Cuba

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jueves 9 de septiembre de 2010

Bofetadas Políticas y la Gran Estafa Cubana.

Imagino que a estas horas el promotor de la revolución cubana, Dr. Fidel Castro Ruz, autotitulado Comandante en Jefe, Maximo Lider, Marxista-Lenista hasta el ultino dia de su vida, segun sus propias palabras, este sometido a estrecha vigilancia y control de la policía política luego de sus últimas declaraciones sobre el fracaso del modelo economico cubano.
Accion preventiva y represiva que seria lógica aplicación del engendro teórico y satánico creado por el más grande revisionista del marxismo científico, V.I.Lenin: La falsa y mal llamada “Dictadura del Proletariado”, en la cual no participan realmente para nada, y que como dijo el ya hace mucho tiempo desaparecido Guerrillero Heroico “…la aplicas y te la aplican”.
De no ser así habría que preguntarse qué se esconde detrás de estas declaraciones del creador y principal teórico de la llamada Revolución Cubana, que ponen en entredicho todo las acciones políticas, militares y teóricas elaboradas y aplicadas por el mismo durante los últimos 50 años.

Quizás sea solamente una manifestación de infinita sinceridad ante al fracaso que a ojos vistas se está reflejando en la sociedad cubana actual o la confesión postrera de quien comprende en su senectud que toda las teorías que elaboró y todo lo que hizo en el campo político nacional e internacional fue una perdida de tiempo total y además irrealizable.

¿Ha valorado fríamente el alcance de su pronunciamiento?

¿O se trata de una forma de abrir el camino que antes había cerrado para que su hermano Raul Castro Ruz, presidente dinástico de Cuba, pueda realizar los cambios más urgentes y absolutamente necesarios para la supervivencia del sistema establecido, aunque sea en sus menores expresiones?
Imagino que si y que todo es posible.
Para nosotros seres individuales, sin militancia, miembros simples de la comunidad cubana común, tanto antes en el interior como hoy día en el exterior del país, todo “ mea culpa” es una bofetada y sinónimo de burla que nos hace sentir más que frustrado engañados, utilizados, violados en un nuestra integridad personal.
Nada comparable a la realidad de quienes perdieron sus preciosas vidas y sufrieron años de prisión por combatir la inútil e innecesaria “Dictadura del Proletariado” , establecida por la mal llamada revolución cubana y sus seguidores oficiales.
Mi experiencia personal, como la de muchos otros cubanos, se puede resumir valorando lo que hemos vivido en Cuba.
El proceso político de nuestro país, como a millones de cubanos, desde sus inicios, nos absorbió totalmente. Yo me dedique a estudiar tratando de desarrollar mi cultura personal. Al mismo tiempo que estudiaba, mi mente se aclaraba y en el fondo sentía se incubaba un proceso de rechazo por temor a las consecuencias de mi vida pasada sin participación alguna en la lucha subversiva, sin linaje revolucionario, unido además a enormes sentimientos de culpa por haber votado en las elecciones de 1958. Algo que siempre te preguntaban en cualquier actividad que asumías o querías asumir. Un contrasentido enorme por causa de haber participado en una votación legal, forma democrática de manifestar nuestros deseos de cambios en la dirigencia del país. Un fantasma real que pensabas te exponía a ser expulsado de toda actividad donde la llamada pureza revolucionaria era de rigor.
La llamada revolución cubana, ha sido un proceso enajenante de todos los que de alguna manera hemos estado sometidos a su influencia directa, sea desde el interior o del exterior del proceso. Un condicionamiento totalmente absurdo de temores y sometimiento.
Cuando te enfrentas al sistema desde el exterior del proceso revolucionario y no participas en nada, es lógico que puedas temer represalias por aquello de “si no estás conmigo estas contra mi”, en un pais donde no se concibe una actitud neutral.
Posibilidad de represalias que se establecen debido a la lucha de contrarios, donde cada uno trata de destruir al enemigo real o potencial,
Pero cuando participas interiormente en el proceso, con ingenua sinceridad, creyendo que es un proceso honesto que requiere tu capacitación y ayuda profesional, no se debería sentir ese temor, que seria injustificado, sino sentirte entre tus iguales que comparten tus propósitos. Pero no es así.
No importa lo que hagas, ni como lo hagas, te sentirás presionado, vigilado, como si fueras un enemigo más. Sentimiento que te llena de frustraciones y miedos horribles que no te permiten ser realmente feliz, bajo la egida de la horrenda de la llamada Dictadura del Proletariado, que no es más que la Dictadura de la Clase Dirigente y sus Líderes, pues el proletariado no participa como sujeto sino como simple objeto de quienes lo dirigen, donde se controlan, se castran, tus tendencias naturales a expresarte libremente y de acuerdo a tus conceptos y principios.
La libertad individual, negada por sus teóricos desde un principio, se convierte y califica como libre albedrio, actitudes de libre pensador, sinónimo para ellos de libertinaje, se vuelve nada,
no existe, desaparece desde el fondo de tu sentir y hasta en tus relaciones con el medio externo.
El Estado, como ente totalitario, permea, asume, domina toda tu vida como ser humano, sin permitir que ejerzas tu derecho a ser libre.
No libre para destruir ese sistema que te está destruyendo a ti, sino para vivir la plenitud de una vida que te ha sido otorgada, sin que tú la hayas solicitado, para que la vivas dentro de los cánones establecidos socialmente, muy bien reflejados en los 10 mandamientos de las doctrinas judío cristianas, pero muy poco observados por la gran mayoría de los seres humanos, entre ellos yo, en cuestiones de menor importancia.
No es menos cierto que los gobernantes cubanos establecieron algunas medidas que de alguna manera beneficiaron al pueblo, tales como la educación gratuita y masiva, la que de cierto modo ya existía, porque era imposible realizar una revolución tecnológica ni ningún otro proyecto con un pueblo de analfabetos y medio analfabetos y donde la clase mas ilustrada, impulsada por el miedo de abusos y despojos de que eran objeto, se habían marchado del país huyendo de la represión del sistema, y se produjeron las bases de la necesidad de educar al pueblo cubano con vistas a que pudieran servir mejor a los intereses del proceso revolucionario. Nada de humanismo cultural.

" Contra mas brutos sean mejor para que no piensen ni analicen nada con cabeza propia". Me dijo un dia un amigo mio dirigente de educacion.
Un fenómeno parecido, se produjo en el campo de la realización de los planes de salud, pues era evidente que no se podría mantener el pueblo trabajando y produciendo beneficios económicos ni en tareas militares sin la salud adecuada para ello. Con gente enferma nada se podía hacer.
Ningun objetivo de tipo humanitario, solo factores económicos bien definidos, y es ahí que la solución surge con el acceso masivo de hombres y mujeres a la formación medical, conocimientos que luego aplicaron a la población en general, servicios publicos que de cierta manera existían en tiempos de la Republica, con múltiples organismos e instituciones estatales que daban servicios de salud a la población, y otras de carácter privado en las cuales mediante una módica cuota se podían obtener todo tipo de servicio medico, inclusive medicamentos, como las clínicas mutualistas o pertenecientes a sociedades regionales españolas.
Ciertamente la perfección no existía ni antes ni después. Mi suegro, que en paz descanse, un campesino villareño, tuvo que vender su yunta de bueyes para poder vacunar contra la polio a sus hijos, entre ellos la que fue después madre de una de mis hijas, o casos extremos como los presentados por Guido Garcia Inclán en su publicación “Arriba Corazones”, pero que no eran lo más común.
Es cierto que podríamos ver y aceptar como un logro en sus propósitos y de cierta manera en sus resultados, el desarrollo y la atencion de la medicina en Cuba. Resolver esta necesidad prioritaria del bienestar humano si merecia aplausos y reconocimeintos, pero hoy vemos su deformación cuando se hace utilización de esta fuerza científico laboral exteriormente, en detrimento de los servicios de salud dentro de la nación cubana, simplemente para obtener capital financiero, que se pudiera justificar por la necesidades reales del sistema medico, pero que la mayoria de las veces se realizan en busca de apoyo político y como propaganda.
Yo fui personalmente beneficiario del sistema de salud cubano y si algo puedo decir es que creo en la honestidad total y la capacidad de esos hombre y mujeres dedicados al ejercicio de la medicina como auxiliares, técnicos, enfermeras y médicos.
Quiero que quede bien claro que creo y respeto enormemente a todos los profesionales de la medicina cubana, porque llegaron a su profesión por vocación y no por intereses económicos ni políticos de ningún tipo y siempre estan dispuestos a acudir en ayuda de quienes lo necesitan como buenos samaritanos. Ellos son parte de la consecuencia y no de las causa del sistema.
Otro “logro”, pero muy analizable dese sus razones y resultados es el Deporte en Cuba.
No critico ni niego la honestidad y calidad de los deportistas cubanos. Gente admirable que han demostrado y demuestran todavía en muchas actividades su calidad profesional y sus sacrificios, en muchos casos arriesgando sus vidas, para liberarse de las limitaciones impuestas por el sistema castrista.
Pero para mi concepto de deportes como “logro”, se trata de la aplicación pura y simple de aquella formula romana de “Pan y Circo “, pero sin Pan, unido a la voluntad del Estado Cubano de competir y demostrar en todos los terrenos ser los mejores gracias a la Revolución.
Intereses que pudiera ser legítimos pero que introducen el germen de la mentira a nivel organizativo y como siempre de la corrupción del sistema, justificado por sus fines y no por sus principios.
El gobierno cubano convertía y convierte formalmente en deportistas amateurs a quienes en realidad son verdaderos profesionales del deporte.
¿Cómo se puede titular a un individuo que se dedica al deporte y recibe un salario como policía, militar, electricista, carpintero o cualquier otra profesión sin trabajar en ella?

No, en Cuba no hay ni ha habido jamás en tiempos del castrismo jugadores amateurs, por la simple razón de que un amateur no recibe salario por practicar su deporte y busca y obtiene patrocinadores en las instituciones sociales o económicas privadas, de sus admiradores y filántropos amantes del deporte. Sabido el papel de la publicidad en esas ayudas.
Cuando los verdaderos amateurs no obtienen fondos ni tienen medios para sufragar sus gastos es cierto que se podía provocar la pérdida de un talento deportivo, riesgo que evito el gobierno cubano con su fórmula “amateurista” y además, porque no decirlo, facilitando el acceso masivo a los deportes y las instituciones de enseñanza y formación deportiva, pero solo como un medio para obtener fines muy diferentes a la actividad deportiva, como la valoración política del régimen mediante su participación en medios internacionales, con la salvedad que había muy buenos deportistas que no se les permitía participar en el extranjero porque sabían que si iban no regresaban, tal y como sucede con más frecuencia actualmente.
Si todo hubiera sido así no creo que nadie se hubiera opuesto a los o cambios revolucionarios, pero al contrario, los teóricos del estalinismo, medio en el cual se formaron los llamados marxistas cubanos, con su extremismo y aplicación de formulas que no se avenían con nuestra idiosincrasia y realidad tropical, eliminaron toda posibilidad de entendimiento, mas remarcable durante la denominada "Ofensiva Revolucionaria" de los años 60.
La creación de necesidades antes inexistentes, como la falta de servicos menores, tintorerias, limpiabotas, zapateros remendones, barberos todos estatizados, la carencia de frutas y vegetales y otras más, agudizo la situacion economica del pais y las reacciones de los consumidores atenazados por la carencia y la injustificable creciente necesidades de suministros alimentarios , especialmente en los productos del agro, debido a la koljosizacion soljizacion de la agricultura en un intento de proletarizar al campesino cubano, acostumbrado a producir en su propio medio con la participacion de su familiares, esto sin contar los pagos minimos por su productos que les impulsaba por un lado a la venta "ilegal" y a la mayoria otros a la desidia y falta de motivacion economica para trabajar.
La desaparición y destrucción de la principal fuente económica cubana por obra y gracia del enfoque de un improvisado economista y atorrante industrializador, titulado Ministro de Industrias, que no sabía ni siquiera ejercer su profesión real.
Y en la base de la dificil situacion toda la problematica creada por las actitudes megalómanas, maniacas y emocionales de quien inventaba metodos y planes irrelizables y se ha creído el Alfa y Omega, destruyendo a su paso a cualquiera que podía aportar algo valioso, como fue el caso del Ministro del Azúcar que negó la posibilidad de hacer 10 millones de toneladas de azúcar o el suicidio de un joven Ministro de Comercio Exterior.
Un hombre que se sentia como un Iluminado, con poderes absolutos, sostenido por una caterva de adulones que por su espalda se burlaban de sus acciones y quien durante medio siglo, quizás creyendo que lo hacía por el bien común, nos llevo a la situación que ahora vivimos y hemos sufrido, solamente para que ahora Su Divina Alteza, Principal Creador del Caos, que capitalizo la admiración nacional e internacional nos diga:

“"El modelo cubano ni siquiera nos funciona a nosotros''

Fácil decirlo, de cierta manera conclusión honesta, que suena casi agradable al oírla pero ofende y da cólera.
La llamada Revolución Cubana, que lo único que tiene de revolución es haber transformado la economia y la sociedad cubana en un bordel, sin darle ningún valor alternativo aplicable.
Ha sido una estafa total.