25 abr. 2018

"No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto"


Desde que en  1959, en la Isla de Cuba, tomaron el poder político y posteriormente de todo tipo,  las tropas de Fidel Castro reforzadas por los militares regulares que se le unieron, y otros movimientos revolucionarios independientes, surgidos durante la llamada etapa insurreccional, comenzó a manifestarse entre aquellos que se sentían héroes de una causa liberadora, un espectacular espíritu justiciero, solo igualados por los diferentes héroes  que  aparecían en las  tiras de muñequitos de la época, tales como El Fantasma, Superan, y la Películas de Cowboys. Al mismo tiempo que las fuerzas armadas de la nación, crecían en número y sustituían los antiguos miembros, buenos, malos y regulares, como la Policía Nacional, la Marina de Guerra, a los que agregaron el rotulo de Revolucionarias, se organizan  grupos de libertadores para ir  a liberar hasta la madre de los tomates, regidos por diferentes  dictaduras regionales en Nicaragua, Brasil, Republica Dominicana, y Panamá, por otras razones más complicadas, demás puro sentido antiimperialista,  menos confesables tácticamente, porque tocaba los intereses de USA, la mayor potencia regional.
Algunos de aquellos libertadores fueron hechos prisioneros, otros incluso fusilados por querer hacer lo mismo en Cuba, después que comprendieron que la revolución no era tan pura como pensaban ni para el beneficio de todos, sino para los que la dirigieron y sus más allegados. Ese espíritu de libertario fue posteriormente impulsado por el llamado Internacionalismo Proletario, otra de las grandes mentiras ideológicas de la época. Jamás existente, que como un virus se ha ido multiplicando, hasta la actualidad, incluso después del fracaso de Angola, Etiopia, Siria y otros  movimientos  revolucionarios, menos conocidos, en África  y América Latina.
Ahora bien, lo más interesante surge cuando muchos de los que se vieron obligados a emigrar posteriormente,  porque se sintieron maltratados por el proceso revolucionario cubano, emigraron a otros países, y casi inmediatamente comenzaron a argumentar y pedir la instauración en ellos de las ideas revolucionarias que les habían inculcado en Cuba, pero que jamás les habían cumplido. Es decir que en Cuba eran y son todavía, considerados reaccionarios y en otros países, como USA y la Unión Europea se manifiestan como revolucionarios, olvidando todo que se necesita hacer para recobrar la libertad perdida, en manos de los llamados revolucionarios comunistas, en losáis que abandonaron, prácticamente, por la fuerza. Ahora vemos a esos jóvenes que emigraron en busca de libertad a otros países junto con sus padres, militando por reformas e incluso como parte de organizaciones y movimientos que autocalifican de  revolucionarios libertadores.
Lo más interesantes es que sus padres han hecho fortuna en esos países  y ahora ellos piensan todo lo contrario.
Recientemente el hijo de un conocido mío, que todavía participa y apoya el sistema establecido en Cuba, viviendo en otro país,  me explicaba todo lo que había que cambiar en USA, es decir en los países capitalistas, con una óptica socialista. Y yo, escéptico  radical, “sin arreglo” diría mi abuela, me pregunto, porque no se van a combatir y cambiar lo que sucede en nuestros países de origen después de casi seis décadas? ¿Porque cambiar aquí lo que nos ha beneficiado tanto? Es que el virus de la revolución es tan persistente que se mantiene y reproduce a pesar de todo, como si fuera un SIDA político?
Realmente me parece muy ridículo todo eso. Después  la llamada revolución sexual, del reconocimiento de los derechos de los negros norteamericanos, incluso llegando a ocupar la más alta magistratura de la nación, cuando los movimientos feministas utilizan todos los medios para equipararse con sus colegas masculinos, cuando la orientación sexual, diferentes de las orientaciones tradicionales toman espacio y ganan día por día mas derechos y notoriedad pública, sin ser discriminados socialmente.
 No es posible, como decía Aristóteles ser  y no ser, al mismo tiempo en un mismo aspecto.  Como decía la mulata Cuca, en  términos más populares:“ Te haces trenzas o te pones papelillos”
Creo que quieren cambiar algo de lo que existe en USD, deben regresar  a esos países, donde dejaron tanta miseria, abusos y enfermedades  para después regresar y cambiar tolo lo que haga falta.  Y entonces yo colaborare con ellos y renunciare a la pensión y los derechos que esta sociedad me ha concedido, después de 29 viviendo aquí y disfrutando de todo lo que ellos quieren cambiar, He dicho.