19 jul. 2017

Comentarios sobre lo expuesto por el General Presidente Raúl Castro en la Asamblea Nacional de Cuba.



 
Tiene razón el presidente Raúl Castro, solamente los dirigentes cubanos tienen la culpa del desastre económico que ha sufrido la isla, muy especialmente por los caprichos de alguno de sus dirigentes más importantes. 
Sin necesidad de buscar el gran culpable, ni siquiera como confesión de quien es considerado el centro fundamental del gobierno,  creo que los dirigentes que después de más de medio siglo,  han ostentado  la conducción de Cuba, tienen la gran culpa de todo lo sucedido, como la tuvimos quienes los seguimos sin  impedir las acciones de quienes, desde el poder, dirigidos por un grupo de oportunistas pequeños burgueses, respaldados por el viejo y fracasado partido Partido Socialista Popular (comunista), que pretendía ser heredero de la lucha independista mambisa, además de héroe de la lucha guerrillera, y destruía, de forma sectaria, el impulso transformador de la honrosa generación del Centenario Martiano, acusándolos de anticomunistas y traidores a las ideas revolucionarias, mientras utilizaban los jóvenes de la Juventud Socialista y  ocupaban las posiciones de mando, muchos hasta hoy día, dado que los viejos dirigentes, proclamados comunistas no podían ocuparlas personalmente, pues se trataba de una revolución dirigida y realizada por jóvenes que buscaban cambios radicales y que bajaron de las montanas de Cuba creyendo en su lucha, con símbolos religiosos colgados al cuello y fueron recibido como  héroes por el pueblo cubano a pesar de contar con el apoyo económico de algunos viejos políticos, desplazados de del poder por el ejército nacional.
Todo un maremágnum de situaciones de difícil explicación, cuando se afirma que la revolución triunfante no fue una revolución de las fuerzas comunistas, que solo participaron, en forma minoritaria,  bajo la dirección del Movimiento 26 de Julio, que al final fue traicionado y excluido, solapadamente del ejercicio del poder revolucionario, hasta el enfrentamiento con la micro fracción y el sectarismo.  En los enfrentamientos entre las mayores potencias del siglo XXI, y la pequeña isla caribeña, por simple inspección,  el culpable, el abusador, siempre es el país más grande,  y gobiernos con sistemas totalmente diferentes en todos los aspectos, no solo en la política, lo que más destacan es el tamaño de cada país, como si de un encuentro de boxeadores se tratara, inclinados a favorecer al más pequeño o al más débil. La mayoría de los países extranjeros, cuando valoran los gestos del poderoso país nórdico, para lograr la defección del sistema establecido en la isla, no toman en consideración los gestos y las actitudes de los gobernantes cubanos para no llegar a ninguna solución para resolver sus diferencias.
Antes de la toma de posición del presidente Raúl Castro, de forma sistemática, el gobierno cubano ha rechazado todo tipo de concordato con USA. Cuando la poderosa nación se ha tratado de acercar para resolver las diferencias entre ambos países, el gobierno cubano contesto haciendo todo lo contrario de lo que sería normal, bajo el  argumento de la defensa de su soberanía, que realmente, desde la independencia del colonialismo hispano, no ha sido tocada ni con el pétalo de una rosa, y lo que es peor. sin tener en cuenta, jamás lo que esta situación ha provocado al pueblo de Cuba, que aunque parezca cómico, sugiere la imagen de un perro chiguagua atacando un gran danés, que solo se acerca para olerlo por curiosidad, pero que de enfrentarlo no tendría muchas oportunidades de ganarle. Ambos países, Cuba y USA  han cometido errores, mientras los rubios gigantes del norte, casi de manera bobalicona, observaban los malignos gestos de los isleños, sin saber qué hacer para resolver el problema creado por sus propios dirigentes,  con el absurdo rompimiento de las relaciones con Cuba, y  dejar caer en manos del imperialismo estalinista el pequeño país, situado en su traspatio, haciendo óbice de su "Doctrina de la fruta madura",  que debía caer en su patio,  ante cualquier situación que se presentara, dejándola abandonada como una amante que hasta entonces no le había sido infiel. Cuba plena de rechazo al sistema capitalista, sin ofrecer a cambio nada que valiera la pena, posiblemente por la falta de experiencia de sus dirigentes, seguía  la marcha hacia el desastre conducidos por los oportunistas que se infiltraron en lo más alto del gobierno de la isla, como si fueran los más puros de los puros y nuevos mesías que pretendían crear una nueva religión a su imagen y semejanza como sus apóstoles, copiadores de libros de la propaganda soviética que no tenían nada que ver como nuestra realidad nacional, como el clima, la agricultura y los recursos naturales..   
Los dirigentes de la revolución fidelista, quizás aconsejados por los oportunistas, para quienes no tenían ningún valor, la despojaron de los símbolos guerrilleros, de la barba y la melena rebelde, y el verde olivo serrano y se disfrazaron con ridículos uniformes soviéticos, adornados con medallas y se pavoneaban, al estilo del general Trujillo,  para impresionar a los países vecinos en busca de liderazgo político, mientras el gobierno Soviético les otorgaba medallas ajenas  y ganaba terreno llenando la isla de hierro y armas prácticamente obsoletas, que culminó con la retirada de las armas nucleares durante la crisis de octubre. Antes los norteamericanos y después los soviéticos compartían la influencia la isla masacrada por quienes debían defenderla pero adormedidos por sus companneros de lucha, ansiosos de poder y control de la revolucion. 
Era yo muy joven  aquel tiempo y vi hombres curtidos en la guerra guerrillas de la sierra maestra derramar lagrimas enardecidos,  icon todo lo que sucedía, pero  incapaces de traicionar la revolución, mientras nosotros,  reclutas de Marina de Guerra Revolucionaria protestábamos  por tener que ponernos la gorra de plato que  sustituyo el gorro heredado de la Marina Norteamericana, y algunos dirigentes socialistas, que no habian hecho nada importasnte, antes ni despues,  se apropiaban decasas, villas y castillos, traicionando, los principios de la revolución democrática, anunciada el ‘primero de Enero de 1959. 
El oportunismo de los izquierdistas, luchadores por la libertad internacional, agravo los sufrimientos de la isla caribeña, y se aparecieron miles de oportunistas de todo tipo, falsos revolucionarios para recoger y apropiarse de los restos del capitalismo, donde el peor y culminante momento de la destrucción de su economía y toda la esperanza de desarrollo económico tuvo lugar en 1968 con la llamada Ofensiva Revolucionaria, liderada por dirigentes marxistas que traicionaron todas las leyes económicas del marxismo, la misma  laya de quienes  un día contribuyeron a la caída del Gobierno Republicano Español. 
USA ha cometido miles de errores, pero no por ello ha olvidado sus deberes con sus propios ciudadanos. Mientras Cuba, con el embargo americano, que apodaron bloqueo,  violado mil veces, lo presentaban como justificación de sus errores económicos, provocados por la falta de experiencia de todos, sabiendo que el embargo-bloqueo no ha  existido jamás en la magnitud que lo exponen ante su pueblo y los foros internacionales.  
Personalmente aprendí que muchos dirigentes, algunos condiscípulos míos, en los niveles universitarios y otros en las actividad laboral, solo cuidaban de sus privilegios, dentro del sistema, olvidados totalmente de la miseria de su propio pueblo, y mintiendo en todos sus informes relacionados con la gestión que les habían confiado, y lo sé porque fui cómplice por omisión, y dejar hacer para no complicar mi vida y ninguna vocación par la delación, desde mis adolescencia en un barrio popular de  La Habana. Nada comprable con las bandas criminales, que ya han comenzado a tomar posición en Cuba. Sendos patriotas que se preparan para ocupar el poder en nombre de la justicia que nunca respetaron.
Países que  en 1959 estaban muy por debajo de le economía de Cuba, hoy la superan y aparecen como países desarrollados,mientras Cuba se hunde  mas y mas en la pobreza. como consecuencia de lo esencial que sucedió y sucede todavia en Cuba.
Ojala se pueda podamos lograr las reformas necesarias, y que él gobierno asuma con honestidad la reconstrucción de la Cuba destruidas por los dogmas y la miseria, para que jamás un grupo de delincuentes oportunistas vuelvan a destruir la patria de todos, para que los nuevos vicios y la falsa nueva visión moral de la sociedad, cada vez más permisiva, no la lleve a la destrucción total, que los delincuentes, entrenados por todo el mundo no se apoderen de la Cuba post castrista y sigan destruyéndola más cada día, porque entonces extrañaremos la democracia capitalista como si hubiera sido el mejor sistema jamás creado. Sinceramente, sin llamarse a engaños, por cobardía ni conveniencia, todos sabemos que la mayoría del pueblo detesta al sistema establecido, que no le tiene confianza y sabe les falta la capacidad de resolver los problemas esenciales desde el punto de vista de la revolución tradicional, después de tanto  tiempo y la paulatina desaparición física, de quienes la organizaron y la mantuvieron en el poder. Duele pensar en el destino incierto de la Cuba de hoy. El tiempo que se ha perdido. Sin embargo desde fuera es muy poco lo  que se puede hacer y luchar dentro, en contra de los poderes establecidos y sus autoridades, con todos los recursos para reprimir y los opositores sin posibilidades de triunfo es un enorme peligro de perder la vida con la esperanza de continuar luchando por una democracia real. .
Lo que explica, de cierta manera la proliferación de banderas NORTEAMEWRICANAS EN LAS CALLES Y LAS CASAS y porque el pueblo recibió con tanta benevolencia y admiración al presidente de los  los enemigos jurados de la revolución.

La  Revolución del 33 Machado se fue a bolina, pero la del 1959 ha sido  traicionada por muchos de los que la hicieron, quizás por negligencia y oportunismo, de la naturaleza humana, sin preveer lo que sucedió más tarde ni lo que sucederá después.

 Se perdió la oportunidad, de hacer la más grande Revolución de siglo XX, la más unánime, que hubiera sido superior a la  Gran Revolución Francesa, y la vía del desarrollo de América Latina y del Caribe: NUESTRA  AMERICA.