salieron algunas actitudes que hoy se reflejan en mi vida, como el gusto por los idiomas extranjeros, el cultivo de la poesía y mi desconfianza cuando oigo eso de Camarada sustituido en Cuba más tarde por “Compañero” y cerca del “ Cari Compani” italiano.
Uno o dos años más tarde, en mi aprendizaje lingüístico, sucedió algo que afortunadamente no he olvidado.
Tenía mi madre una hermana muy joven, Rosario, que además de ser mi tía era mi madrina, un personaje que siempre navegó contra todas la normas sociales habidas y por haber, y que en la mitad de su vida emigró a Miami, no se sabe si por motivos políticos, económicos o simplemente para dejar atrás las reglas familiares que de todas maneras siguieron sus huellas después.
Esta madrina mía un día me dio una lección de de español, que todavía a estas alturas no he olvidado, no por sus enseñanzas sino por la consecuencias de mi aprendizaje.
Un largo rato después de la lección de mí tía, llegó mi madre. Sorprendido por su inesperada aparición, haciendo gala de la buena memoria que siempre me ha caracterizado, la saludé con una frase condimentada con mi nuevo vocabulario que estaba ansioso por estrenar.
Mi madre se limitó a mirarme extrañada y sin decirme nada me tomó de la mano y me llevó al portal del bungalow donde vivíamos, me sentó en sus piernas y me preguntó dónde había aprendido aquellas palabras con las cuales la saludé.
Le conté que mi tía Rosario me las había enseñado y me pidió le dijera todas las que recordaba.
Creo, pues no recuerdo exactamente, haberle dicho tres o cuatro de mis nuevas palabras y me dijo " mira yo sé más palabras que tú", y comenzó a decírmelas una por una, al tiempo que me preguntaba si había oído bien y si las recordaba.
Yo orgulloso de tanto que había aprendido le dije que sí que ya las sabía todas y las podía recitar.
Fue en ese instante que la magia del momento desapareció con una seria advertencia, y con voz muy queda me dijo:

” Oye bien, si las repites te voy a arrancar la lengua!!

Se podrán imaginar el susto que me dio oír aquello, pero lo cierto fue que un día mientras sostenía uno de mis habituales combates con mi hermano Ramón, le dije sin pensarlo una de aquellas palabras que me parecía mas fuerte de todas:
“ ¡Cojo….s! “
Mi madre, que estaba cerca como siempre, sin decirme nada me tomó por la mano, se
aproximó a una cerca, donde estaban sembrados los pequeños ajíes picantes que ella utilizaba para hacer sus encurtidos, y tomando uno en la mano me lo restregó por los labios que me picaron enormemente y de inmediato se hincharon como si fueran dos tajadas de mamey.
Eran ajíes picante conocidos como “ Guaguao” y por otro nombre que no quiero repetir porque todavía me acuerdo y me da picazón.
Pensando estoy en lo popular que en los últimos tiempos, tanto en Cuba como en otros países que he visitado, las palabras gruesas se repiten por chicas y chicos de forma increíble e innecesaria, como si fuera la única forma de reafirmar sus palabras o su personalidad.
En Cuba, al menos hasta 1990, que viajé al exterior para no regresar, era realmente desagradable oír por todos lados las palabrotas altisonantes, que he escuchado en grabaciones de programas cubanos de televisión que he recibido por acá, y qué decir de España donde hay una emisión de TV que la narración del individuo que la realiza se caracteriza precisamente por su lenguaje irrespetuoso.
En estas tierras todavía es peor la utilización de la famosa palabrada desvirtuada de una autorización de origen real que Wikepedia nos explica así:
En la antigua Inglaterra la gente no podía tener sexo sin contar con la autorización del Rey. Cuando la gente quería tener un hijo, debía pedir permiso al monarca, éste les entregaba una placa para colgar en la puerta de su casa mientras tenían relaciones.
La placa decía en inglés:
Fornication under Consent of the King. (F.U.C.K)

5 abr. 2009

Cuando los nombres cambian...


Después del año 1959 en Cuba ha habido una fiebre de cambios que abarca prácticamente todo.
Es como si el simple cambio de la etiqueta cambiara el contenido del envase.
Filosóficamente se podría hablar de la interaccion entre forma y contenido, pero esto sería un poco como diría irreverentemente Pacholo, mi fantástico amigo y consejero:
!Puro teque!
Las Casas de Socorro se convirtieron en Policlínicos, pero dentro todo era igual. Los nombres tradicionales Juan, Francisco, María, Caridad, dejaron de existir y surgieron otros, a veces impronunciables, como Aramoix, que da la impresión de algo nuevo, pero sólo es el nombre de la madre al revés. Otros que manifestaban el amor de la pareja: Yoel, y muchos más que no tengo espacio para mencionar.
El que a mí me toca y no quiero cambiar es el del lugar donde viví los primeros años de mi vida: La Isla de Pinos.
Una isla situada al Sur de la provincia de La Habana, muy cerca de Batabano, llamada también Isla de las Cotorras o Isla del Tesoro, y después del año 1975 Isla de la Juventud.
Lo cierto es que a pesar de todos los cambios nominativos sigue siendo la misma paradisíaca isla situada al sur del archipiélago cubano, lugar donde sus habitantes cuando viajan a la isla mayor dicen: "Voy a Cuba". Como si de otro país se tratara.
Isla de Pinos fue conocida por ser la sede del Presidio Modelo, que de modelo no tenía nada, y donde eran enviados los más peligrosos criminales y en diferentes gobiernos los presos políticos.
Allí vivió desterrado el Apóstol de nuestra independencia José Martí, y desde aquel lugar fue deportado a España, con su alma y su cuerpo enfermos, por las penalidades del presidio colonial.
Dicen que los primeros pobladores de la isla fueron indígenas procedentes de Centro América y el Amazonas, avistados alguna vez por navegantes europeos, quienes dejaron allí sus huellas rupestres en la llamada Cueva del Indio, y mas tarde por piratas y bucaneros que dejaron algunos tesoros enterrados en lam isla.
Según el más joven de mis tíos, Lázaro Placeres Mena, cerca de su casa, en una orilla del Río Gerona, sobresalía lo que parecía ser un lingote de hierro, un pedazo de algún barco hundido y desde allí los muchachos se lanzaban al agua, tomándolo como trampolín.
Una mañana la punta de hierro había desaparecido y sólo quedaba la huella de lo que había sido una gran caja o quizás un antiguo baúl.
Nadie jamás declaró el posible descubrimiento, ni se produjo un rumor que permitiera saber quien se había apoderado del supuesto tesoro. Todo hacía suponer que alguno de los visitantes extranjeros, o quizás nacionales, llegados en sus barcos y yates, en la noche isleña extrajeron la caja y se la llevaron.
En ciertos momentos la isla quedó como en un limbo de pertenencia hasta que finalmente fue declarada posesión de la República de Cuba.
Allí se asentaron muchas personas llegadas de las diversas islas cercanas, Caimán Grande, Jamaica, Barbados y Granada, y que llegaron hasta fundar una zona de habla inglesa llamada hasta hoy Jacksonville.
También se establecieron algunos norteamericanos, que popularizaron la construcción de los bwngalows, dedicados al cultivo de cítricos e injerto de mangos, incluso una nutrida comunidad japonesa presidida por la familia Harada, productores de la famosa toronja de Isla de Pinos.
Como era de suponer, en Cuba, país nacido del vientre de la colonia española, la mayoría de los pobladores de Isla de Pinos eran de origen hispano: mallorquines, isleños, catalanes, y aunque no en forma mayoritaria, algunos gallegos, que parece preferían quedarse en la Isla Mayor acariciando el sueño de emigrar a los Estados Unidos de Norteamérica, y quienes terminaban "aplatanándose" y uniéndose amorosamente con las lindas mulatas criollas, reputadas como la mejor creación hispana en las Antillas.
Por las calles de Isla de Pinos era común oír algunas lenguas o dialectos hispanos como el mallorquín, el gallego, el catalán, pero también se oía con mucha frecuencia el inglés hablado por los isleños antillanos.
Muchos Pineros hablaban ingles perfectamente, entre ellos mi madre que en una de sus visitas a la Florida, donde estaba radicado Dagoberto su hermano, un señor norteamericano, intrigado por su acento británico, le pregunto si estaba radicada en Boston, cuando en realidad era la primera vez en su vida que visitaba los Estados Unidos de Norteamérica.
Mi padre, un cubano nacido en Pinar del Rió, arribo a la Isla, trasladado como miembro del Ejército Constitucional, bajo la presión de su hermano mayor, como última solución familiar para alejarlo de alguna amistades adquiridas en sus aventuras juveniles.
En la isla, como era de esperar, Amado, un hombre amante de las buenas relaciones humanas, rápidamente comenzó a establecerlas con la población femenina del pueblo.
Entre las más jóvenes conoció a Mercedes, una de las hijas de un patrón de barcos dedicado al cabotaje con su goleta “Las Marías”, Ramón Placeres, que además era conocido como poeta humorístico en la zona, y se hicieron novios.
La unión de Mercedes y Amado, que así se llamaba el joven soldado, fue obra un poco de la casualidad y del carácter decidido de Mercedes.
Cuentan que una tarde estaban los jóvenes reunidos en parque de Gerona, costumbre de la mayoría de los pueblos de Cuba, donde haciendo la ronda en distintas direcciones, los jóvenes se conocen y establecen amistad que muchas veces culminan en amores.
Dándole la vuelta al parque Mercedes vio a Amado muy entretenido conversando con una de las mujeres del pueblo. Inmediatamente se hizo bien visible para que Amado la viera. Amado sorprendido, cuando la vio, acudió a saludarla.
Mercedes lo primero que le pregunto fue porque andaba con aquella mujer, que no era de las mas distinguidas del pueblo. Amado un poco sin saber que decir le contesto que ella le daba lo que ella como novia suya no podía darle.
Mercede simplemente le hizo una pregunta: ¿Acaso tú me lo has pedido?
Aquella conversación terminó en casa de Amado la que Mercedes abandono a la mañana siguiente, huyéndole a las ranas que le daban más miedo que sus nuevas relaciones con Amado.
La diferencia de edad, entre ellos, era de casi 10 años, pero la joven Mercedes poseía un carácter más maduro que su edad real y logro que el joven militar renunciara a su soltería e iniciara una vida matrimonial que duró 15 a años y de la cual nacieron tres hijos tres hijos, dos varones y una hembra, yo entre ellos.
La nueva familia de Amado era gente muy especial, tanto como las gentes del pueblo que no se quedaban atrás.
El padre de Mercedes, Ramón Placeres, poeta y marino, hacia sus poesías más por un sentido humorístico que literario, una de ellas motivó para una gran disputa entre vecinos, y decía así:
Tomás le dijo a Tomasa
Por la puerta sale humo
No se porque me presumo
Algo se quema en la casa
Y le contesto Tomasa
No te preocupes Tomas
Es tu nieto Tomasito
Este es un tarro chiquito
Y todo se queda en casa
Publicado por Lic. Roman Rodriguez Placeres. Art. Sc. MR. en 5:20 0 comentarios

4 abr. 2009

Mi blog..



Muchas veces solo leyendo algo podemos decir si nos interesa realmente, por ello aquí solamente quiero reflejar mis experiencias personales, quizás sentimentales, amorosas, literarias, poéticas, políticas, espirituales, anécdotas, en fin todo aquello que por ser humano no me es ajeno. No quiero dictar cátedras, ni normas ni reglas a seguir pero, si es posible que hable de lo que ha sido interesante para mi. Si a alguien le interesa como ejemplo se lo regalo, si creen que fueron tonterías díganmelo sin mas, pues aunque ya no hay tiempo para rectificar nada, otros que lean sus opiniones le pueden servir mas que a mi.
Si deseas saber como pienso tendrás que leerme con frecuencia, pues lo cierto es que puedo cambiar de opinión con mucha facilidad por la simple razón de que no soy dogmático ni siquiera con mis propias ideas.
Ayer comencé a escribir estas notas, pues son simplemente notas, impulsado por complacer a una de mis hijas que piensa que seria interesante lo hiciera. Para convencerme dice que tengo talento para hacerlo en vista de las muchas cosas locas que se escriben por ahí.
Yo, claro, me siento halagado, pero al mismo tiempo pienso que es tan parcial y cercana la recomendación, en términos familiares, que tengo temor de creérmelo.
De todas maneras haré el mejor de mis esfuerzos, como siempre lo hago cuando no me siento seguro de lo que me propongo.
Que no digan que no fue por falta de interés en hacerlo, porque interés tengo bastante.
Me pregunto si estas notas, que supongo muchos han de leer, debe ser algo así como una confesión, que, por lo que señalo anteriormente devendrá publica, si así fuera nada me preocupa pues no hay mucho que tenga que ocultar por interés personal, aunque sea discreto cuando otros puedan sufrir a causa de mi posible indiscreción.
Por ejemplo algunas relaciones amorosas ilícitas, secretos que me han sido confiados por amistades en busca de un consejo que pensaban podía ayudarlos. No eso no puede ser. Es algo que pertenece a la ética profesional.
No olvidemos que ya hasta los curas comentan las confesiones de sus feligreses, quizas debido al desarrollo de los medios de comunicacion, que han convertido a los chismosos en "comunicadores sociales" o como ejemplo de hasta donde hemos llegado despues de la abolicion de la Santa Inquisicion clerical, heredada por algunos aparatos represivos y/o sujetos que se benefician haciéndolo.
Lo cierto es que por ello tengo tanto rechazo a confesarme. Recuerdo que la única vez que lo hice, fue en la Iglesia de Los Quemados en la calle 51 en Marianao.
Fue una experiencia difícil y sin aclaración, pues el pobre hombre no sabia que decirme respecto a lo que yo le contaba de mis amores con una vecina casada.Yo queria saber si aquellas relaciones sentimentales, más corporales que espirituales, eran normales, si debía mantenerlas, o regresar a las prácticas del amor solitario.
No hubo respuesta pues ambas eran pecaminosas, prohibidas, solo la punición y la penitencia me fue indicada, mientras mis dudas existenciales continuaron por no saber que hacer con todas las energías y necesidades hormonales de mis 19 años. Tome mi decisión de continuar.
Mi justificación fue que no solo yo participaba del pecado y entre dos las culpas eran mas soportables, además que el culto a Onan no me era nada agradable.
27 de marzo de 2009 14:52

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Aclaraciones Mambisas....


Parece que esto de escribir en el blog es algo adictivo. Son las primeras horas del día y se me ocurre abrir la computadora y comenzar a escribir.
No me quejo pero me sorprende.
Después de muchos días, antes y después del 17 de Marzo, en que se hizo algo para mejor la salud de mi receptivo corazón, puedo decir que siento muy bien. Me alegra y paso a cosas más importantes para ustedes y para mí.
Escribía ayer sobre los artículos escritos por mi estimado amigo Justo Pla, y no me arrepiento,pero no quiero que nadie se sienta afectado por la historia que conté de mis ancestros durante la Guerra de Independencia de nuestra querida Isla Caribeña, pero hay verdades que no se pueden ocultar y brillan con mas fuerza que la luz del sol.
No quiero extenderme mucho en ese tema de nuestras luchas libertarias, en realidad solamente escribo por referencias que a veces no son tan exactas como pensamos, y no quiero dejar de decirles que desde era un adolescente sentía mucha admiraron por José Martí y Antonio Maceo, hasta hice Guardias de Honor, al Apóstol frente a su monumento, en el Parque Central de La Habana,auspiciados por el Centro Republicano Español del Paseo del Prado, y al Mayor General Antonio Maceo un 7 de Diciembre de 1948, en el Cacahual.
Muchas, veces en el Parque Maceo, frente al Malecón, me quedaba mirando su estatua ecuestre haciéndome preguntas que nunca lograba responderme. Preguntas, que hoy me extraña habérmelas hecho con respectó a la actuación de aquellos generales independentista, siendo yo tan joven,durante los tiempos de la República creada en 1902.
Mi abuela Clara Mena,decía que su Presidente era José Miguel >Tiburón", pero a mi me dolía la muerte del General Quintín Banderas, asesinado por cubanos racistas, un hombre a quien yo conocía medianamente por su famosa frase de "Te llamabas", y su estatua en el parque Trillo, del popular barrio de Cayo Hueso, me desagradaba mucho lo que leía sobre Machado " El Asno con Garras", lo que comentaban de Mario Garcia Menocal " El Mayoral", que anduvo sonando el cuero por toda Cuba, y especialmente la desafortunada frase de un llamado General Guayo, que tenía su barbería en Virtudes y Galiano, cerca del Lincold, hotel famoso por las historias del secuestro de Fangio ese General Guayo, que imagino cortó más pelo en la manigua que cabezas de enemigos, hizo nacer en mi corazón de adolescente idealista, el sentimiento más antiyanqui, quizas injustificado,que he sentido jamás.
El pobre anciano siempre hablaba de lo importante que era el Dólar Norteamericano, decía que no había nada que valiera más que esa moneda.
Quizás tenía razón en aquella corrupción que existía por doquier, pero a mi me mortificaba que lo dijera él, quien arrastrando los pies, con los zapatos convertidos en chancletas, por el barrio de San Leopoldo, nos mostraba orgulloso sus fotos de la gesta mambisa, quizás para despertar la admiración nuestra por la Guerra de Independencia, o quizás para resaltar su imagen de General Mambí.
Me hubiera gustado que Pedro Luis Ferrer le hubiera dedicado una de sus canciones, yo, que lo conozco y lo he tenido siempre como amigo personal, estoy seguro lo hubiera hecho talco, por no decir la famosa frase del General Cambrones frente a las tropas inglesas de Waterloo.
Sin embargo no todo me hacía dudar de los patriotas de aquella guerra redentora cubana.
Tendría yo unos 14 años, cuando leí la vida de una dama, Doña Regla Socarrás, madre del Presidente Carlos Socarras, derrocado por Fulgencio Batista Zaldivar,el 10 de marzo de 1952, y sin conocerla, habia visto solamente sus fotos en la prensa, y adore aquella Gran Señora Doña Regla Socarrás, tanto como admiraba a la Amalia del Mayor Ignacio Agramonte.
Sí admiraba, y sigo admirando a Doña Regla Socarrás, aunque haya quien critique a algunos de sus descendientes, igual que respeto y admiro el recuerdo de muchos hombres que se sacrificaron y dieron sus vidas en aquella gesta malograda en la Loma de San Juan, con la humillación al valiente y honorable General Calixto García Iñiguez.
Cuando hablo de mi edad en aquella época, es posible quede en el aire la pregunta de cómo un jovencito como yo era, se interesaba por esas cosas.
Yo mismo no me lo puedo explicar, porque exceptuando la historia de mi bisabuelo, no conocía en aquellos tiempo nada de ejemplar en mi familia con respecto a la Guerra de Independencia de Cuba. Fue después de hombre, que se me ocurrió decir que yo sería el primer patriota de la familia, cuando me enteré de algunas cosas que me hicieron sentir más orgulloso de mi clan familiar, como la carta que entregó mi abuelo materno Ramón Placeres a Antonio Maceo en Los Arroyos de Mantua, un lugar que conocía bien y donde él habia nacido. La participación del Padre Arocha, de la familia de mi abuelo paterno, Bartolo Rodriguez Arocha, cuando trasladó desde La Habana al pueblo de Artemisa los planos de la invasión del Mayor General Antonio Maceo y Grajales a la zona de Pinar del Río,
Mi tío Luis Rodríguez, periodista y expedicionario de Cayo Confites, me contó, la historia sobre la incorporación de un Sargento Rodríguez, en la tropa de Maceo, y la versión de un incidente del Sargento, con el General Antonio Maceo, que no quiero relatar porque es bastante seria y no tengo pruebas para hacerlo, desgraciadamente mi querido tío ya murió y no está presente para darme el apoyo que necesitaría para hacerlo.
Hasta aquí lo que deseaba aclarar desde ayer, cuando ya mi espalda no acompañaba mi deseos de seguir escribir y decidí continuar leyendo, acostado y con buena calefacción, pues aunque el frío polar canadiense ya está retirándose todavía toca con fuerza mi piel tropical.
Publicado por Lic. Roman Rodriguez Placeres. Art. Sc. MR. en 5:29 0 comentarios

Mis ancestros...


Las ideas vienen a mi mente y se entremezclan buscando casi con independencia de mi voluntad sustituirse unas a otras.
Hoy tenia pensado escribir siguiendo el ritmo prometido, buscando la secuencia de los relatos, pero decía mi padre Amado, una cosa piensas el borracho y otra el bodeguero. Ayer recibí unos comentarios escritos por un amigo y compañero de trabajo en el ICRT Justo Pla.
Un hombre quien en una fantástica travesía desde Cuba recorrió México, Atlanta, Puerto Rico, Italia y la Florida sin comprometer sus raíces en ningún país.
Sus ideas, que comparto totalmente, no son muy comunes, directas y con claridad casi brutal, comprometen y hacen pensar y se apartan de juicios preconcebidos o influenciados por ideas y valoraciones comunes.
Sus comentarios para mi no son una sorpresa, porque Justo Pla es un sociólogo con una visión del mundo certera pero desprovista de emociones deformadoras de la realidad.
Es como si dijéramos un libre pensador impredecible en las conclusiones de sus análisis que no por ello dejan de ser racionales y esclarecedores para quienes somos capaces de leerlos sin apasionamientos.
Me agradaría mucho publicar sus comentarios en mi blog, pero me retengo porque no se si estará de acuerdo o no y luego me someta a una disección en carne viva, que me deje mal parado que lo que a veces estoy. No obstante publicare sus títulos y no creo que con ello haré nada incorrecto ni un abuso de confianza.
Son tres artículos: 1) Los del medio 2), Ironía cubana, 3) Conversando con Liborio
En su primer articulo Justo Pla se refiere a las inconsecuencias de los cambios revolucionarios del 59, las frustraciones de las ideas del cubano medio, y las razones, casi insostenibles para hacerlos, en el segundo pone de manifiesto las confusiones que surgen al cubano después de llegar a la tierra prometida del otro lado del Estrecho de la Florida., y en el ultimo las quejas de Liborio ante las inconsecuencias e hipocresía de algunos patriotas actuales.
Es con este último artículo, Conversando con Liborio, con el que quizás me sienta más identificado e impulsado a confrontarlo con mi propia historia familiar.
Justo Pla comenta que hoy muchos cuando hacen referencia a sus ancestros libertarios independentistas dicen: “somos descendientes de mambíes; nietos del “General Tal” o del “Brigadier Mas Cual”. Nadie dice…”mi abuelo era autonomista o peleó con los Voluntarios”.
Y es aquí donde siento que la tragedia en nuestra historia familiar es un reflejo de sus palabras. Uno de mis bisabuelos, había llegado a Cuba desde Asturias, sus orígenes
se habían perdido en las brumas del tiempo, y los hombres de la familia por su hidalguía, su valentía en la defensa del Rey, en la tierra de Murcia, fueron nombrados caballeros, hubo incluso entre ellos un famoso poeta.
A pesar de ello, su trayectoria ancestral, para muchos hispanos era evidente por su apellido, lo que hace suponer que quizás huyendo a la discriminación de que siempre fueron objeto los judíos españoles, Sefarditas, apodados “Marranos’’, desde su llegada Isla se unió a los que luchaban por su independencia de las garras ‘”amorosas” de la madre patria .
Desde el Salón de Barbero que abrió, junto con algunos de sus sobrinos contribuía a la lucha de los mambíes.
Un día le avisaron que llegaban a buscarlo un grupo de Voluntarios Cubanos al servicio de España.
Un niño afrocubano, negro, que era su aprendiz, le rogó que se fueran y el se negó alegando que siendo español nada podrían hacerle.
El niño se subió en un árbol y desde allí pudo ver como los voluntarios descuartizaban a su maestro y vandalizaban su humilde salón de barbero.
Cuando se marcharon celebrando la mísera acción, el niño bajo para recoger sus restos en un catauro de yaguas, hecho por sus pequeñas manos, y darle sepultara. Días después los mismos voluntarios asesinaron a sus sobrinos y los colgaron entre dos árboles, descuartizándolos en cuatro pedazos.
Esta historia aunque parezca horrible sucedió en San Juan y Martínez, en Pinar del Río, mis familiares asesinados por los cubanos al servicio España fueron Justo Mena y sus sobrinos un pequeño monumento y una calle de Cienfuegos los recuerdan y muchos no saben quienes eran.

Publicado por Lic. Roman Rodriguez Placeres. Art. Sc. MR. en 17:18 0 comentarios Enlaces a esta entrada
viernes 27 de marzo de 2009
Si te interesa...!!Leelo!!

origenes


Nací en una isla del Mar Caribe, larga y estrecha, cubierta de palmeras cimbreantes como los cuerpos de las mujeres tropicales. Muchos la llaman La perla del Caribe, otros La llave del Golfo, El Caimán Verde, y yo simplemente Cuba. Un nombre que dice más que todos los calificativos posibles, en el Barrio del Cerro de la Ciudad de La Habana.
Siempre digo que soy Caribeño, Cubano, Habanero, de lo que me siento muy orgulloso, pues además seria muy difícil cambiarlo a estas alturas del juego.
He recorrido toda mi isla desde San Antonio a Maisi, subí al Pico Turquino y recorrí la Cienaga del Zapata con los mismos tenis, que resbalaba a cada paso.
Pasé muchas “vacaciones” en La Coloma, Pinar del Río y aprendí mis primeras letras en la Isla de Pinos, lugar donde vivía mi madre en su juventud y donde conoció a quien fuera mi padre, llegado casi como desterrado desde Pinar del Río.
En fin una familia viajera que comenzó su largo viaje cuando los bisabuelos salieron de Canarias, Asturias, Vizcaya y algún lugar de la frontera entre México y Guatemala.
Mis pasos de una forma u otra me llevaron a Praga, Cairo, Moscu, Saint-Petersburgo, Krasnoyar, Moldavia, Barcelona, Túnez y después de algunos años a Montreal, Québec, Saint-Lois de Gonzague, Toronto, Nueva York y Miami.
Adonde iré no puedo predecirlo por ahora, pero sé que seguiré recorriendo este mundo mientras las fuerzas me acompañen y la ganas me lo pidan.
Lo demás que pueda contarles lo dejare mas tarde, y poco a poco les contaré, lo que venga a mi memoria, en las páginas del Blog, porque lo que si puedo decir es que no tengo nada que ocultar y muchas cosas las haría una y otra vez. como la primera vez, modificando, quizás, la forma pero no el contenido
26 de marzo de 2009 18:46

Racismo o Division?


Notas Intimas
viernes 3 de abril de 2009


Hoy tengo deseos de escribir sobre un tema que no ha sido nunca de mi mayor interés, pero sucede que he estado leyendo algunos comentarios con relación a Barak Obama, el nuevo presidente Afro-Americano, de Estados Unidos de Norteamérica.
Puede alguien imaginar que hace algunos años era posible hubiera sido electo?
No lo creo porque si en algún país ha habido discriminación contra el negro ese lugar seria Estados Unidos de Norteamérica, patria de los yanquis racistas.
Hay muchos ejemplos que pudiera dar pero son tan conocidos que no creo valga la pena invertir mi tiempo en mencionarlos. Nosotros, los cubanos, debíamos aprender de esta nueva historia de Norteamérica.
Pues bien, lo primero que deseo remarcar es que si en las Américas el racismo tuvo colores, exactamente negro y bronceado, en muchos países tiene nacionalidad como judía, árabe, gitana, y muchas otras, aunque la discriminación por el color de la piel sea más evidente y visible.
Los cubanos debíamos aprender de esta nueva historia de Norteamérica, que los problemas creados por el racismo y la discriminación, algún día, mas pronto que tarde, terminaran sin que nadie pueda evitarlos, todo forma de discriminación ha de ser eliminada, abolida, desaparecida, hecha trizas, por la simple razón de que es injusto catalogar a alguien por su pertenecía racial, social o económica.
Sin embargo, en contra de la fuerza transformadora de la historia, no es menos cierto que existen personas que impulsan, refuerzan y predican estas prácticas antihumanas e incluso crean grupos y sociedades para hacerlo.
Pienso, que de una forma u otra, algunas vez todos hemos caído en el pecado de la discriminación o simplemente la división, una veces ingenuamente y otras con todas las ganas de hacerlo.
Quienes lo hacen sin maldad solo se les puede recomendar que analicen, estudien o se alfabeticen, pero los otros, los perversos, deben ser juzgados y condenados por sus mal intencionadas actitudes.
Pero no pensemos que las divisionistas raciales son solamente los que se creen superiores, hay quienes, surgidos de grupos tradicionalmente discriminados, se convierten en grandes y malvados discriminadores.
Me contaba un amigo sobre su experiencia de la discriminación del negro de habla hispana por negros de otras culturas.
La discriminación del negro por el blanco, del mulato y el blanco por el negro, del cholo por el indio, del indio por el blanco, son toda una gama de actitudes, que aparte de ser inhumanas, porque van contra lo esencial del ser humano, son ridículas hasta más no poder.
En cierta ocasión visité los pueblos de Mayarí y Guaro, en la provincia de Oriente con mi novia de lo de aquellos tiempos, ella de origen libanés, que tenían una nutrida comunidad en aquella región, y para mi asombro me entere que allí había cuatro sociedades de recreación diferentes, establecidas de acuerdo al color de la piel de la gente.
Para dar sólo un ejemplo diré que cuando me llevaron a la sociedad de los blancos, yo creía iba a conocer hijos de españoles sin mezcla de razas o quizás casi europeos, pues no, las personas que conocí eran lo que en mi Habana siempre han llamado mestizos tipo de persona muy común en las provincia de Oriente y algunas regiones de Las Villas por el cruzamiento con los indígenas de Cuba.
Para mi lo peor era el hecho de ser Habanero, una provincia cosmopolita que según decían fue liberada por patriotas orientales, y que casi no tenia históricamente muchos hijos participantes en las guerras de independencia.
Yo personalmente no rechazo para nada nuestros hermanos orientales, pues me he casado con dos mujeres orientales, nacidas una en Manzanillo y otra en Mayari, pero decir que no hay divisiones entre Orientales y Habaneros seria una mentira que no estoy dispuesto a decir.
En la actualidad algunos irónicamente les llaman "Palestinos" a los nacidos en otras provincias, comparándolos con los árabes expulsados de Palestina, con el propósito de remarcar su éxodo hacia la provincia de la Habana, un termino discriminatorio y muy mal aplicado a nuestros hermanos de otras provincias, que tiene el derecho constitucional de establecerse en cualquier lugar de la Isla que les agrade, pues Cuba es de hecho y de derecho la patria de todos
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Etiquetas: discriminacion, Division, racismo
miércoles 1 de abril de 2009
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martes 31 de marzo de 2009

Interrupciones


Hoy es como la décima vez que debo introducir el nombre del blog para poder continuar escribiendo lo que realmente no es muy agradable.
Agreguemos a esa pérdida de tiempo las diversas interrupciones familiares para comentar algún incidente sin importancia alguna.
Realmente esto pone a prueba mi paciencia y me doy cuenta no es tan grande como yo creía.
Recuerdo que en los años 62-65 era yo alumno de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de La Habana, y era mi profesor de Marxismo y Materialismo Dialéctico Jesús Díaz, con el tiempo destacado escritor cubano contemporáneo, ya fallecido en España.
De Jesús Díaz, mi admirado profesor, tengo muy hermosos recuerdos, de su paciente forma de explicarnos aquella materia, difícil de comprender para los no iniciados en las abstracciones de la filosofía. Jesús Díaz era, junto a nuestra profesora de Ingles, Liana de Armas, el profesor mas joven de nuestro curso.
Nosotros, tan jóvenes como él, nos sentíamos en sus clases como si fueran las explicaciones de un amigo personal, asistíamos a sus cursos siempre y muchos domingos lo dedicamos a los repasos que hacia sin ser renumerado por ello.
Así las cosas, entre el profesor y los alumnos se establecieron lazos de afecto y admiración, que sobrepasaban los de un simple docente, para sentirlo casi como un guía casi espiritual.
En aquellos tiempos yo trabajaba como redactor de la Revista Pionero, para un público infantil, y hacia mis primeros esfuerzos en campo de la literatura para adultos.
Un día había escrito un cuento con un matiz costumbrista, pues se trataba de un tema sobre las relaciones entre los miembros de la Secta Abakua y sus creencias religiosas, y pensaba que no era muy adecuado visto desde un enfoque materialista. Con aquella preocupación en mi mente, me voy a repasar mis notas de curso y estudiar en la biblioteca de la Escuela de Ciencias Políticas.
Para mi suerte, y su desagrado, allí estaba sentado escribiendo Jesús Díaz.
Sin pensarlo me alegre mucho y le interrumpí para preguntarle sobre mis dudas filosóficas. Jesús pacientemente me explico que no tenía porque preocuparme, pues eran cosas que existían en nuestra cultura y era yo quien debía decidir si escribía o no haciendo referencias a ellas.
Contento y satisfecho de sus consejos me retiré y lo dejé tranquilo.
Unos días después, a causa de su libro “Noches y Días “le hicieron una entrevista la cual, solamente por tratarse de mi estimado profesor, devoré con ansiedad.
Cuando termine de leerla me sentí realmente frustrado y molesto. Entre las diversas y muy satíricas respuestas de Jesús hubo una que me tocó directamente. El periodista le preguntaba sobre sus mas significativas experiencia en la creación de su libro, y cómo habían influido en su obra.
Su respuesta se refirió a la molestia que sentía cuando estaba escribiendo o investigando algo en la biblioteca y venían algunos a hacerle preguntas o consultas interrumpiendo su labor como creador.
Yo me sentí retratado en cuerpo y alma, y cogí tal berrinche que mas nunca le pregunte nada ni siquiera nivel de curso.
Habitualmente me dedico a escribir y leer durante largas horas sin interrupción, que se han incrementado ahora que he comenzado a escribir estas notas diletantes, pero en esto días, en mis predios donde he organizado un pequeño estudio para mi recreación literaria hay más actividad que en otras ocasiones, y entiendo mejor las quejas de mi siempre recordado profesor.
Comprendo mejor el significado de las interrupciones cuando estamos bosquejando o tratando de expresar una idea de forma coherente y agradable al mismo tiempo, Y solo puedo decir:
¡! Lo siento Jesús, tenias razón!! .